lunes, 9 de febrero de 2015

Escucha tu cuerpo al comer


El jueves pasado les escribí un poco sobre esa diferenciación que tenemos que hacer cuando buscamos comida. Que pensemos bien antes de comer cuando lo hacemos por fastidio, identifiquemos qué nos dispara a comer y a visitar la nevera cada tanto en tanto a ver que hay.

Bueno, en esa nota, me leí este artículo en Women´s Health que habla sobre "cómo parar de comer cuando estamos full". Porque eso va de la mano, el comer por fastidio, cuando no tenemos hambre, es como enjuagar un jean ya mojado. Es meterle más comida a una barriguita que está full, pero que carrizo pensamos que siempre hay espacio. 

Estas técnicas son llamadas también mindful eating o alimentación intuitiva dónde vas comiendo por las señales que de verdad te da tu cuerpo. No es quitarle nutrientes a tu dieta, porque no es una dieta, es aprender las conductas alrededor del acto de comer, no lo que comemos en sí. Y para que entiendan les pongo estos ejemplos:

Baja tus cubiertos entre mordiscos: No es la técnica que algunos hablan de masticar 500mil veces un alimento antes de tragarlo. Peor es darte tiempo de comer bien lo que tienes en la boca, saborearlo antes de comer el próximo bocado. Porque comemos de forma automática y la verdad es que no hemos tragado cuando ya estamos empujándonos el próximo cucharón de comida. Hacer esa pausa entre bocados te hará comer más lento y te ayudará a leer mejor las señales de tu cuerpo. Es más fácil entender cuando tu cuerpo te dice "ya estoy bien" y dejar de comer.

Corta tus porciones por la mitad: Yo soy súper pro esto sobre todo para las personas que comen en la calle. Y de hecho yo la he aplicado. Porque muchas veces cuando vamos a un restaurante pedimos, digamos una pechuga de pollo. Finísimo. Pero esa pechuga son como dos! Y si la tienes en el plato, te la comes. Quizás debe ser mi mentalidad modo ahorro pero de verdad que uno se la come. Si la picas por la mitad, te comerás tu ración y puedes pedir el resto para que te lo lleves (sin ninguna vergüenza, la economía está apretada para todos)

Saborea ese primer bocado: Yo digo esto y se me hace agua la boca. PEro saben ese primer bocado de cualquier cosa? Puede ir desde el brócoli horneado, una cerveza a un pedazo de chocolate. Piensen en eso y disfrútenlo. Ahora mantengan ese pensamiento cuando van a comer. Disfruten ese pedazo, con calma. Y como les dije en el primer punto, disfruten el segundo y el tercero también. Comer no es llenarse la barriga solamente, es también llenarse de sabor.


Concéntrate en tu comida: Yo hago lo contrario, lo reconozco, y sé que como más rápido porque estoy viendo la TV, en vez de dedicarme a disfrutar la comida que tienes al frente. Si te haces consciente de lo que comes, de lo que tienes en tu plato comerás y disfrutarás sin la necesidad de comer hasta reventarte. A muchas personas le pasa ahora con el teléfono, el tablet, lo que sea. Si quieren distraerse con alguien, pues inviten a una persona a almorzar. Pero si no, distráiganse con su comida, ella se merece el protagonismo también.

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