jueves, 28 de febrero de 2013

Tips super-duper-quema-calorías

En el mundo del fitness hay de todo. Teorías, tips rápidos, tips lentos (Como los míos), los que te dicen que no hagas "nunca" esto, los que te dicen "hazlo"... En fin, es cuestión de averiguar y acercarse al plan que más se adecua a tus necesidades y estilo de vida.
Lo que si tienes que estar claro es que tu plan tiene que ser sano. Es decir, que trabaje en poner tu cuerpo tan bien por dentro, que se vea de maravilla por fuera. Y eso sólo se logra con una alimentación balanceada y ejercicio. Listo.

Ahora, si es de ejercicios, hay unos tips que de verdad son un éxito y que entran en el plan de casi todo el mundo. Léelos y dales y si no lo estabas haciendo, dales la prueba, quizás era el arma que te faltaba para conseguir tus metas:
-Usa pesas libres: Las maquinas en los gimnasios pueden ser finísimas porque aíslan los músculos que quieres trabajar. Pero la magia de las pesas libres es que hacen justamente lo contrario. Tu entrenamiento se vuelve más dinámico al trabajar varias partes del cuerpo en un sólo ejercicio, además de hacer que busques equilibrio y control sobre los movimientos.
-Trabaja tu "core": Cuando haces abdominales juras que andas comiéndote el mundo. Pero la verdad es que más allá de hacer incontables repeticiones, debes trabajar en todo tu centro, tu fuente de poder, tu tronco. Esto quiere decir no sólo los abdominales donde esperas ver en algún momento esos preciados "chocolatitos" o “vientre de lavadero”. Sino lo que implica los músculos abdominales y todos los músculos de la espalda baja y media. Esto te hará ver más estilizado, tendrás más fuerza y al trabajar más músculos, pues quemarás más grasa.
-Haz sentadillas y planchas: Estos ejercicios son básicos y más efectivos que el carrizo. Las primeras, trabajan todos los músculos de las piernas, incluyendo los glúteos, y las segundas, son sin duda el mejor ejercicio para el pecho, biceps, triceps y espalda alta. Y como dije anteriormente, a mayor numero de músculos que utilices, pues más grasa quemas. Además, si de economía se trata, son baratísimos: no necesitas ningún equipo ni gimnasio para hacerlos.
-Camina hacia atrás: ¡Como los cangrejos! Suena loquísimo ¿cierto? Pero funciona. Caminar hacia atrás en la máquina caminadora, en el parque, usar la elíptica al revés te ayuda a trabajar un sin fin de músculos que no estás acostumbrado a trabajar y de napa, le da menos estrés a tus articulaciones de las rodillas, si eres de las personas como yo que tienen las rodillas chucutas. Como es un ejercicio más intenso, quemarás más calorías, mejorarás tu capacidad cardiovascular y además, trabajas un poco el cerebro mientras te concentras en no caerte (Safety 1st pleezzz)

Si ya andas en tu ruta fitness, esto seguro te ayudará un poco, sobre todo cuando te sientes estancado en tu rutina. Y si no andas haciendo nada, pues no hay como el momento presente para empezar!
Como diría el poeta Joey Ramone: Hey, ho, lets go!



Foto tomada de http://myfitteru.com/blog/536/the-benefits-of-uphill-backwards-walking/



martes, 26 de febrero de 2013

El ejercicio de las 1000 calorías



Este sí que no es un video para los débiles de espíritu. El ejercicio de las 1000 calorías! ¿Te atreves?

lunes, 25 de febrero de 2013

¿Cuándo hay que hacer cambios?

Uno puede decir que la locura es realizar siempre una acción y esperar un resultado distinto cada vez que lo haces. Entonces quizás todos estamos medio locos porque si la gente toma el ejercicio como algo repetitivo que te pueda hacer perder peso, sería como correr en la rueda del hámster: darle, darle y darle sin llegar a ningún lado.

Afortunadamente eso no es "tan así" en el ejercicio. Es decir, si tú haces tú rutina de ejercicios por un número determinado de semanas, comiendo con tu plan (carbohidratos integrales y naturales, grasas buenas y proteínas magras) vas a perder peso. Eso es un hecho. Lo que pasa es que si sigues haciendo esa misma rutina y comiendo igual hasta el final de tus días, por supuesto que no vas a ver cambios. Ahí es cuando entra la locura. Pensamos que si estamos haciendo todo bien, por qué carrizo no avanzamos y no perdemos peso.

