lunes, 17 de abril de 2017

Ejercicio para una mente sana


En mi cuenta de Instagram he hablado estos días sobre los beneficios del ejercicio -bueno siempre hablo de eso- pero esta vez no sólo a nivel físico, sino su función en el bienestar mental. Porque el ejercicio puede ayudar a que tu mente se calme en los momentos más tensos de tu vida. De hecho, varias personas lo usan como herramienta para pelear la depresión.

No estoy diciendo que dejen su medicación ni la terapia, pero la verdad es que para muchos, la liberación de endorfinas que les brinda el ejercicio, ayuda a aliviar el ánimo. Un dolor que ayuda a otro dolor digamos.

Y por eso muchos sienten que el ejercicio puede volverse una clase de adicción. Si bien algunos está se puede volver una obsesión, para muchos, los cambios mentales que vienen con el adoptar una rutina de ejercicios les produce realmente cambios a nivel mental.

Como señalan en el blog de Freelectics, los cambios que se dan en la persona cuando hacen ejercicio van mucho más allá de la pérdida de grasa corporal.
El ejercicio te mantiene enfocado: no sólo uno habla de fijar objetivos, cambiar horarios u organizar el día para poder realizar ejercicio. El hacer ejercicio estimula el flujo de sangre e incrementa la circulación en tu cuerpo, mucho más que cuando estás descansando. Y ese flujo de sangre no es sólo beneficioso para tus músculos sino que este aumento de circulación ayuda que aumente el oxígeno en tu cuerpo. Esto te hace sentir más despierto y enfocado. La publicación señala que hay sustancias en el cerebro que se transportan mejor con este aumento del flujo sanguíneo. También se señala que los efectos a largo plazo del ejercicio facilitan la formación de nuevas sinapsis y consolidación de las ya existentes. De hecho esto puede potenciar tu productividad y creatividad. De hecho en un artículo de la Harvard Helath Publication señala que La participación en un programa de ejercicio regular de intensidad moderada durante seis meses o un año se asocia con un aumento en el volumen de regiones cerebrales seleccionadas.

Conecta tu cerebro y corazón:  por supuesto que el ejercicio  -realizado de manera regular y sin excesos- ayuda  a mantener tu corazón más sano. Pero como nos dicen en Fastcompany.com, tu cerebro también se ve beneficiado. La aorta, arteria principal del cuerpo que nos lleva sangre a todo-el-cuerpo, se va endureciendo a medida que envejecemos. Pero según un estudio de la Universidad de Montreal se encontró que los adultos que ejercitaban más, tenían aortas en mejores condiciones y se desempeñaron mejor en pruebas cognitivas.


Músculo y cerebro:  más músculo, menos demencia? Pues según un estudio del Journal American Geratrics reseñado en el dailymail.co.uk se mostró un link positivo entre las adaptaciones progresivas del entrenamiento muscular y la función cerebral en personas con deterioro cognitivo leve. Mientras más fuertes las personas, más beneficios para el cerebro. En el ensayo los escáneres MRI mostraron un aumento en el tamaño de áreas específicas del cerebro entre los que participaron en el programa de entrenamiento con pesas. Los cambios cerebrales se relacionaron con las mejoras cognitivas después del levantamiento de pesas.

lunes, 10 de abril de 2017

Día Nacional de la Hinchazón


¿Ustedes saben que ahora todos los días se celebra algo? ¿El día nacional del helado, del lápiz B2, de los bolígrafos negros o de los zapatos de tacón? Bueno, yo digo que los lunes se celebran dos cosas: el día nacional del arrepentimiento y la efeméride de la hinchazón.

El arrepentimiento viene de los excesos: excesos de tragos, de mensajes de texto no correctos, de encuentros que dices "por qué lo hice" y de "por qué NO lo hice" (también se puede). Pero como esto no es consultorio sentimental, vamos con el arrepentimiento que nos toca que es el de "por qué comí tanto" y que dá a pie al "lunes de hinchazón".

