lunes, 22 de diciembre de 2014

Errores para "no engordar" en Navidad


Diciembre es un mes de alegría y comedera. Es así. Por todos lados hay algo atacándonos diciéndonos "cómeme" y es difícil no caer en la tentación. Y si venimos de un año de esfuerzos para mantenerlo bajar el peso, se nos plantea esa disyuntiva entre darnos un gusto y perder lo ganado (que en realidad es más ganar lo perdido, en kilos por lo menos)

Por eso más de una vez aplicamos algunas técnicas que pensamos que nos ayudan pero en realidad no hacen nada por nuestro cuerpo y debemos dejar de lado para no llegar a enero más hinchadas que el año pasado:

Saltarse una comida: Esta es una de las clásicas de las que hacen dieta "a lo loco", pensando que si se salta una comida, pueden compenzar las calorías en la próxima. Lo que pasa con esta técnica es que seguramente te hará llegar a la comida esperada muerto del hambre y no podrás controlarte. Terminarás comiendo el doble y con doble de hinchazón. Mantienes los niveles de azúcar en tu sangre estables durante el día, es menos probable que te atragantes con todo lo que veas más tarde.

Pensar que quemaste más calorías que las que realmente quemas: Miren, lo que pasa es que pensamos que el esfuerzo se traduce en un montón de calorías quemadas y no es así todo el tiempo. Es decir, claro que los ejercicios queman calorías pero muchas veces pensamos que ese trote que diste en la mañana quemó 500 cal cuando de broma llegaste a las 300. Y esas 300 se pueden recuperar, facilísimo con cualquier plato navideño, y casi que sólo los aperitivos. Y si hablamos de las máquinas en los gimnasios, pues peor porque tienen un error hasta del 30%. Así que no pienses que porque sudaste media hora puedes comerte todo un festín navideño.

Quitarse los carbohidratos: Este es otro truco de los que hacen dieta que hacen que se sientan que van en el camino correcto por la rápida pérdida de peso. La verdad es que quitarse los carbohidratos te hace perder cierta cantidad de peso pero de agua, no de grasa quemada y que es sumamente recuperable cuando llegues a esa cena y te comas ese pedazo de panettone o pan de pascua. Si consumes tus carbohidratos correctos durante el día, tu cuerpo no se aferrará a los que les des durante las fiestas como perro con dueño nuevo.


No comer pero si beber: Si bien el cuento de la pérdida de peso es todo un balance, el dejar de comer para poder gastar las calorías en bebidas no es la mejor manera. El licor te hace más difícil el quemar grasa, por el procesamiento que pasa el mismo por el hígado. Y el alcohol tiene la tripleta diabólica de deshidratarte, hacerte retener líquido al día siguiente (o los días siguientes) y llenarte de calorías vacías que se acumularán fácilmente como grasa en tu barriguita.


Foto de http://www.alivenetwork.com/blogs/blog_photos/holding-the-christmas-party-at-your-office.jpg

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