La razón es porque tu cuerpo es más inteligente de lo que tu piensas. ES decir, el se acostumbra a todo. Como se acostumbra a lo malo (digamos los alcohólicos y drogadictos que de verdad no pueden vivir sin la sustancia que les provoca bienestar), también se puede acostumbrar a lo bueno. Llega un momento en que esa misma cantidad de ejercicio y esa comida que te hacía perder peso semana tras semana, deja de hacer el efecto esperado y chas! te estancas. Tu cuerpo ya sabe cómo sobrevivir y aferrarse a su fuente de energía (digamos la grasa) pasando todo ese trabajo, así que no la va a soltar así por así. Eso es llegar al temido weight-loss plateau o meseta. Se hacen esfuerzos, pero no se pierde peso.

Por eso es que es primordial cambiar (Cada cierto tiempo) tu rutina de ejercicios y también hacer cambios en la alimentación. Eso sí, no hay que cambiar lo que está funcionando. Es decir, si semana tras semana vas perdiendo peso, no tienes que hacer ningún cambio. Así la cantidad de peso que pierdas sea mínimo. Tu cuerpo va encaminado. Pero si sientes que todo se para de una, pues ahí es hora de revisar.

Lo primero que se debe cambiar es la rutina de ejercicios. Para algunos les gusta cambiarla cada 4 semanas, para otros cada 6 y algunos otros cada 8. Ahí deberías empezar a ver un movimiento positivo en la pérdida de peso/medidas. Si todavía no ves cambios, entonces aplicamos la de cambiar la dieta. Y esto tiene que hacerse si de verdad estás haciendo tu trabajo. Es decir, estas comiendo limpio de verdad y tus días libres no se han vuelto una bacanal romana. Para eso es importante tu sinceridad y tu diario de comidas. Sólo te engañas a ti si no anotas los pedazos de chocolate que te estás comiendo después del almuerzo, o si tus porciones están un poquito en el heavy side más que en tamaño correcto. Cuando revises que todo está bajo control, se hacen los cambios. Además recuerda que tu consumo calórico /porciones también debe variar con el peso que estás perdiendo. Digamos que empezaste tu viaje pesando 75 kg, y tu meta es pesar 58. Las calorías que necesita tu cuerpo con 75 kg son muy distintas las que necesita con 60 kg, tu consumo debe ser menor. Pero otro día hablamos de eso.

Lo importante y lo que tienes que internalizar es que si, vas a tener que hacer cambios. Si, algunos no te van a gustar. Pero recuerda que el hombre es un animal de costumbre y esas cosas que te sacan de tu rutina al principio, las vas a poder ver como naturales al poco tiempo.


Foto tomada de http://www.fitsugar.com/How-Often-Do-You-Change-Your-Exercise-Routine-19149312


viernes, 22 de febrero de 2013

Viernes de aroma: Huevos ole

Esta receta la vi en Fitness Magazine con ese nombre y me pareció genial. Además ultra sencilla de hacer. Cómete tus huevos y ¡ole!

Ingredientes
2 huevos grandes
2 cucharadas de salsa (tomate picado con cebolla y especias)
1 cucharada de guacamole
Sal y pimienta al gusto

Revuelve los huevos y colócalos en una sartén a fuego alto. Ponle la sal y la pimienta. Cocina de un lado durante 50 segundos, o hasta que se cueza totalmente. Cubre con los ingredientes restantes.

Yo lo acompañaría con una tortilla integral picada en pedacitos como si fuesen unas chips. Exitosísimo.

¡Feliz fin de semana!

Foto y receta tomada de http://www.fitnessmagazine.com/recipes/quick-recipes/breakfast/easy-healthy-egg-recipes/?sssdmh=dm17.652395&esrc=nwffood021413



miércoles, 20 de febrero de 2013

Errores de dieta que fastidian tu metabolismo

Quizás sientes que lo estás haciendo "todo bien" pero aún esos kilos no terminan de irse. Te ves mejor pero igual sientes que la ropa te aprieta, y peor aún, sientes que estás haciendo demasiado esfuerzo para no ver resultados.

