martes, 31 de marzo de 2015

Quieres competir?


Ahora parece que muchas chicas compiten en eventos de fitness. Es decir, hay un montón de chicas que están preparándose en este momento para una competencia o ya participaron en una. Algunas se quedan con el gusanito de volver, otras no lo quieren intentar. Otras incentivas a muchas más a meterse en esto. El hecho es que si te metes en las redes sociales, como IG o Facebook, puedes encontrar varias chicas que están en ese proceso.

Y mi opinión personal es que se ha masificado todo, tanto las competencias que siempre han existido pero cada vez hay más, el acceso a las personas a la información sobre este evento y lo normal que nos parece ya ver a una chica con los abdominales rayados tomándose una foto junto a a un tapperware de pechugas de pollo y brócoli en el gimnasio con algún hastagh como # #gymaddicted  #nevergiveup  #muscles  #competitor #neverbackdown  #dreamchasing #fitnessaddictetc.

Y también muchas chicas han cambiado la mentalidad sobre lo que quieren de su físico. Algunas ya ven a las mujeres con músculo como hermosas, le han perdido el miedo a las pesas y ven en la preparación un gran logro.

Pero no todo es color de rosas. En T-Nation me leí un artículo súper interesante escrito por Dani Shugart sobre el mundo de la competición y del cual les traigo un poco. Si, hay un montón de cosas buenas pero también siempre le puedes ver el otro lado de la moneda, que quizás es menos brillante. Si te llama la atención este mundo, lee lo que te pongo a continuación.

Primero debes preguntarte si este mundo es para ti y para ello, estas ideas pueden ayudarte a llegar a una conclusión:

La tarima:
Lo bueno: Para la autora, si tienes la actitud correcta el prepararte para la tarima puede ser una herramienta de desarrollo personal. Ponerte "allá fuera" es tan poderoso como dar discursos y te hace más segura de ti misma. Si estás abierta a las críticas, este proceso puede hacerte un poco más fuerte, hacerte orgullosa de tu proceso y tener la confianza para mostrarlo al mundo. Prepararte para el show puede ser un empujón para tu confianza y sentirte protagonista. No puedes pensar en pasar desapercibida y competir al mismo tiempo.
Lo malo: Competir significa que te van a juzgar en público, tu estás pagando (porque tienes que pagar para concursar) para que otra persona te juzgue mientras estás en ropa interior (bueno, traje de baño pero ustedes saben a lo que me refiero). Si esta idea de la validación de otras personas te ha rondando mucho en la cabeza, en el escenario es donde la vas a ver con todo. Y si es una idea que te trae pensamientos negativos (lo que los demás dicen de ti) tienes que pensar qué tan fuerte puedes ser para estos concursos. En el escenario te juzgan por lo que lograste por tu físico y si bien este refleja esfuerzo, no quiere decir que los jueces vean el esfuerzo que está detrás. Esto puede despertar toda clase de inseguridades hasta en la mejor preparada.

La preparación:
Lo bueno: Durante este proceso, que es largo, aprenderás, crecerás, entenderás el propósito de cada acción en el gimnasio y en la cocina. Para las personas que les gusta la vida metódica, seguir horarios, organizarse etc., esto lo encuentran una cosa gloriosa. Porque hasta las "escapadas" de la dieta tienen su horario, razón y fecha en el calendario. Te mantiene focus, porque sabes que cada día cuenta y cuando quieres mandar todo para el carrizo, piensas en lo que quieres lograr y cómo te vas a ver en el escenario. Te conoces mas en el proceso, puedes sentir tus reacciones sobre la comida, sobre el ejercicio, tanto física como mentalmente.
Lo malo: Algunas competidoras no aprenden. Algunas piensan que el cuerpo que adquieren durante la competición es el cuerpo que van a tener el resto de su vida y nada más lejos de la verdad. Porque tú te estás preparando para un evento en específico, no para la vida en general. Te enseña tener responsabilidad pero no te enseña herramientas a largo plazo, las que tienes que aplicar todos los días. Otras contratan un coach maluco. Esas personas que tampoco enseñan y crean una extrema relación de dependencia con el cliente. La idea de todo proceso (incluso este) es aprender, y no depender de otra persona. Si este proceso es para darte fuerza y confianza, no hagas que la responsabilidad total caiga en otra persona. También esto te puede llevar a esa mentalidad de "hacer todo para ganar", cosas que atenten contra tu cuerpo y tu simplemente digas "si". Otra vez, debes tomar responsabilidad sobre el proceso y siempre preguntar qué objetivo tiene cada acción y cambio que tu coach haga en tu programa.


Esto es sólo una parte. De lo negativo, se ha escrito mucho más, sobre cómo estos concurso llevan a trastornos alimenticios, a fatiga adrenal, etc. Pero por eso lo importante es saber si tú estás mentalmente preparada para un proceso como este, contratar a la persona adecuada para tu preparación y pensar en tu responsabilidad como persona para tomar decisiones. Porque es eso, la decisión es tuya. De nadie más.

Foto http://reps-id.com/wp-content/uploads/2014/02/afd452476a0242fdb1deae7a75ca6a15_1461552_10151865068663462_2102787723_n-863-430-c.jpg

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