martes, 15 de abril de 2014

Cuando tu mente te sabotea








Perder peso es una tarea difícil para muchos. Porque implica revolver mucho de lo que no queremos revolver: zona de confort, cómo comemos, objetivos diarios, etc. Y si a eso le sumamos todo lo que normalmente acompaña nuestro día a día, pues si, la tarea puede hacerse un poco pesada.

Y lo peor es que muchas veces nuestro cerebro es el que nos juega los goles en contra y empieza a actuar de manera maluca contra nuestros esfuerzos. Muchos de nuestros pensamientos negativos pesan más que los kilos que nos ponemos encima.

Estos son los pensamientos negativos que tienes que alejar de tu cerebro, y veras cómo se hace más fácil que los kilos se vayan de tu cuerpo.

-Siempre te haces sentir mal: Cuando te sales del camino puede que te trates con rudeza, hablas mal de tu poca fuerza de voluntad, o piensas que no tienes la fuerza para seguir. Si te enfocas en la autocrítica tienes más posibilidades de que las cosas no funcionen, ya que estás predisponiendo tu cerebro hacia lo negativo. Ve las caídas, las "salidas del camino" y los set back en general como lo que son, un obstáculo que tienes que pasar. Si ya empezaste, recuerda esa fuerza interior que te hizo pensar en cambiar tus hábitos. Aférrate a ella.
-No te imaginas distinto: En el proceso de cambio de vida las imágenes mentales ayudan un montón que lleguemos a nuestras metas. Quizás si tienes mucho sobrepeso, imaginarte liviano y ágil te parezca distante ahora, pero hacer el trabajo mental de verte de esa manera te ayudará a que te aferres a lo que realmente quieres. Claro, recuerda que tienes que enfocarte en imágenes y metas reales, que tienen que ver con el estado en que estás ahora, el tiempo que le dedicas al ejercicio y lo fiel que eres en tu alimentación. Si puedes cambiar de tallas, puedes tornear tu cuerpo, pero eso no pasará de la noche a la mañana. Y lo más importante es que tienes que hacerte TU imagen de cómo te verás. No fijarte en cómo se ven los cuerpos de los demás.
-Te enfocas demasiado en el número: Tener un "peso ideal" es una buena idea, un promedio de lo que "podrías" pesar. Pero esto tiene que estar también alineado con tu realidad. Ese peso ideal no puede ser el peso que tenías cuando eras adolecente, porque te estarás poniendo metas irreales que son difíciles de alcanzar. Las tablas de peso "ideal" te pueden dar una idea pero no pueden ser en lo que fijes toda la atención de tu plan de pérdida de peso. Recuerda que es más importante ganar músculo que perder kilos. Y que hay otras ganancias más allá de los números: más fuerza, más vitalidad y más salud.

               

1 comentario:

  1. Buenos consejos, sobretodo el no tirar la toalla por ir fallando, porque son sólo eso: obstáculos, a solventar y seguir.

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