Antes que mandes todo para el  carrizo, botes tus skinny jeans y te compres un pantalón unas talles más grande, lee esto para ver si tu "buena dieta" esta jugándote el gol en contra. Tranquilo que todo tiene solución. Solo lee con atención y pon manos a la obra (A la dieta pues)

Comes muchos carbohidratos en el desayuno: Claro que tienes que comer carbohidratos en el desayuno, son tu fuente de energía. Pero hay que estar pilas que no estés comiendo de más o que el azúcar no este refinadnos en tu plato. Quizás te comes un cereal que parece sanísimo pero es una bomba dietética, o le pones mucha fruta a tu plato de avena, además de yogurt saborizado. Cuando sacas la cuenta, te estás comiendo como tres raciones de carbohidratos. Lo ideal es comerte una taza de cereal, preferiblemente AVENA que no tiene azúcar y viene con bastante fibra. Mide 1/2 taza en hojuelas y hazla en agua. Te va a quedar como una taza. Échale un tercio de leche de almendras (para que te salves el azúcar de la leche) y listo.
Comes pocas proteínas porque engordan: Esto pasa full con las mujeres. Le tenemos miedo a los carbohidratos pero piensan que si acompañan todas las comidas con proteínas, se van a poner como una masa de músculo. Y claro, si hay que cortar algo, mejor cortamos la proteína, "no vaya  a ser". Pero la  cosa no funciona así. Durante todo el día tu cuerpo está pasando por un proceso llamado recambio proteico, que básicamente es romper sus propios tejidos musculares. Al no comer suficientes proteínas (que contienen aminoácidos, el principal "alimento" para los músculos), para contrarrestar este efecto, se degrada tu  masa magra, es decir, tus músculos.  Y lo finisimo del musculo es que el te ayuda a quemar más grasa, no a acumulará.
Cortas demasiadisimo las calorías: Claro que tienes que comer menos, pero no tienes que pasar un hambre diabólica. Si cortas demasiado tus calorías, el cuerpo empieza a buscar energía de donde pueda. Y así como agarra la grasa, también usa tu preciado musculo (el que te acabo de decir que te ayuda a quemar más grasa) Porque el musculo, como hemos hablado antes, es metabólicamente desgastante. El hace que tu cuerpo este todo el día como muchachito que se tomo un balde de azúcar. Y si no hay comida, es mejor degenerar los músculos esos que le dan tanto trabajo a tu cuerpo. Además, desde que somos hombres, el cuerpo del humano se acostumbró a pasar hambre. Se acostumbra a las calorías que le estés dando y guarda la grasita del cuerpo "no vaya a ser que la hambruna sea muy larga". Por eso es importante que la dieta sea balanceada, que tenga muchos nutrientes y que no sea una dieta loca donde comas dos granos de arroz y un vaso de agua.
Hacer "limpiezas" o dietas de agua, líquido, etc: Siempre lo digo, para empezar una dieta, ideal es que tu cuerpo esté limpio para que puedas quemar más grasa. Esto es, que tu hígado esté funcionando fino-fino en conjunto con tus riñones y todo tu sistema digestivo. Pero esas dietas donde solo tomas un jugo de frutas, tés  e infusiones durante tres días, no son tan milagrosas como crees. Claro que vas a perder peso, pero eso es el agua que está saliendo de tu cuerpo, y además al no darle los nutrientes que necesita, adivina de donde agarra para hacer sus funciones básicas. Te vas a sentir delgadísimo en el momento que te peses. Pero cuando te comas medio plato de pollo, adiós luz que te apagaste y esos kilos van a volver a ti.  Es así de simple
Tomas muchas bebidas dietéticas: Si dice que no tiene calorías, como puede ser malo ¿verdad ? Además te hace sentir contento porque tiene azúcar que no es azúcar, y todo ese gas hasta hace que tu barriga se sienta más llena. Lo que pasa con los endulzantes artificiales es que pueden engañar a tu cuerpo diciéndole que estas comiendo azúcar, y en respuesta, tu cuerpo segrega insulina, la hormona acumuladora de grasa. No digo que no tomen refrescos light pero NO los tomen todos los días. La moderación es la clave, ¡como en todo!

Foto tomada de http://www.medicalnewstoday.com/articles/246996.php


lunes, 18 de febrero de 2013

Lunes en movimiento


Si te portaste muy mal este fin de semana, aquí tengo tu solución: Castígate con estos ejercicios! 

Mentira, la verdad es que no hay manera de sudar una mala dieta pero el ejercicio es parte fundamental de un programa de pérdida de peso. 