Es así, estés o no en un plan, más de una vez comes en exceso el fin de semana. Puede que sea que comes así toda la semana, y lo que tienes es un montón de kilos de más desde 1997 (y lo tuyo es "lunes de este año si") o que de verdad te estás cuidando pero la tentación de los carbohidratos refinados, los traguitos y los dulces hicieron de las suyas y el lunes te sientes, como alibombo. Hinchadito pues.
¡Les pasa a todos! Por cada gramo de carbohidrato tu cuerpo acumula otros tanto de agua. Y hay otras cosas que pueden hacer que te sientas más inflamado, como estás que nos cuentan en Self.com

-Comes mucha fibra: ok quizás esto no es lo más común el fin de semana pero si eres de ese grupo que está empezando una dieta, donde lo más cercano que tenías a una ensalada era la lechuga que le ponías a tu hamburguesa, y empiezas a comer fibra como si el mundo se acabara mañana, claro que tu estómago se va a resentir. Le vas a poner más estrés a tu tracto digestivo nos comenta la publicación. Mi recomendación es que empieces suave y llevar un diario. Ve anotando cuáles vegetales te caen bien y cuales te hacen sentir más inflamado.

-Usas muchos edulcorantes: yo sé que hay gente que dice que son el diablo pero otras personas -como yo- no lo vemos tampoco como el fin de nuestra existencia (usados con moderación). Lo que pasa es que muchas personas piensan "sin calorías" y lo ven como una oportunidad de bañarse en una piscina de azúcar artificial. Y lo que pasa es que tu cuerpo no tiene la capacidad de absorber esas "azúcares" lo que hace que tu cuerpo reaccione (y te llene de gases). También puedes tratar de cambiar a algo más natural como la estevia o ir probando una vida sin azúcar (que también se puede).

-Comiste mucha sal: esta si es la propia de fin de semana y se siente más cuando llevas una dieta bastante estricta o simplemente baja en sal, y el fin de semana te comes una súper pizza o hamburguesa doble (pasa, pasa, ha pasado). Básicamente esas grandes cantidades de sodio hacen que tu cuerpo retenga líquido.

-Comes muy rápido: bueno, ¿quién no ha pasado por esta? Tienes que salir, todo se retrasa pero para no irte con esa barriga vacía o para poder volver al trabajo rapidín, básicamente te tragas de un bocado todo. Pero con ese bocadote viene un montón de aire que se traduce en hinchazón (y gases)

-No te mueves mucho: estar echado es buenísimo. Yo lo hago, y lo defiendo en serio. Y lanzarse un día de flojera si debería ser una efeméride nacional. Pero pasar de un día de descanso a ser Jabba The Hutt, si bien no te va a llenar de gases, no ayuda a que los expulses tampoco. La publicación señala que tu colón se beneficiará de no estar echado todo el día.

Aja, buenísimo todo este cuento. Pero ¿cómo peleamos esto? La misma publicación nos señala varias técnicas, que si bien no tienen nada de magia, funcionan de lujo:

-Toma agua. ¿Esta está en todas las listas verdad? Pero la verdad es que tomar agua natural te va a ayudar a pelear la inflación. Yo personalmente voto por el agua natural, sin sabor y obvio que ni de broma el agua con gas.

-Come comidas con potasio: este mineral sirve como un diurético natural. Vegetales verdes, espárragos, paltas y plátanos son un éxito en este departamento.

-Come granos enteros en vez de refinados (con cuidado): aquí entraría el pan integral vs el blanco, la avena vs el cereal de cajita o el arroz integral vs el normal. Pero igual ten cuidado y si estás haciendo tu lista de los alimentos que te provoquen gases (donde pueden estar ciertos granos), aléjate de ellos.

-Come fermentados: esto es probióticos. Esa palabra que ahora se ha puesto de moda pero que está en la dieta de muchos desde hace tiempo. Kefir (yogurt de pajaritos como le dicen aquí en Chile), y vegetales fermentados contienen bacterias buenas que ayudan a reducir la inflamación y las molestias abdominales.


-Haz ejercicio: camina, baila, muévete. Un poco de movimiento va a hacer maravillas para aliviar la sensación de inflamación (y por eso se recomienda hasta cuando esta inflamación viene de esos días del mes)




Image courtesy of artur84 at FreeDigitalPhotos.net

lunes, 3 de abril de 2017

Algunos tipos de entrenamiento de Resistencia


Yo soy de las que machaco siempre que hay que levantar pesas, que debemos hacer ejercicios de resistencia muscular. Yo se que todavía hay por ahí alguno que otro que piensa que eso no es para ellos, y qué le puedo hacer. Yo no soy su mamá para decirles que se cepillen los dientes. Pero si quieren lograr cambios de verdad sorprendentes en su composición corporal, para mí las pesas son un "must".

Y claro que si nos vamos a lo más básico del ejercicio de resistencia muscular les podría decir "levanten cosas pesadas". Y si por ahí nos vamos, más de uno dirá que con su jefe o cierto compañero de trabajo que les cae "pesado" tienen. O que ya cargan  las bolsas del mercado y una cartera que parece morral de supervivencia. Pero no, para lograr cambios en el músculo vamos a ponernos más exóticos (o especializados)

En Livestrong.com me encontré este artículo donde hablan de las distintas técnicas de entrenamiento de resistencia muscular. Aquí te dejo algunas para ver cuál se adapta más a tus metas:

-Bodybuilding: ok, esto viene sin traducción porque así lo vemos en todas partes. Cuál es la meta del bodybuilding?  Ver grandes músculos. Este tipo de entrenamiento generalmente es donde se hacen sets de 12 repeticiones y trabajas con "splits" (es decir, le brindas atención al aislamiento de ciertos músculos). La idea es que el músculo crezca pero no necesariamente esto está de la mano con la fuerza. Muchas personas entrenan con este tipo de sistema, desde atletas fitness como aficionados de gimnasio.  En esté artículo de T-Nation vas a encontrar algunos ejemplos de entrenamiento haciendo un "split".

-Power lifting: este no es para los débiles de corazón. No porque implique trabajo cardiovascular sino porque es realmente pesado. Se entrena para lograr fuerza máxima y la meta no es estética. Quienes lo practican se centran en levantar pesos durísimos con pocas repeticiones. En este link de Bodybuilding.com nos dan una súper buena rutina de este estilo.

-Entrenamiento de circuito: estos son mis favoritos porque me divierten un montón. Aquí haces un número de ejercicios en secuencia rápida, pasando de uno a otro y sudando como cochino chiquito. Normalmente lo hacen con pesas livianas y hasta con ligas. Tipo haces 20 squats, pasas a hacer 20 lunges, sólo con un descanso de algunos segundos entre ejercicio y ejercicio. Es ideal para la perdida de grasa, aumentas la resistencia y dependiendo de la presión que le ejerzas en el músculo, puedes ver ciertas ganancias (yeah!). Este circuito de MensHealth está diseñado para quemarte hasta las pestañas.

-Isométricos: aquí es cuando aguantas un peso en una posición por un tiempo determinado generando tensión sin movimiento en la articulación. Por ejemplo, agarrar una pesa con el brazo extendido por 30 segundos. Esto aumenta tu fuerza y resistencia y lo usan mucho atletas como los escaladores que necesitan la fuerza para empujar y sostener su peso en una posición por largos periodos de tiempo. En este artículo de Greatist vas a encontrar ejemplos de este tipo de entrenamiento.


-High volume training: se parece al bodybuilding porque entrenan ciertos músculos ciertos días a la semana pero el énfasis está en aumentar la resistencia muscular. El músculo se hace más fuerte (no necesariamente más grande). Por ejemplo hacer un ejercicio con el mismo peso 10 veces por 10 sets. Cada semana se aumenta el peso para adquirir más fuerza cada vez que lo hagas. En este link vas a encontrar un buen ejemplo de este entrenamiento.


Fotos
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