jueves, 22 de mayo de 2014

Pelea (y gánale) a tus antojos




A todos nos ha pasado y si dices que no, estas mintiendo de la manera más descarada del mundo. Todos tenemos antojos. Hasta la persona más "sana" del mundo de vez en cuando quiere una pizza/hamburguesa con queso y tocineta/helado doble chocolate. Y para mí, eso está MUY BIEN. Porque somos un conjunto de cosas, no solo comer pollo y brócoli.
 
Y en ese conjunto está el poder manejar los antojos y no caer frente a ellos cada vez que aparecen en nuestra mente. Ahí está parte del balance. Pero cómo resistirnos? Decir "no gracias "suena fácil, en papel, otra muy distinta cuando los olores y texturas te pasan por el frente. Lee aquí cómo manejar los antojos:

-Dale un espacio a un dulcito: Si ponle, tu antojo es una galleta, no te desesperes pensando que cuando vas a "terminar la dieta" te la vas a comer. Si estas en mantenimiento, puedes dejar un espacito para tu dulce favorito en tu ingesta diaria. Si estas en un plan, déjalas para comerlo con tu comida libre. Una buena comida libre puede tener postre. Si es lo salado, puedes actuar de la misma manera.
-Busca un substituto: Vamos a poner que estas de verdad súper metido en tu plan y que no quieres romper tu dieta pero los antojos son más fuertes que canto de sirena. Pues busca un substituto. Gelatina light, chocolate negro (más de 72 % de cacao), una manzana para lo dulce. Maní, mantequilla de maní y hasta un huevo para lo salado (no todo junto). Esto no matará completamente el antojo, pero si tu cuerpo te está pidiendo algo dulce o salado, al menos tienes una opción.
-Visualízate llegando a tu meta: Piensa en cómo quieres estar y no en cómo estas ahora. Ese pensamiento a futuro te ayuda a pasar el antojo y no quedarte pegado en la situación inmediata, que básicamente es lo que soluciona un antojo. El antojo es presente, es comer la dona y ya. Pero si piensas en cómo te vas a ver dentro de un tiempo, puedes poner a tu mente a trabajar más allá de la satisfacción automática.
-Distráete: La mayoría de los antojos llegan cuando estamos aburridos (o viendo un súper "chos" de comida en la TV). Casi nunca llegan cuando estas realmente dedicado en tu trabajo. Para evitar los antojos es mejor tener las manos en la masa, no de la pizza, ustedes me entienden. Si están 100% concentrados en algo y de verdad su estómago empieza a rugir, seguramente es hambre y no un antojo casual. Y si es lo primero, lo puedes satisfacer con la comida que te toca, no con el dulce que estas soñando.



Con info de http://www.health.com/health/gallery/0,,20349566,00.html
Foto de http://skinnywrapgirls.com/
 

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