lunes, 27 de febrero de 2017

Llegando (y des-) inflando




Bueno ya oficialmente se acabaron mis vacaciones. De verdad verdadita se acabaron el lunes pasado pero como andaba en modo "arreglando todo", no me dio tiempo de escribir nada en mi blog.

Además del despecho que uno se trae de las vacaciones (no sé a ustedes, a mi me da despecho) también te traes las cositas que compraste, chocolates ricos, algo de maquillaje y seguramente, kilos de más. Y no hablo de exceso de peso en la maleta, sino en las caderas. Muchas veces cuando viajamos, engordamos algo.

Yo engordo porque tomo más alcohol de lo que normalmente hago y como de todo. Este viaje que fue corto igual hice ejercicio -los días que pude- y otros pero ni de cerca. Días comí muy bien y otros comí malísimo, y los disfruté todos. Y antes quizás me preocupaba más y me pesaba antes y después de cada viaje. Ahora no.

No sólo porque cada vez me relajo más con esto del fitness (a veces veo post de cuando empecé el blog y era más nazi) sino porque no todo es kilos monstruosos de grasa lo que vas a ver en la balanza (que claro que si, si te excedes lo suficiente, engordas y eso es así) sino que uno viene reteniendo más líquido que una bombita de agua. Entre los carbohidratos refinados, el exceso de sodio, alcohol y el avión, hacen que yo me sienta siempre hinchadisima. También que muchas veces tenemos el sistema digestivo lleno de gases que nos hacen sentir bastante incómodos. Resultado: unos cuantos kilos de más y sientes la ropa a reventar.


Y qué hago? Bueno, no me peso (porque pa qué volverme loca con eso) trato de volver a mi rutina normal lo antes posible (que en este caso fue el martes, el lunes estaba muy cansada para hacer ejercicios), tomar mucha agua y tratar de comer todo lo que ayude al proceso de desinflamar ese cuerpo. Y justamente, como que Fitness Magazine me había leído la mente porque me encontré así como por arte de magia este artículo donde te cuentan sobre las comidas más desinflamatorias que puedes incluir en tu dieta. Así que agarra dato:

-Jengibre: esta raíz la usan mucho para malestares estomacales como náuseas y dolores. Promueve la digestión lo que hace que te ayude a no acumular gases en el tracto digestivo (lo que te hace sentir hinchado también). Puedes tomarlo poniéndolo en agua caliente con limón y es un éxito.
-Agua: claro que no te ibas a salvar de esta. beber bastante agua te ayuda a botar el sodio extra que tienes en tu cuerpo y con eso, la sensación de inflamación que viene con la retención de líquidos.
-Yogurt y kefir: si bien los productos con lactosa pueden inflamar a muchas personas, estas leches con "bacteria" son perfectas para la digestión. De hecho, hace que tu sistema digestivo funcione mejor, gracias a los probióticos que tienen. Yo tomo kefir (que aquí en Chile le dicen yogurt de pajaritos) todas las mañanas. Es un éxito!
-Palta/aguacates: además de ponerle sabor a todo y ser una buena fuente de grasas monosaturadas, estos frutos son altos en potasio que ayudan a mejorar el balance de agua en tu cuerpo.
-Piña: yo he escuchado de gente que come esta fruta hasta después de una operación por sus capacidades desinflamatorias. La bormelina, que es una enzima presente en esta fruta, contiene azufre, lo que nos ayuda con la digestión y ayuda a los procesos desinflamatorios. Perfecto cuando hay mucha retención de líquidos y hasta dolores en las articulaciones.


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