miércoles, 22 de noviembre de 2017

Moderar o no moderar... He ahí el dilema


La vida del fitness es un viaje de auto-conocimiento. Yo sé que muchos les gusta es como "ver qué está de moda" o buscar el último tip de esos quema-grasa-insuperable, que muchas veces los lleva a hacer cosas que ni siquiera les gusta sólo por "ver resultados". Pero esta búsqueda incansable de resultados también termina en eso, una búsqueda constante y nada de resultados.

En cambio el bendito "estilo de vida" del que todos hablan, requiere algo más que un tip mágico y por eso digo que tiene que ver con el autoconocimiento. Porque no es seguir algo tipo "comer todos los días una cucharada de arroz con bicarbonato" porque lo leyeron por ahí.

Y entre todas las vertientes hay gente que dice si a la moderación como hay gente que dice no. Y antes de gritar YO SOY TEAM MODERACIÓN o no, tienes que conocerte mucho:

-La moderación funciona para quien no tiene una relación con la comida medio adictiva. Es decir, si tú eres de las personas que ven una caja de galleta y te sale el monstruo come galleta que vive en ti, pues baby no creo que eso de la moderación te funcione mucho.

-El nazismo o el "yo nunca como tal cosa" funciona para los nazis pues. Yo no lo critico. Hay gente que le encanta la vida así tipo bootcamp y la medidera de cosas y oler una piña es lo que comen en su día libre. Pues gócelo.

-La moderación pero midiendo les funciona a algunos y a otros no. Digamos métodos como IIFYM donde la gente cuenta cuántos macros les toca de cada nutriente para dejar espacio para cosas más diabólicas o como quieran. A un gentío le funciona. Pero no es comer donas todo el día y si, tienes que saber exactamente que te toca de cada nutriente para lograrlo. Esto implica medir o contar todo.

-Si tienes algún tipo de relación que sabes que no es la mejor con la comida, tienes que andarte con más cuidado. Es decir, si tienes a los atracones, la moderación no es lo mejor. Si tuviste-andas saliendo-andas borderline un trastorno alimenticio tipo anorexia u otra clase de restricción, esas dietas nazis "voy a medir hasta el agua que me tomo" tampoco es lo tuyo baby porque estarías suplantando un trastorno con otro.

-Si eres el rey de comer lo que venga y lo último que mediste fue los centavos que tenías en la cartera, un método donde tengas que sacarle los macros a todo te va a parecer más aburrido que ver Boyhood en función continuada.

Entonces, cuál método elegir? Pues el que vaya más contigo. Yo soy súper los 20 caballos del apocalipsis y tomo edulcorantes, sodas dietéticas, azúcar y carbohidratos refinados, alcohol, grasa saturada y no bailo pegado porque bailo malísimo. Cuando hago todo eso, lo gozo como muchachito en Navidad. Pero también me gozo un pollo a la plancha y desayunar con avena y todas esas pendejadas. Pero yo llevo 42 años conmigo! Si engordo sé por qué engorde y si quiero estar #Ricayapretadita sé lo que tengo que hacer para lograrlo.


Busca cuál es tu camino. Claro, no me vengas con que "es que mi camino es comer empanada pero quiero tener grasa corporal de -0.09% y no hacer mucho ejercicio" porque baby, ni Harry (Potter) puede con eso!

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