lunes, 28 de noviembre de 2016

Dale una mano a la fueza de voluntad


En el instagram había escrito sobre cómo controlar esas ansias de comer en exceso, y la comedera inconsciente con la que nos enfrentamos sobre todo los fines de semana. Y claro que leer técnicas nos puede parecer fácil pero ponerlas en práctica es otro cuento.

Porque poner toda nuestra energía (y esperanza) en la fuerza de voluntad es más difícil que bajar la grasa abdominal: se puede hacer, pero no pasa de la noche a la mañana.

Yo siempre he dicho que la fuerza de voluntad está sobrevalorada. Yo soy las que piensan que hay que darle una mano (es decir, no quieres comer galletas? No las compres). Pero cuando se acercan las fiestas y la tentación está por todas las esquinas, estos tips de TeamBeachBody para mejorar tu fuerza de voluntad te pueden funcionar:

-Cambia lo que significa "fuerza de voluntad": los que dicen que no tienen fuerza de voluntad, la perciben sólo desde el punto de vista negativo. Es decir, "no puedo dejar de beber refrescos", "no me gusta el ejercicio", "no puedo pararme temprano", y nos quedamos pegado en el no, no, no puedo. Según la publicación, hay que darle la vuelta a ese pensamiento. La mayoría de las veces esos NO puedo esconden un NO quiero. Y trata de ver esto de cerca: no puedes dejar de tomar refresco? De verdad te vas a morir de eso? Claro que no pasa eso, lo que pasa es que no quieres dejar de hacerlo. Entonces en lo que tienes que trabajar es en las razones por las que no quieres dejar un mal hábito y cambiar esa conducta (ejemplo, tomo refresco porque tengo sed cuando PUEDO tomar agua).

-Prepárate para el éxito: es lo mismo que yo digo de eliminar las tentaciones. No las vas a poder eliminar en todas partes pero en TU entorno, si puedes. Comprar galletas o no comprarlas es tu decisión. Que hay otras personas en tu casa y ellos quieren comer galletas? Digamos tus hijos? Compra raciones pequeñas e individuales. Además de limitar el acceso que tienen tus hijos a comidas que no deberían estar comiendo todo el tiempo (con exceso de azúcar, digamos) evitas la tentación del "paquete familiar" abierto en la cocina. No?

-No tomes decisiones con hambre o sueño: sabes cuando le mandas un mensaje a alguien "in the heat of the moment"? Muy molesto, muy contento (o con unos tragos encima). Eso pasa y la mayoría de las veces, cuando pasa la marea, piensas que debiste hacerlo distinto. Igual pasa con el hambre. Cuando estás muerto de hambre es más fácil tomar malas decisiones. El respetar tus comidas (pongamos, tres comidas y dos meriendas) puede ayudarte a nivelar el azúcar en sangre y no andar comiéndote hasta la comida del gato. Sobre todo cuando estás comidas están compuestas por carbohidratos cargados de fibra, proteína o alguna grasa saludable. Y el sueño tampoco es buen consejero. No dormir lo suficiente afecta las hormonas que manejan tu apetito.


-Enfócate en el plan de mañana y no en los errores de hoy: la verdad es que vas a equivocarte. Vas a caer y vas a tener que levantarte. El estar en la eterna regañadera porque no lograste controlar tu fuerza de voluntad, es llevarte a decir una y otra vez que "no tienes" fuerza de voluntad y mejor mandar todo al diablo. Pero piensa en la fuerza de voluntad como una habilidad. Algo que vas a aprendiendo. Y en todo ese proceso, como cuando aprendiste a manejar, un nuevo idioma o usar la computadora, te caíste y volviste a levantar. Usas tus errores del pasado no para quedarte en ellos sino para mejorarlos mañana. Puede tardar un poco, pero la constancia -como en cualquier otra cosa que estés aprendiendo- es la clave de todo.

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