Así que si decidiste “Hoy empieza la dieta” pero todavía no estás claro en qué rutina de ejercicio vas a hacer, te dejo esta súper solución que puedes hacer en la comodidad (muy sudada) de tu casa.




viernes, 15 de febrero de 2013

Viernes de aroma: Pan de avena, cambur y chocolate

Para mí, la mejor hora sin duda para comer los carbohidratos es en la mañana. Soy mañanera, y hago ejercicio tempranísimo y mi cuerpo se va apagando a medida que se esconde el sol. Por eso, el desayuno para mí es como un éxito multitudinario con ovación de pie. Y hoy les dejo una receta que se ve buenísima para que recarguen energías con este bojote de carbohidratos buenos.

2 cambures o plátanos maduros (en Venezuela le decimos cambur, aquí en Chile le dicen plátano, en otras partes le dicen banano, así que agarren el que les corresponda)
3/4 taza de leche descremada
1 taza de harina de trigo integral
1 ¼ taza de avena en hojuelas
½ taza de edulcorante granulado
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharadita de polvo para hornear
½cucharadita de sal
1 huevo entero
½ taza chocolate negro en trocitos
¼ cucharadita de canela

Precalienta el horno a 350 grados.
Combina los cambures "machucados" (Es decir, hechos puré), el huevo y la leche. Le pones la harina, el polvo para hornear, la sal, la avena, el edulcorante y la canela. Bates bastante pero igual te va a quedar como una masa un poco irregular. Ponle los pedazos de chocolate negro.

En un envase para hornear (preferiblemente de esos que no se pegan) pones tu mezcla.

Horneas a 350 F por 50 minutos. Puedes pincharlo para ver si sale seco y entonces sabes que está listo.

Ahí tienes, tu pan de avena, cambur y chocolate ¡más bueno que comer pescado y chuparte los dedos!

Receta modificada de http://greatist.com/health/recipe-oatmeal-banana-bread-022312/#
Foto tomada de http://www.marthastewart.com/891904/banana-chocolate-bread






miércoles, 13 de febrero de 2013

Tips para echarle una mano a tu metabolismo

El lunes hablamos sobre el metabolismo, esa palabra tan renombrada que casi gastamos. Si bien nos encanta echarle la culpa de nuestros males (Sobretodo esos males que se acumulan como rollitos en la cintura) ¿porqué no buscar la manera de darle una manito?

Aquí te dejo unas estrategias para que consigas eso: Poner tu metabolismo a quemar como horno nuevo.
Trabaja en el músculo: Levantar pesas, tu cuerpo, las bolsas del mercado. Es decir todo trabajo de resistencia para tu cuerpo que logre la ruptura de la fibra muscular y que nos ayude a incrementar nuestra masa muscular. Mientras más músculo, más quemas. ¿Por qué? Porque el musculo pide más que niñito en Navidad. Es desgastante para el cuerpo mantenerlo, tiene que gastar muchas calorías para que esté vivo. Y  por eso tú quemarás más grasa.
Duerme bien: Esto suena sabrosísimo ¿no? Para que tu metabolismo funcione, tienes que dormir. Pero no piensen que hablo en una cura de sueño. Sino que de verdad dediques tus horas nocturnas a cerrar los ojos y entregarte a los ojos de Morfeo. Mientras duermes, tu cuerpo se recupera y es donde la magia de los músculos también empieza a darse (Ellos se "reparan" durante tu descanso). Además dormir poco está asociado con el aumento de hormonas como la adrenalina y el cortisol que si bien son las hormonas de alerta, también son las que hacen que acumules más grasa en tu barriga.
Divide tus comidas y vencerás: Para que el horno quema-calorías de tu cuerpo funcione tienes que alimentarlo. Pero en vez de darle tres golpes al día, que seguro hacen que llegues a la próxima comida más hambreado que Tom Hanks en El Naufrago, aliméntalo poco a poco, pero sin descanso. Eso es cada tres horas. Tus niveles de azúcar estarán totalmente estabilizados y no tendrás ataques de hambre. Claro, esto es si lo alimentas con la comida correcta, porque no vayas a pensar que puedes comerte una hamburguesa con papas cada tres horas y tener la pancita plana. Eso no funciona así.
Muévete un poco más: Tú dirás "que más si ya hago ejercicio". Eso es perfecto pero tu cuerpo necesita moverse un poco más, y no pasar horas sentado calentando una silla. Para los que tenemos trabajos sedentarios (sí, yo no vivo con una cuerda de saltar o montada en una caminadora) es difícil, porque estar sentada en la computadora todo el día puede hacer que tu metabolismo se ponga un poco más lento (como tus ánimos). Así que trata de moverte un poco, párate a tomar agua varias veces. Estirarte. Estaciona lejos tu carro, agarra las escaleras en vez del ascensor. Ve a caminar 10 minutos a la hora del almuerzo. Cualquier cosa que ponga tu cuerpo en movimiento.

