miércoles, 30 de abril de 2014

Mas cuentos raros que NO te harán perder peso




Información hay mucha, pero que sea buena, es otra cosa. En el fitness, como en muchas disciplinas, hay varias escuelas. Los que les gusta la alimentación paleo y hacer crosfit, quien es vegano y quiere hacer yoga, o quien jura por la Zumba como el medio ideal para mantenerse en forma mientras gozas un mundo. La verdad es esta: sea cual sea la tuya, tiene que partir de una alimentación saludable, balanceada y tener movimiento. Mientras tengas eso, seguro funciona.
Ahora, cuentos hay muchos y sobre todo para aquellos que quieren perder peso. Come esto, deja aquello, haz ejercicio a tal hora o a esta otra. Aquí te dejo algunos cuentos que siguen dando vuelta por ahí y de los que deberías alejar de tu mente para avanzar en tu plan de pérdida de peso.

Comer gluten free: Tu eres celiaco? Tienes alergia o intolerancia al gluten? te sientes mal, de verdad mal, después de comer un pan? si las respuestas son no, entonces déjese de cuentos. Que te sientas hinchado después de un atracón de pan con queso tiene que ver más con el atracón (y quizás con el queso) que con el mismo pan. Pero si comes tu porción, puedes estar tranquilo. Además los productos libres de gluten tienen otros ingredientes que pueden ser más calóricos para compensar por la falta de almidones del trigo. No te harán bajar de peso porque si.
Hacer cardio en la zona "quema grasas": Si, puedes quemar más calorías de grasa cuando trabajas del 60 al 75 % de tu capacidad cardiaca, pero trabajando con más intensidad, quemas MAS CALORIAS totales, que a mí, particularmente, me suena más divertido.
Pilates te hace poner los músculos "largos": Los músculos no se alargan sorry. Te puedes sentir medio plasti-man después de hacer pilates o yoga pero la verdad es que el músculo tiene un origen y un lugar de inserción. Muchas de las personas como profesores de yoga y pliates que los ves con esos físicos fit y delgados, es porque su cuerpo es originalmente así y lo complementan con una dieta adecuada. Trust me in this one, que te lo dice una piernona 4 ever!
Hacer muchos abdominales para quemar la pancita: NO. Simplemente no. La grasa no se quema por hacer abdominales, se quema por la conjunción (Correcta) de alimentación y ejercicios, que en su mayoría pueden ser movimientos de pesas donde ni siquiera piensas que trabajas la zona abdominal.
Levanta pesas livianas para "tonificar": Yo no sé quien inventó esto pero seguro lo hizo para vender esas pesas de una libra que no hacen daño ni cuando se te caen en el pie. Además "tonificar" es el término que a mí me da más risa del fitness. Tonificas la cara con una loción, o el cuero cabelludo con un "tónico capilar". Pero el músculo? Lo que la mayoría de las personas se refieren con "tonificar" es que quieren verse más delgadas con cierta definición muscular. Las mujeres seguro dicen "no mucho, que no me quiero parecer a un hombre". Pero la verdad es que ese término no existe. Y "tonificar" (lograr masa muscular con cierta definición y verse más delgado) se logra con el mismo principio que se lograría "verse como un hombre": Comiendo bien y levantando pesas PESADAS y haciendo cardio. Para verte como un hombre musculoso, la verdad es que hasta a los mismos hombres les cuesta porque formar músculo es difícil para nuestro cuerpo. Acumular grasa por otro lado es como súper fácil. Pero para tener músculos grandes las mujeres necesitamos mucha testosterona (que no tenemos) y comer con un súperavid de calorías bien preciso, no a lo loco.


Foto de http://healthyliving.azcentral.com/burn-fat-faster-during-p90x-15372.html
 

martes, 29 de abril de 2014

Hormonas, hambre (y como controlarlas)





Las hormonas son algo particular. Si bien nos ayudan a mantener a raya muchas de las funciones de nuestro cuerpo, también nos juegan en contra cuando las tenemos descontroladas. Y claro, para las mujeres es como natural echarle la culpa a las hormonas, pero estas no distinguen sexo cuando hablamos de perder peso. Fíjate cuales hormonas juegan con tu fuerza de voluntad y cómo controlarlas.

Hormona del hambre: Leptina.
La leptina es producida por alas células de grasa y liberada a tu torrente sanguíneo cuando comes. Cuando funciona bien, te dice cuándo debes parar de comer. Pero si tienes sobrepeso, es más probable que produzcas un exceso de leptina y puedes desarrollar resistencia por sus constantes niveles elevados. Como estás en ese modo todo el tiempo, tu cerebro deja de leer la señal de "estoy full" y te sientes en un estado de hambre eterna.
La puedes regular: a través del ejercicio, especialmente entrenamiento de media a alta intensidad que va a hacer que tus niveles funcionen bien. 

Hormona del hambre: Grelina.
Es la contraparte de la leptina y se conoce como la hormona del apetito. Cuando tienes niveles bajos de esta hormona, como cuando no has comido en mucho tiempo, tus niveles de grelina están altos. Después de comer estos niveles bajan por varias horas.
La puedes regular: de la misma manera que puedes controlar la leptina, con sueño y ejercicio. También las dietas un poco más altas en proteínas son mejores para controlar la grelina que las dietas altas en grasa.

