martes, 21 de abril de 2015

Identifica tu auto-saboteo en la pérdida de peso

Aunque suene a disco rayado, la verdad es que todo proceso de pérdida de peso y ponerse en forma empieza en la mente. Porque es ella la que nos ayuda a conseguir lo que queremos y también, la que nos puede aguar la fiesta. Porque nuestros pensamientos son tan poderosos como los cuádriceps de Usain Bolt. Si los usamos a nuestro beneficio, pues buenísimo, si los usamos a lo contrario, también son poderosos para echarnos la partida pa' tras.

Si eres de esas personas que te autosaboteas tu plan de pérdida de peso, de esas que empieza pero nunca termina, que siente que siempre hay una fuerza más grande que ellos, una falta de fuerza de voluntad, algún amigo malvado cargado de golosinas esperando a que te resbales, identifica estos patrones para que tomes responsabilidad por tus actos.

No eres tan disciplinado: Suena duro pero es así. Muchas de las personas que dicen "haberlo hecho todo" la verdad es que no han hecho tanto. No lo tomen a mal, cualquier esfuerzo cuenta para tu salud, pero si quieres ver resultados, hay que ser más disciplinado. Y esto lo veo ahora con mucha frecuencia, el típico comentario "es que yo como sano". Claro que comer sano te puede traer beneficios, y de hecho, tu deberías comer sano todo el tiempo, no sólo por un objetivo. Pero si hablamos de pérdida de peso, quizás es mejor tener un plan bien diseñado que simplemente quitar una comida por aquí y por allá. Cuando tengas en claro qué, cuánto y cuándo comer, es más fácil que la magia empiece a suceder. Y claro, esto requiere disciplina y planificación de tu parte.
No te estás esforzando tanto: Muchos sienten que esa clase de zumba o la de yoga que les deja los muslos temblando es suficiente para la pérdida de peso. Y al igual que la comida "sana" sin orden, puede ser positivo, pero te puede dejar estancado en un momento. Porque la pérdida de peso viene dada por un déficit de calorías. Este viene una parte de la comida y la otra, del ejercicio que hagas. Pero lo que pasa con el ejercicio es que tu cuerpo se acostumbra muy rápido a tu nivel de actividad. Si eres sedentario, el caminar un poco hará maravillas. Pero cuando ya llevas años caminando, esa actividad si bien te mantiene sano y en forma, es parte de tu uso de energía diario. Y por eso cuando las personas calculan sus macronutrientes para la pérdida de peso basadas en su actividad diaria. Si para ti es normal caminar una hora, eso no entra como ejercicio "extra" y si, tienes que apretar más en el gimnasio.
Te rindes muy rápido: Hace tiempo leí que perder peso era una guerra en tu cuerpo y que él se iba a tratar de revelar de cualquier manera. Y creo que es cierto. Para algunos, al principio es fácil, pero muchas veces esta pérdida "fácil" es más agua que grasa en realidad. Pero perder grasa es más complicado, y tu cuerpo se va a aferrar a esas reservas de energía como niñito al cuello de su madre el primer día de clases. Y cuando las cosas se ponen difíciles, muchos se retiran. No sé si por la puerta grande o chiquita, simplemente dicen "esto no es para mí" y mandan todo al carrizo. Y si puede ser para ti, pero tienes que cambiar esa mentalidad de resultados rápidos que tienes en la cabeza. Los resultados -para que duren- van a ser lentos, pero seguros. Rápido no hay nada en esta pelea.


Entonces antes de decir "lo he probado todo" o es más, antes de si quiera empezar tu plan ten en cuenta esto. Y con la mente clara es más fácil llegar a tu objetivo. Como decían en Friday Night Lights "Clear Eyes, Full Hearts, Can't Lose".

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