jueves, 14 de diciembre de 2017

Llegó la Navidad (ahora qué hago!)



La segunda mitad del 2017 fue toda una locura para mi: renunciar al trabajo, viajes y luego mudanzas (así, en plural) no me la pusieron fácil. Y con tanto mueve-guarda-regala-pon en esta caja-bota esto-hoy duermes aquí-mañana allá, hasta la más seria del mundo fitness pierde el rumbo. Y claro, llega esta época del año donde tenemos que hacer el balance de lo perdido -o engordado, que también pasa.
Yo soy fiel creyente que no hay tal cosa como el momento perfecto para empezar, digamos, un plan de fitness, como un monton de planes mas. Pero también creo que si hay tal cosa como el PEOR momento para comprometerse con algo como podría ser seguir una alimentación y un sistema de ejercicios para lograr un objetivo en específico (digamos perder grasa). Porque esto requiere dedicación y aguante. Que tu fuerza de voluntad este entonadita y estes claro en lo quieres. Si lo haces a medias, difícilmente vas a ver resultados.
Y si, para mi algo como andar modo gitana errante y Navidad, son como jugarse el gol encontra si vas a iniciar un plan de pérdida de peso.  Porque es como que la cosa es difícil pero tú lo pones suma dificultad. El nivel 3200 de SuperMario o alguno de esos juegos de video dificilísimos pues.
Y si, claro que hay un gentío que vas a ver mas duro que el carrizo en estas épocas . Que van a tomarse esa foto del 1ro de enero mostrando los abs marcados y diciendo “yo también me di mis gustos en diciembre, olí una hallaca y escupí dos tragos de vino, mírenme como estoy” y buenísimo. 1000 puntos para ellos. Pero yo estoy hablando no del atleta fitness, no del que cuenta la grasa corporal como si fuese lo mas importante en su vida. Hablo de aquel que como no, nos gusta vernos bien y de lujo pero coh, tenemos vida que implica mucho mas que pesar los 120 gramos de pechuga de pollo que te tocan de almuerzo.
Si tu vida es mas complicada que novela gringa, pues esto es contigo: ya llegamos hasta aquí . Y esto es lo que pasa:
-Ya lo que no perdiste de grasa, no lo vas a perder en el mes que queda. No importa cuanta promesa hiciste al Niño Fit Jesús o la Vírgencita de las Mancuernas. Ya está . Listo, pasa la página porque llorar no te ayuda mucho. Quizás no te sientes como de portada de revista pero intentar la dieta rápida de tres días s a ver si pasa el milagro, no te va a ayudar mucho.
-Si lo que tienes es el acumulado del premio gordo de Navidad, ese que llevas varios años amasando (saben, el clásico “para enero del 2007 voy a estar pesando tanto” pero lo que haz echo es ir engordando en vez de adelgazar) tampoco te eches a morir porque eso no te va a ayudar. Si es un buen momento para que hagas la cuenta de lo que haz hecho hasta ahora y por qué ha pasado tanto tiempo y siempre dejas tu meta de lado. Nada de regaños, es simplemente sincerarse.
-Recuerda que diciembre no quiere decir que el mundo se va a acabar. Es decir, si estas en alguno de los otros dos escenarios, no pienses que esto es carta blanca para que hagas de tu alimentación y plan de ejercicios un desastre y digas “bueno como ya no perdí peso/engorde, que carrizo, me voy a tomar y beber todo”. Porque si bien no tienes que hacer dieta, puedes cuidarte y comer mas balanceado durante estas fechas. En mi cuenta de instagram les voy a ir contando como es el cuento -para mi- de comer balanceado.
-Analiza tu entorno, tus objetivos, tu realidad y actua acorde. Es decir, si no eres de esas personas -que mencione antes- atletas fitness o que viven por puro placer con la grasa corporal en menos dos, no te estes comparando con ellas. Listo. Deja de seguir esas cuentas si te da dolor de cabeza. Si sabes que este diciembre tienes la reunión en casa de tu abuela, en la de la prima y la suegra y todas cocinan como salidas de Master Chef, pues gozas tu comida y listo. No quiere decir que comas -ver punto anterior- como si no hubiese un mañana. Pero el estar viendo fotos en instagram y llorar no te va a hacer perder peso pero si puedes perder tiempo hermosísimo con otras personas -de esas de carne y hueso- que no vas a recuperar. 

Como les dije, no es llegar a enero rodando. Pero tampoco amargados. Todos los días puedes reeinventarte, claro que si, y como no va a haber tal cosa como el momento donde los astros te tiendan la alfombra dorada para que cumplas tus metas, tampoco te plantees sueños extremos cuando las cosas se te ponen mas difíciles.