jueves, 23 de octubre de 2014

Poniéndonos serios con el HIIT


Si ya estas metido más o menos en esto del fitness sabrás que el HIIT es lo que ahora "manda". todo el mundo habla de estas rutinas súper quema grasas, más exigentes que profesor de química en la universidad, una cosa dura y no para los débiles del corazón (literalmente hablando)

Si no sabes de lo que hablamos cuando decimos HIIT aquí te explico: el HIIT  es High-Intensity Interval Training, es decir, un entrenamiento donde intercambias períodos de súper alta intensidad con períodos más tranquilos. Los momentos de alta intensidad se trabajan a más del 80% de tu capacidad cardiaca y los bajos, pues menos. Normalmente lo haces con intervalos de 30 segundos altos, y bajas un minuto. La recuperación también tiene que ver con tu estado físico y la capacidad en que justamente, te recuperes. Como es altamente exigente, la idea es que lo hagas por 20 a 30 minutos repitiendo los intervalos. Su beneficio principal está en el EPOC, que bajo sus siglas en ingles se refiere a al Excess Post-Exercise Oxygen Consumption.  Esto es lo que le decimos el after burn, es decir, lo que seguimos quemando después de hacer el ejercicio.

El EPOC o Exceso de consumo de oxígeno post-ejercicio se define como el exceso de oxígeno consumido durante la recuperación del ejercicio en comparación con el consumo de oxígeno en reposo. Es decir que los niveles de consumo de oxígeno que tenemos cuando terminamos una sesión de ejercicio físico, normalmente son mayores antes del que teníamos al empezar la sesión. Y a esto se le une que hay gran gasto energético mientras hacemos la actividad, pero  este no para de golpe cuando terminamos la actividad, sino que es una parada progresiva hasta que lleguemos a un punto estable. Esto pasa con toda actividad física y claro, mientras la actividad sea más leve, mucho más rápida será la recuperación. Pero en cambio si hacemos un ejercicio de alta intesidad (HIIT) esta recuperación va a ser más lenta y durará más tiempo, es decir, más tiempo de gasto energético.

Cuando oyes todo esto por supuesto debes decir: adiós cardio tradicional y a darle al HIIT! Y si bien eso puede ser cierto en ciertos casos, hay cosas que tienes que tomar en cuenta. Escucha estos puntos de Livestrong sobre el HIIT

-El HIIT no es para todo el mundo: Para poder hacer una buena sesión de HIIT, es poco probable que logres los períodos de full máquina y recuperación que se necesitan.  Tienes que trabajar primero en tu capacidad cardiovascular e ir aumentando poco a poco.

-Puedes hacer HIIT y ya: Claro que es un súper ejercicio pero no tiene que suplantar todas tus sesiones de cardio ni pesas (Si, se puede hacer HITT con pesas). Para ver más avances en tu cuerpo lo ideal es mezclar algunas sesiones de HITT cardio/pesas con tus entrenamientos tradicionales.

-Si haces HIIT ya no tienes que hacer ningún cardio: Si bien el HIIT es súper útil para la quema de grasas, si haces sólo HIIT te perderás los beneficios de la resistencia cardiovascular. Además que es bueno darle al cuerpo días de recuperación que puedes lograr con cardio tradicional de baja intensidad.

-Mientras más haga, mejor! Con HIIT no debes exagerar. Si lo haces como debe ser, puedes llevar tus pulsaciones a más del 90% de tu capacidad cardiaca y si limitas los descansos o lo haces por periodos muy largos (las altas intensidades) puedes sobre exigir tu cuerpo y tu capacidad cardiaca.

Foto de http://extremebodyfit.com/why-hiit-is-so-effective-for-burning-fat/

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