miércoles, 14 de octubre de 2015

Señales de que te estás esforzando demasiado


Ayer escribí en mi cuenta de IG sobre cómo medir la intensidad "al ojo por ciento", es decir, basándonos en las señales que nos da nuestro cuerpo. Porque la verdad es que es una duda que muchos tienen cuando no se cuenta con un monitor cardiaco.

Y lo que pasa es que muchos -y me incluyo- nos encanta quemar calorías. No les voy a mentir, a veces hago ejercicio flojito, relajada, pero muchas otras veces, le doy durísimo, siento como cierta recompensa cuando quemo muchas calorías, cuando sudo como si no hubiese un mañana, cuando me duele el cuerpo después del esfuerzo. Y sé que no soy sólo yo. Muchos queremos estar pegados en una clase intensísima de crossfit, en levantar cosas pesadísimas, en ganar nuestras medallas (quizás mentales) de las personas más fuertes del mundo. Si, para muchos es como un premio interno.

Y si bien el otro día les conté sobre cuánto era demasiado, en WomensHealth.com encontré un artículo que también nos cuenta algunos signos de que nuestro entrenamiento es muy fuerte. Lean y tomen nota:

-Te engañas: Es decir, haces el ejercicio medio malucón. Cuando estás haciendo un curl de bíceps pero no lo haces completo porque el peso no te deja, o balanceas esa pesa como si fuese una kettlebell; cuando haces un maratón de burpees y te empiezan a salir como si estuvieses un poco pasado de tragos; cuando las sentadillas son más una medio flexioncita de rodillas que un movimiento completo. En esto no aplica eso de "es mejor un poquito a nada de ejercicio" porque el hacer ejercicio de esta manera, te expone a lesiones, accidentes y simplemente a que tu entrenamiento no sea el más efectivo.

-Te duelen tus articulaciones: a todos nos pueden doler las rodillas de vez en cuando, pero si el dolor es crónico, si te paras todos los días con dolor, no es tan bueno. No confundas el dolor de un músculo trabajado con el dolor de una rodilla o un tobillo que está superando el esfuerzo que le toca. Si ya otros movimientos de tu vida empiezas a hacerlos "modificados" por los dolores que tienes en las articulaciones, es hora de poner un stop.

-Subes el peso muy rápido: No decimos el peso en la balanza sino que estás pasando de 3 kg a 9 kg en tus pesas de semana en semana. Hay gente que aumenta semana a semana, pero para mí en fitness en general, debes aumentar cuando ya superas el número normal de tus repeticiones con completo rango de movimiento. Es decir, si estabas trabajando entre las 6 y 12 repeticiones con cierto peso y sientes que puedes hacer 20, es hora de cambiar. Pero antes, no mucho.


-Entrenas a pesar del dolor: Yo he estado ahí, lo reconozco sin pena pero no con orgullo. Porque no hay nada de finísimo de meter la pata. Pero he aprendido. Como dije en la parte de las articulaciones, hay que distinguir entre el dolor de "si le di duro hoy a los cuádriceps" a "esta rodilla está portándose rara". Lamentablemente para muchos esto sólo lo aprenden cuando ya tienen que parar en cero y tomarse un descanso largo. Pero como siempre digo, en esto del fitness debes aprender a escuchar a tu cuerpo. Quizás es mejor dos, tres, cuatro días o hasta dos semanas que dos o seis meses fuera del gimnasio. Porque los que entrenamos duro, como lo hacemos por esa buena sensación, esas pausas nos cuestan, pero les certifico que vas a regresar con todo. Más fuerte y puede que un poquito más sabio también.


Foto de  David Castillo Dominici.

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