lunes, 13 de marzo de 2017

Hambre eterna después del ejercicio?

Hacer ejercicio es bueno. Ok, sufrimos un poco, nos duelen partes del cuerpo que no sabíamos que teníamos, pero cuando le agarramos "el tumbao", sabemos que es bueno. Nos ayuda a mantener nuestro corazón sano, nuestras articulaciones en forma y nuestros músculos firmes. Y si, como plus nos hace ver mejor: el ejercicio (para mí) forma parte de un buen programa de pérdida de peso y para mantenernos en el mismo.

Pero, hay algo que viene directo de la mano del ejercicio y es un padecimiento que sufren muchos: el hambre eterna. Muchas (muchas) personas sienten que el apetito se abre vorazmente cuando hacemos ejercicio. Y buenísimo, hay que nutrirse no? Pero si no nos medimos, esa "nutrición" fácilmente se vuelve lo que estábamos peleando en un principio: kilos de más.

Por qué sufrimos de ese hambre eterna cuando hacemos ejercicio? Bueno, Greatist nos explica que cuando empezamos un régimen nuevo de ejercicio o aumentamos la cantidad del mismo (digamos, entrenamos como Rambo para un mega Bootcamp), seguramente necesitaremos aumentar nuestro consumo calórico para recuperarnos de esa jornada. El cuerpo mismo nos dice "aliméntame muchacho" alborotándonos el apetito después del ejercicio.

La publicación nos explica que por cada 10 calorías que gastamos, "esperamos" que recuperemos unas tres como mecanismo de compensación. Pero muchas personas se pasan de esa compensación biológica, mezclando lo que necesitas con lo que "piensas" que necesitas. Es como un "me lo merezco" que le pasa a muchas de las personas que están empezando y todavía no andan en modo in-love con el ejercicio: sienten que sufren mucho y dicen, nada, me merezco un premio por tanta sufridera no?

Para la más dura entrenadora de down under Kayla Istines, lo de sobre poner con cosas no muy adecuadas pasa también por deficiencias en la dieta. No estás comiendo lo que necesitas y por supuesto que tu cuerpo dice "aliméntame y rápido" y una dona suena mucho más rápido (y delicioso) que un plato de avena, no?

Greatist también comenta que biológicamente, hay cierta disposición a comer excesivamente después del ejercicio. Según la publicación, personas obesas que experimentan estímulos de ejercicio intenso, también experimentan estimulación en las partes del cerebro responsables por los antojos y las recompensas. Por eso, personas más en forma, más acostumbradas al ejercicio, sienten menos necesidad de "sobre-compenzar" su actividad física.

Entonces, qué se puede hacer con ese hambre terrible después del ejercicio? (además de aguantarse hasta que nuestro cuerpo se acostumbre)?

-Escoger las comidas correctas: esto es lo más lógico no? Pero de verdad la idea tiene que ir más allá del batido de whey post ejercicio. Es hacer las comidas correctas durante el día lo que nos lleva a no llegar a andar con hambre eterna con ganas de comernos hasta la comida del gato cuando terminamos de ejercitar. Y esto lo podemos hacer siguiendo las pautas del punto que viene.

-Ejercita entre tus comidas: no digo que desayunes y sales a trotar. Pero es una técnica fácil que le funciona a muchos y que deja de lado todo ese estrés pre y post ejercicio. Si haces cinco comidas, digamos tres principales y dos meriendas, cada tres horas, puedes ejercitar entre algunas de esas comidas. Entre el desayuno y tu merienda mañanera, entre la merienda mañanera y el almuerzo, entre el almuerzo y la merienda o entre la merienda y la cena.  Ejercitas justo antes del desayuno o después de tu cena porque eres Drácula? Bueno, en la mañana algo sencillo como una torta de arroz con mermelada y mantequilla de maní o un poco de whey y una fruta pueden hacer el truco. Para los ultra nocturnos un batido de whey protein o caseina les puede caer de lujo.

Y otra vez, Kyla nos comenta sus técnicas:

-Mantente hidratado: haz escuchado ese cuento que muchas veces confundimos sed con hambre? Pues es cierto. Mientras mejor hidratado te mantengas durante el día, más fuerza de voluntad para controlar los antojos locos.

-No sobre estimes: no eres una calculadora humana y ese cuento de "creo que quemé muchas calorías, voy a comerme esta tortita que creo que no tiene muchas calorías" funciona re-mal. Sigue tu programa de alimentación (y los otros puntos que leíste arriba)  y deja los premios de comida para los perros.


1 comentario:

  1. Jajaja me encanta leerte, aquí en tu página tanto en como en instagram, tienes una fiel seguidora. ��
    Y es cierto da un habré de perros pero creo que al tomar una cantidad adecuada de agua, el hambre se va, (¿será solo a mi?) Tal vez sea la sudoración o la boca seca. #meibi jaja saludos desde Durango, México!!

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