Hormona del hambre: Cortisol.
Es también la hormona del estrés. Es la manera en que tu cuerpo responde a periodos de estrés físico o mental. Te puede dar un momentáneo subidón de energía pero también puede activar los antojos por las comidas altas en grasa y carbohidratos. Cuando tienes niveles de cortisol continuamente elevados, hace que el exceso de calorías se acumule al rededor de tu cintura, que no es sólo maluco a la vista, sino también peligroso para tu corazón.
La puedes regular: Trabajando en tus niveles de estrés. Suena como imposible en el mundo en que vivimos pero por eso yo recomiendo bajar los niveles de cafeína que pueden hacer que te sientas alerta todo el tiempo (ojo, digo bajarlos, no eliminarlos). También tratando de incorporar a tu rutina una actividad que te relaje, que puede ir desde una clase de yoga, meditación hasta una actividad como coser, tejer o leer un buen libro.

Hormona del hambre: Estrógeno.
Las hormonas del sexo fluctúan durante el mes, y a nosotras las chicas nos hace que pasemos de dóciles a locas en cuestión de días. En general, el estrógeno está bajo el primer día de tu período y sube por dos semanas y luego empieza a bajar en las semanas tres y cuatro. La caída en el estrógeno hace que tus niveles de serotonina bajen (la hormona de sentirte bien) y suba el cortisol (Que hace que te provoque monchar pan con queso o un bojote de chocolate), lo que hace que te sientas como de mal humor y con hambre. Tremenda mezcla verdad?
La puedes regular: Tratando de incorporar a tu dieta carbohidratos complejos que te den sensación de saciedad y dejar de lado los carbohidratos simples (harinas blancas y azúcar). Incluyendo un poco de proteína y grasas saludables y ejercicio. Suena básico pero las soluciones simples son muchas veces las más acertadas.


Con info de http://www.shape.com/weight-loss/weight-loss-strategies/4-ways-outsmart-hunger-hormones/slide/4
Foto de http://www.huffingtonpost.com/2011/10/26/hunger-hormones-dieting_n_1033673.html
 

lunes, 28 de abril de 2014

No digas nunca, pero di "No gracias" a estas comidas...





Cuando quieres perder peso, más que no comer, es dejar de comer ciertas cosas. Y ojo, dejarlas no para siempre, porque yo no creo en absolutos. Si bien yo no soy proclive a que la gente coma azúcar y harinas refinadas, creo que es muy radical decir "nunca". No sabes cuándo te invitan a una fiesta y te quieres comer un pedacito de torta, cierto? 

Pero si hay comidas súper procesadas que puedes disminuir al máximo su consumo y que te aseguro te traerá resultados buenísimos no sólo para la pérdida de peso, sino para tu salud en general. Aqunque si hay un par de ellas que si puedes decir bye bye y no te perderás de nada en la vida:

Pan blanco: Es pura harina refinada, que se traduce en azúcar, que se traduce en más insulina en tu torrente sanguíneo, que se traduce en más grasa. Además que el pan blanco es amor de adolecente en vacaciones de verano cuando hablamos de sentirte satisfecho: dura poquitísimo. Lo mejor que puedes hacer es cambiarte de una vez al pan integral y que ese sea el pan que se coma siempre en tu casa. Deja el pan blanco para aquellos momentos en que tú no tienes la opción de elegir.
Cereal de caja: Otra de esas comidas que parecen sanas y terminan siendo un golpe de azúcar para tu cuerpo con poco valor nutritivo. Claro que en la caja vas a encontrar anuncios como "con vitaminas, fibra, magia y diversión" pero si volteas la caja y tiene azúcar, pues adiós luz que te apagaste. La avena además que te hará sentir más lleno, es versátil y muy económica.
Arroz blanco: El arroz blanco es un grano al que le quitaron todos los nutrientes. Es básicamente comer anime pero con calorías. Como se absorbe rápido, está en la lista de los que te dan un pico de azúcar en la sangre y segregación de insulina. Grasita para tu barriga.
Mantequilla de maní baja en grasas: Si bien las mantequillas de maní industriales pueden tener algunas hasta grasas hidrogenadas, muchas ya se saltan esa categoría. Pero como lo "fat free" vende, ese tipo de mantequilla de maní le hace ojitos al consumidor que quiera cuidar su cintura. La realidad es que esas mantequillas de maní tienen más azúcar, un agregado industrial que compensa la falta de sabor cuando se le quita la grasa. Si puedes hacer tu mantequilla de maní sería lo ideal, si no, trata de comprar la que diga "natural" o en el peor de los casos, la más tradicional de todas.
Sopa en lata: Aquí no medimos el azúcar (Que seguro lo tiene) sino el sodio. El número que debes buscar es 350 mg de sodio. Estas sopas tienen hasta más de 800. Agarra pues. Y todo ese "extra" es ticket que te estás comprando para subir tu presión arterial.
Barras de cereales: Esto es así, si quieren comer dulce, cómanse una fruta, y si lo que quieren es más azúcar, pues coman un chocolate. Porque la verdad es que estas barras son azúcar pura disfrazada de "comida sana".


Foto tomada de http://www.cyclicx.com/