miércoles, 12 de noviembre de 2014

Mitos nutricionales


Si hablamos de dietas, hay como 20 mil estudios, vertientes, modos, religiones y pare usted de contar. Los que aman los carbohidratos, los que los odian, los que los comen sólo a la luz del sol, en la noche, o mejor solo en la tarde. Fruta lovers y haters. Cero grasa, viva grasa saturada, comer parado, sentado, de lado. Vaya usted a saber. Y siempre hay una nueva tendencia que desmiente a la otra. Con razón hay tanta gente confundida.

Pero la verdad está en que una alimentación, y a ver vamos, una vida sana se basa en comer bien, no excederse en las porciones y hacer ejercicio. Así lo he visto yo y de verdad creo que funciona, porque no siento que haya comida mala, lo que hace daño es el uso que hacemos de ellas. Y todo en su justa medida y momento preciso, entra perfectamente.

Y en la revista Popsugar reseñaron algunos mitos nutricionales que tienen a la gente de cabeza, que como mitos al fin, tienen cero valor nutricional. Y si te llenan es de ideas raras. Léelos para que hagas una dieta de cuentos de camino y saques estas calorías vacías de tu mente:

Necesitas 21 días para eliminar un hábito o crear uno nuevo: Eso parece de un libro de autoayuda o algo del cuento. "21 días para un nuevo tu". Suena finísimo, es como poco tiempo, te puedes comprometer. Exitoso. Pero un estudio que evaluó cambios en el comportamientos encontró que crear un hábito, como por ejemplo, comerse una fruta, puede tardar hasta 66 días. Y que habían variaciones de 18 a 254 días! Es decir, que agarrar el hábito de por vida de hacer ejercicio, quizás te lleve más tiempo que 21 días.

Necesitas hacer un detox: Claro que esa palaba llama la atención. Todas las celebridades lo hacen, comemos un fin de semana un festival de pizza, choripan y tocineta y decimos que "necesitamos desintoxicarnos". Comer, o mejor dicho, tomar un bojote de jugos verdes, o té o lo que esté de moda en el momento y eso nos hará expulsar todas las toxinas que tenemos en el cuerpo y que de hecho, son las que nos tienen gorditos. Pero la verdad es que pasar hambre a punta de jugos o sólo vegetales verdes no te va a hacer quitar las toxinas que ya tienes encima. Tu cuerpo tiene unos órganos que hacen eso ellos solitos. Y si bien puedes sentir que perdiste "unos kilos" esos son solo deshidratación. Quieres limpiar tu cuerpo? Puedes ayudar a tu hígado y riñones a funcionar mejor, como el agua, por ejemplo.


La sal marina tiene menos sodio que la sal normal: Toda la sal tiene la misma cantidad de sodio. No se engañen. Cada cucharadita tiene 2,300 mm de sodio. Con respecto a los minerales, no hay tanta diferencia que sirva para tu cuerpo: la sal marina tiene 12 mg de sodio y la de mesa 1. Pero 12 mg representa sólo el 1% de tus necesidades diarias de calcio, así que no vas a recibir bien ese mineral a punta de sal marina. Las personas creen que es mejor porque muchas veces usan menos (porque su grano es más grande). Y la verdad es que la sal marina no tiene yodo que es un compuesto que necesitamos para que nuestra tiroides funcione bien. Y de hecho según la Universidad de Boston, la deficiencia de yodo es peligrosa para la salud y sobre todo para mujeres embarazadas.

El refresco de dieta te hace engordar: Miren, aquí no voy a decir que es bueno, porque no lo es. Pero que te hace ganar peso es otra cosa. En un estudio publicado en la revista Obesity, personas a dieta que bebieron refrescos de dieta perdieron 13 libras, mientras que los que bebieron sólo agua perdieron 9. Y esto no quiere decir que el refresco de dieta "adelgaza". Pero que efectivamente los endulzantes artificiales no causan efecto calórico. Quizás puede que ayuden a mantener un plan de recortes de calorías, hagan sentir más lleno a la persona que lo toma o algo por el estilo. Que tienen más químicos que el laboratorio del Sr White en Breaking Bad es otra cosa. Y es tu decisión tomarlos o no.


Comidas como el celeri tiene calorías negativas: Este es un mito finísimo porque es como lo máximo de la comida. Comida que te hace perder peso mientras la masticas. Si bien todas las funciones de nuestro cuerpo implican uso de calorías, el cuento de que comida como el celeri tiene menos calorías de las que usas al masticarlas y digerirlas y por eso la matemática es negativa, es decir, crea un déficit calórico, es un cuento. Lamentablemente esto no existe. El efecto térmico de las comidas (la cantidad de energía que usa tu cuerpo para digerir una comida) va del 10 al 20 por ciento de las calorías en la comida. Entonces si un palito de celeri tiene 7 calorías, sólo usaras el 20 porciento de eso para digerirlo.


La grasa se transforma en músculo y viceversa: Esta es muy común en el gimnasio "voy a hacer solo cardio para que la grasa no se endurezca" o "seguro si me tomo un reposo mis músculos se volverán grasa". Y la verdad es esta: por más que metas una manzana en la nevera nunca se volverá una pera, cierto? Bueno es así con esos tejidos. Son distintos y nunca uno puede volverse mágicamente "el otro". Lo que pasa es que si dejas de hacer ejercicio, tu masa muscular disminuye. Y claro que te puedes llenar más de grasa. Y que si estás haciendo ejercicio y no comes de la manera adecuada, puedes formar músculo debajo de una capa de grasa. Pero aquí no hay brebaje mágico de Harry Potter que haga que una cosa se vuelva la otra.


Fotos 
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