lunes, 10 de abril de 2017

Día Nacional de la Hinchazón


¿Ustedes saben que ahora todos los días se celebra algo? ¿El día nacional del helado, del lápiz B2, de los bolígrafos negros o de los zapatos de tacón? Bueno, yo digo que los lunes se celebran dos cosas: el día nacional del arrepentimiento y la efeméride de la hinchazón.

El arrepentimiento viene de los excesos: excesos de tragos, de mensajes de texto no correctos, de encuentros que dices "por qué lo hice" y de "por qué NO lo hice" (también se puede). Pero como esto no es consultorio sentimental, vamos con el arrepentimiento que nos toca que es el de "por qué comí tanto" y que dá a pie al "lunes de hinchazón".

Es así, estés o no en un plan, más de una vez comes en exceso el fin de semana. Puede que sea que comes así toda la semana, y lo que tienes es un montón de kilos de más desde 1997 (y lo tuyo es "lunes de este año si") o que de verdad te estás cuidando pero la tentación de los carbohidratos refinados, los traguitos y los dulces hicieron de las suyas y el lunes te sientes, como alibombo. Hinchadito pues.
¡Les pasa a todos! Por cada gramo de carbohidrato tu cuerpo acumula otros tanto de agua. Y hay otras cosas que pueden hacer que te sientas más inflamado, como estás que nos cuentan en Self.com

-Comes mucha fibra: ok quizás esto no es lo más común el fin de semana pero si eres de ese grupo que está empezando una dieta, donde lo más cercano que tenías a una ensalada era la lechuga que le ponías a tu hamburguesa, y empiezas a comer fibra como si el mundo se acabara mañana, claro que tu estómago se va a resentir. Le vas a poner más estrés a tu tracto digestivo nos comenta la publicación. Mi recomendación es que empieces suave y llevar un diario. Ve anotando cuáles vegetales te caen bien y cuales te hacen sentir más inflamado.

-Usas muchos edulcorantes: yo sé que hay gente que dice que son el diablo pero otras personas -como yo- no lo vemos tampoco como el fin de nuestra existencia (usados con moderación). Lo que pasa es que muchas personas piensan "sin calorías" y lo ven como una oportunidad de bañarse en una piscina de azúcar artificial. Y lo que pasa es que tu cuerpo no tiene la capacidad de absorber esas "azúcares" lo que hace que tu cuerpo reaccione (y te llene de gases). También puedes tratar de cambiar a algo más natural como la estevia o ir probando una vida sin azúcar (que también se puede).

-Comiste mucha sal: esta si es la propia de fin de semana y se siente más cuando llevas una dieta bastante estricta o simplemente baja en sal, y el fin de semana te comes una súper pizza o hamburguesa doble (pasa, pasa, ha pasado). Básicamente esas grandes cantidades de sodio hacen que tu cuerpo retenga líquido.

-Comes muy rápido: bueno, ¿quién no ha pasado por esta? Tienes que salir, todo se retrasa pero para no irte con esa barriga vacía o para poder volver al trabajo rapidín, básicamente te tragas de un bocado todo. Pero con ese bocadote viene un montón de aire que se traduce en hinchazón (y gases)

-No te mueves mucho: estar echado es buenísimo. Yo lo hago, y lo defiendo en serio. Y lanzarse un día de flojera si debería ser una efeméride nacional. Pero pasar de un día de descanso a ser Jabba The Hutt, si bien no te va a llenar de gases, no ayuda a que los expulses tampoco. La publicación señala que tu colón se beneficiará de no estar echado todo el día.

Aja, buenísimo todo este cuento. Pero ¿cómo peleamos esto? La misma publicación nos señala varias técnicas, que si bien no tienen nada de magia, funcionan de lujo:

-Toma agua. ¿Esta está en todas las listas verdad? Pero la verdad es que tomar agua natural te va a ayudar a pelear la inflación. Yo personalmente voto por el agua natural, sin sabor y obvio que ni de broma el agua con gas.

-Come comidas con potasio: este mineral sirve como un diurético natural. Vegetales verdes, espárragos, paltas y plátanos son un éxito en este departamento.

-Come granos enteros en vez de refinados (con cuidado): aquí entraría el pan integral vs el blanco, la avena vs el cereal de cajita o el arroz integral vs el normal. Pero igual ten cuidado y si estás haciendo tu lista de los alimentos que te provoquen gases (donde pueden estar ciertos granos), aléjate de ellos.

-Come fermentados: esto es probióticos. Esa palabra que ahora se ha puesto de moda pero que está en la dieta de muchos desde hace tiempo. Kefir (yogurt de pajaritos como le dicen aquí en Chile), y vegetales fermentados contienen bacterias buenas que ayudan a reducir la inflamación y las molestias abdominales.


-Haz ejercicio: camina, baila, muévete. Un poco de movimiento va a hacer maravillas para aliviar la sensación de inflamación (y por eso se recomienda hasta cuando esta inflamación viene de esos días del mes)




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