miércoles, 2 de marzo de 2016

Tu cuerpo se acostumbra al ejercicio?


Pues sí, la verdad es que uno se acostumbra a todo. Aunque quizás pienses que el ejercicio es una tortura china, te cuento, tu cuerpo un día de estos, va a dejar pasar el dolor y la sufridera y se va a acostumbrar. Y si bien con el acostumbrarse vienen cosas buenas (eres más fuerte, tienes más resistencia cardiovascular), también pasa esto: si tu meta es perder peso, pues ese pocotón de ejercicio que antes te hacía quemar más calorías que plancha de tintorería, ahora no te hará quemar tantas como estabas acostumbrado.

Dietnutritionadvisor.com nos explica: cuando te acostumbras a hacer ejercicio, tu cuero se adapta. Es más eficiente y utiliza menos energía para realizar la misma cantidad de trabajo. Por ejemplo, un nadador entrenado gasta menos energía haciendo sandeces en el agua que una persona que recién está empezando a nadar. Esto pasa por varias razones, tu método mejora, respiras mejor, tu capacidad cardiovascular también mejora y tu corazón envía más sangre en cada golpe. La mitocondria, donde se realiza el impulso de energía a nivel celular, también actúa mucho mejor. Vitonica explica punto por punto todo lo que pasa en tu cuerpo con la adaptación aeróbica.

También hay otro factor que algunos no cuentan: si tu cuerpo se ha hecho "más chico" digamos, has perdido una considerable cantidad de peso, utiliza menos calorías para funcionar.

Y aquí vamos con una de mis palabras favoritas: Las metas. Porque si tu entrenamiento estaba hecho justo para mejorar tu capacidad cardiovascular, pues buenísimo, porque estás entrenando para eso. Pero si tu meta es perder peso, el cambio es necesario. Porque al igual que con la comida, al acostumbrarte al ejercicio llegas a la "meseta" y necesitas ese empujón para apurar las cosas.

Yo recomiendo cambiar de alguna manera las rutinas cada 4 o 6 semanas. Sobre todo las de pesas. Puedes cambiarlas de muchas formas: incrementando el peso, el número de repeticiones, cortando los descansos, incluyendo unos segundos de cardio entre sets, cambiando el entrenamiento completo. Ya llevas más de 12 semanas y no sabes qué más cambiar? Vuelve al primer entrenamiento ahora con más peso. Todo es cuestión de darle la vuelta.

Con el ejercicio cardiovascular, igual: corre en vez de caminar, corre más rápido, haz sesiones de HIIT, móntate en la elíptica en vez de en la caminadora, camina hacia atrás (se los digo en serio). Hay que salir de la zona de confort y claro, eso implica la zona de confort también del pensamiento.


Y miren este detalle: quienes tienen más músculo, queman más calorías. El truco es el siguiente: si bien en un buen plan de pérdida de peso estarás trabajando tus músculos, dándole forma pero por sobre todo quemando grasa, no estás trabajando en formar una enorme masa muscular. Es decir, estas moldeando la tuya, hay cierta ganancia (que se observa más en las personas que están empezando un plan de pesas y cardio) pero no estás metiéndote 10 kg más de masa muscular. Porque quemar grasa formar músculo son dos procesos distintos, pero no se preocupen, que como siempre, en estos días hablamos de eso.


Foto original David Ritter

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