lunes, 22 de junio de 2015

Buscando el equilibrio

Hoy lunes muchos se preguntarán cuál es la dieta del momento súper rápida para perder kilos (Esa que buscaron el lunes pasado que obviamente no funcionó) y la verdad es que debemos buscar la razón por la que no podemos apegarnos a ese programa de alimentación y ejercicio. Por qué en cierto momento nos volvemos locos, no queremos seguir, queremos mandar todo para el carrizo, en fin. Por qué todos los lunes buscamos la solución magia en vez de seguir en un programa que debería ser "normal".

Según Peertrainer.com esto pasa porque nuestro cuerpo busca homeostasis. De hecho no lo busca sólo tu cuerpo, lo busca tu mente también. La homeóstasis es el estado de balance que necesita tu cuerpo para funcionar. Y muchas veces cuando nos ponemos en situaciones extremas, como la dieta radical para borrar los excesos del fin de semana, el maratón de ejercicio para quemar todo lo que nos quemamos, en fin, todo ese proceso estresante y poco natural, justamente nos alejamos de la homeostasis.

Y tu cuerpo te lo demuestra, con hambre o falta de energías y tu mente también, diciéndote "manda todo al carrizo y ataca las galletas". Y este ciclo eterno de volverte loco, buscar la "dieta reparadora de lunes-martes-miércoles-juev..." hace que justamente el jueves se te olvide todo, entre en tu mente el modo bacanal romano y el lunes otra vez, el buscar la manera extrema de solucionar lo que hiciste.

Yo no digo que sea fácil salirse de ese círculo vicioso, pero si hay herramientas que puedes usar para tratar de apegarte a un plan y que esto signifique de verdad el alcanzar tus metas.
-Busca un plan alimenticio real: Es decir, no busques un plan que "solucione" tus excesos, sino uno que te nutra en realidad. Y si, en un buen plan entran las escapadas. No las bacanales pero si el darte gustos fuera de lo que significa comer para un objetivo. El tener un plan que sigas paso a paso te puede ayudar a mantenerte en camino un poco más fácil.
-Cambiar la mentalidad todo o nada: Esto es difícil pero caemos siempre. Caemos siempre cuando nos salimos de nuestro plan el jueves con unos traguitos y pensamos "bueno como ya me salí con estos tragos, que carrizo, pásame las papas fritas" y eso se traduce en que ya es viernes, y "te mereces" salirte de tu dieta. Y que si ya te saliste el viernes mejor disfrutar el sábado y el domingo y empezar el lunes. Luego volvemos a caer en la mentalidad todo o nada cuando el lunes queremos empezar la dieta cero carbos, tres horas de ejercicio, sólo lechuga, sólo sopa, sólo limonada que supuestamente sólo vas a hacer "un ratito" hasta que te acomodes, pero llega el jueves y vuelves a empezar. Otra vez, si tienes un buen plan de alimentación y un programa de ejercicio inteligente, no tienes que caer en estos "todo o nada".
-Saber perdonarse (adecuadamente): Otra vez, caemos en el extremo de la dieta loca, porque sentimos que tenemos que castigarnos. Tipo latigazos y todo. Tenemos una culpa interna que no nos deja pensar y esta mentalidad por supuesto que sólo nos hace daño a nosotros. Te saliste? Que broma, a un gentío le pasó también. La idea sería volver a empezar y ya. Ya pasó, como un mal noviazgo es hora de ponerle un sello a eso y mandarlo lejos. Claro, pero este perdón hay que manejarlo bien. Es decir, no puedes pasar todos los lunes "perdonándote" y empezando de nuevo no?

Y si, todo se resumen en tener un BUEN plan de alimentación con un BUEN plan de ejercicio. Que se adecué a tus necesidades y estilo de vida. Porque eso es como tu GPS para el camino. Si lo sigues te va a llevar directo a la meta. Si te sales te va a decir "recalculando" pero igual te va a llevar directo a la meta. Pero seguro si sigues ese plan, sooner o later, vas a llegar a esa meta.


Foto “Cake And Apple On Scales Measuring Tape Wrapped” by Apolonia


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