lunes, 29 de febrero de 2016

Lo que PUEDES controlar


Esto de tratar de llegar a una meta fitness tiene que ver mucho con lo que comas, con qué tanto te muevas y un montón más, con tu actitud. Porque es así, con la actitud correcta, podemos llegar a donde queramos. El lugar  y la velocidad dependerá de otros factores, pero de que llegas, llegas.

Lo que pasa es que en camino nos sentimos perdidos, pensamos en que todo se nos viene encima, a veces sentimos que el mundo está medio conspirando contra nosotros. Porque no tenemos control sobre las cosas. Pero si vemos más allá, claro que lo tenemos. Pero es que muchas veces nos enfocamos sólo en lo negativo, en lo que está fuera de nuestro alcance, en vez de trabajar con nuestro potencial. Nos enfocamos en las actitudes de los demás, en el horario que tenemos de trabajo, en el tráfico, en las noticias de los diarios, en lo que dice nuestra pareja. Todo esto es ajeno a nosotros, no podemos cambiarlo. Y en esas cosas, derramamos todo, ellos tienen la culpa. No llegamos a donde queremos porque no nos dejan!

Tenemos que trabajar en lo que realmente podemos cambiar y eso nos ayudará a llegar a la meta que queramos. Y  pensando en eso, me leí en Greatlist un artículo buenísimo sobre lo que SI puedes controlar  y les hice una versión Notelocomas. Y estas cosas, por superficiales o simples que parezcan, te van a ayudar a que tu día a día, y en general tu vida, sea más sencilla, más fácil de llevar y que tu mismo te ayudes a alcanzar lo que te propones.

Tu respiración: esto sí es empezar con lo más básico de lo básico pero es verdad! Tu respiración por más que te parezca un acto automático, tiene que ver con un motón de cosas de tu día a día. Si eres consciente de tu respiración, puedes  calmarte más fácil de lo que crees y hacer que situaciones de estrés no te influyan tanto. Y si hablamos de estrés, este te puede hacer actuar realmente a lo loco. Te puede llevar a gritarle a alguien que quieres -o que no conoces- a dejar de comer o en muchos casos, a comer de más y hacer las elecciones equivocadas de comida. Eleva el cortisol, que además está asociado con ritmo cardiaco acelerado, subidas en la tensión arterial y hasta más grasa abdominal. Básicamente un montón de no no. Controlar tu respiración cada vez que sientas el montón de flechas atacándote, te hará sentir más centrado.

La manera en que te hablas: todos nos hemos dicho alguna cosa maluca en la vida. Un no puedo, esto no es para mí, de verdad que no entiendo, o hasta nos hundimos en la autocompasión (el clásico por que a mí). Si fuésemos más conscientes del tiempo que pasamos hablándonos feo  que el tiempo que hacemos las veces de nuestros animadores, veríamos las cosas desde otro cristal. Tú no puedes controlar lo que otra persona piense de ti, pero si lo que tú piensas de ti mismo. Esa imagen, te puede ayudar o alejar realmente de lo que quieres. Hablarte de la manera correcta te ayuda a no rendirte antes de lo que debes, por ejemplo cuando haces ejercicio, tu mente te puede decir "para vale que ando cansado" pero sabes que si puedes seguir un poco más. Haz la prueba y vas a ver un resultado distinto. Igual cuando estás cuidando tu alimentación. Esos pensamientos "siempre voy a ser gordito" no te ayuda a hacer mejores elecciones de comida, de hecho hacen que también internamente digas "que carrizo, bring on las papas fritas". Se entiende?

El ejercicio que haces: esto tiene que ver directamente con la última parte que mencioné. Tu puedes hacer ejercicio. Si no tienes ningún problema físico, puedes hacer ejercicio y eso es un hecho. el estar consciente de hasta dónde puede llegar es parte de este autoconocimiento y por eso siempre digo, no corran si no saben caminar. Y si se tiene que empezar con pequeños pasos, se empieza de esa manera. Pero el plantearte un "no puedo" antes de empezar es la receta del fracaso. si no tienes tiempo para una hora, quizás tienes tiempo para 20 minutos. Quizás tienes tiempo para 10 minutos regados en el día y completas la media hora. Quizás puedes poner el despertador más temprano. Puedes dejar de ver algún programa en la tv y hacer ejercicio. Eso lo decides tú y lo puedes controlar. Claro que hay 20mil cosas que no puedes controlar, que salgas tarde del trabajo, que no llega una clase, que te de gripe o te sientas mal. Pero que trates de buscar el momento -seguramente significará un sacrificio, el quitar una cosa y poner otra- eso lo decides tu.

Lo que comes: claro que si, más básico que esto es el punto uno e igual, siempre erramos por ahí. Porque no le damos la importancia real que tienen las elecciones de lo que comemos. Eso está sólo en tus manos. Tú decides el chocolate o la manzana. Y lo decides desde la compra. Es decir, el cuento de "es que no tengo" como si- otra vez- fuese algo superior que te lleva a eso, no va en esto. Y no va porque el elegir que comer conlleva un montón de otras decisiones de las que tu eres consciente y puedes tener injerencia en las mismas. En esto no vale el echarle la culpa a nada cuando tu puedes manejarlo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario