lunes, 19 de octubre de 2015

Aumentar todo lo perdido...


Aunque suene un poco duro, la verdad es que no todo el mundo triunfa en sus planes de pérdida de peso. Y no hablo sólo de los que se quedan en el camino sino de todos esos que aunque llegan a su "meta", y recuperan el peso perdido. Y no digo de ese kilito o dos que puedes recuperar cuando terminas un proceso intenso de pérdida de peso, sino que recuperan todo lo que perdieron.

Pero por qué pasa esto? No es que hay una respuesta única pero según un artículo de fitnessmag.co.za el 80 % de las personas que tienen una exitosa pero temporal pérdida de peso ganan el peso perdido. Esto se ha vuelto el sinónimo de dietas rápidas, crash diets y dietas extremas y restrictivas. Y según Wellness.com sólo un 5 por ciento de las personas que pierden peso a través de esas dietas mantienen esta pérdida.

Y si bien hay estudios que circularon el año pasado donde se demostraba que a través de una dieta de muy bajas calorías los participantes perdían peso, el 81% de los individuos ganaron el peso perdido.

Pero por qué pasa esto? Qué pasa con nuestros cuerpos que simplemente no podemos mantener los kilos perdidos en el olvido?

Muchos dirán que es simplemente mental, que no se adquirieron hábitos, que no tenemos la fuerza de voluntad. Pero la verdad es que las dietas extremas cambian tus hormonas reguladoras del apetito. Lo que te hace más difícil mantenerte comiendo un pedacito de lechuga en ayunas a las 10 de la noche.

La otra parte que hay que tomar en cuenta en esta batalla, es la homeostasis del peso, es decir, el equilibrio. En Fitnessmag vuelven a explicar: al nivel biológico más básico, tu cerebro interpreta hacer dieta como una forma de hambruna. Por esta razón inicia un proceso en tu cuerpo de "supervivencia". Para esto, baja tu metabolismo y experimentarás más antojos de comidas. Esto ha sucedido así desde principio de la historia como parte de la adaptación de la raza humana.
Un estudio publicado en el Diario de Práctica Avanzada de Enfermería en 2013, habla de buscar promover la homeostasis (el equilibrio o balance) para evitar el aumento de peso de rebote en las dietas yo-yo. En el estudio sobre la homeostasis del peso  se descubrió una gran cantidad de hormonas orexigénico (estimulante del apetito) y anorexígeno (supresor del apetito) que trabajan para mantener un peso saludable estable durante el tiempo. Lo que esto significa básicamente es que cuando las reservas de energía, en forma de glucógeno almacenado, la grasa corporal y tejido muscular, se agotan a cuando hacemos dietas muy estrictas se produce un exceso de estas hormonas para compensar y esto hace que comas en execeso.


Entonces, está la batalla perdida? Para mí no. Para mí esto es un claro indicativo de que el proceso de pérdida de peso es una batalla más larga para muchos. Que las soluciones rápidas, o largas pero demasiado severas, no llevan a  que el cuerpo -ni tu mente- se acostumbre al cambio. Porque no creas que comer 1000 calorías diarias es "comer bien". Tu cuerpo va a buscar compensar lo que le has quitado. Por eso es imperativo que te alejes de ese pensamiento, de la dieta del arroz, de quitarte todos los carbohidratos, de no volver ni a oler un pedazo de torta, porque es como dice el refrán, mientras más alto (extremo) más dura la caída.

Foto de nenetus

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