Aplica esto y ve que tal. A ver si le dejamos de echar la culpa al pobre metabolismo en vez de a los dulces que nos comemos a mitad de la tarde la próxima vez que te preguntes, ¿y de dónde salieron estos kilos?

Foto tomada de http://informe21.com/metabolismo/%C2%BFcomo-acelerar-el-metabolismo


lunes, 11 de febrero de 2013

Entendiendo tu metabolismo

Al metabolismo lo nombramos más que al ex novio estando despechadas. Que si el metabolismo de tal es altísimo, que si el mío no funciona, que si los hombres tienen un metabolismo envidiable, que si el mío es lento como el caballo de los malos. Pobre metabolismo, le gastamos el nombre y todavía muchas personas ni saben bien qué carrizo es.

La definición de metabolismo es la siguiente: es el conjunto de reacciones bioquímicas y procesos físico-químicos que ocurren en una célula y en el organismo. Estos complejos procesos interrelacionados son la base de la vida a escala molecular, y permiten las diversas actividades de las células: crecer, reproducirse, mantener sus estructuras, responder a estímulos, etc.*

Para un concepto tan complejillo, de verdad que lo nombramos de manera casual me parece a mí. Y es que nos referimos a el sólo cuando pensamos en ganar o perder peso. Pero el metabolismo va más allá. Involucra todas las funciones de tu cuerpo, hasta leer esto digamos.

Pero sigamos con el tema que nos interesa. A nivel de gasto calórico, el metabolismo lo podemos entender como el proceso químico en que tu cuerpo convierte las calorías que consumes en energía. Si tu metabolismo es rápido, es como un horno que quema todo lo que le pongas cerca. Si tu metabolismo está lento, pues se tarda más en quemar (usar) las calorías que consumes. Entonces esas calorías que no puede quemar rápidamente, las reservas para "más tarde" y esto es, como grasa.

De hecho eso no quiere decir que tu metabolismo este "malo" Es que está cumpliendo su función. Pongamos que desde la época de las cavernas, el ser humano tenía que casar y comer cierto? Bueno, pero había días en que no casaba un carrizo. Y no es que no encontraba un día pollo y podía comer atún. Es que no comía nada nada. Entonces el metabolismo se "ralentizaba" o se volvía lento para que las calorías que ingiriera, las fuera acumulando como grasita para esos días en que de verdad no encontraba nada en el mercado.

Claro, ya no estamos en la época de las cavernas pero igual la gente sigue poniendo a su metabolismo a trabajar lento. Al comer poco, saltarte comidas, hacer dietas locas de inanición, lo que le estas lanzando a tu cerebro ancestral y de hecho a tu metabolismo, es que vas a pasar hambre y que la mejor manera de resguardar tu humanidad es guardar las calorías que consumes como grasa. "No vaya a ser" que venga una hambruna y pases días sin comer.

Pero esta lentitud de metabolismo es reversible. Con cosas tan básicas como comer lo correcto y hacer ejercicio del bueno. Pero eso se los cuento luego. Si no tienes ningún problema médico real, la verdad es que SI puedes poner a tu metabolismo a quemar como si estuviese nuevo. Pero tienes que hacer tu tarea. Sentado comiendo la dieta del melón en ayunas a las 10 de la noche, no se logra.

Entonces prepárate para encender ese horno a toda mecha.


* http://es.wikipedia.org/wiki/Metabolismo


viernes, 8 de febrero de 2013

Viernes de aroma: Huevos con humus

¿Tienes una reunión y quieres llevar un plato rico pero que no sea una pasades de calorías? Aquí te tengo uno que es sencillo y divino. Vas a quedar como un lujo y te ahorras el remordimiento (mientras ayudas a tus amigos a comer bien)

Ingredientes
6 huevos grandes hervidos
12 cucharadas de humus

Para el humus:
2 tazas de garbanzos cocidos de lata (unos 400 gramos)
2 cucharadas de tahini
1 diente de ajo
1/3 de una cucharada pequeña e sal
1/2 cucharada de comino molido
Jugo de medio limón
Perejil
Un chorrito de aceite de oliva (si es virgen extra mejor)
1/2 vaso de agua

Enjuaga bien los garbanzos. Escúrrelos y échalos todos en la batidora. Añade a los garbanzos el diente de ajo pelado, la sal, el comino, el jugo del limón y la salsa tahini. Bate bien y ve añadiendo agua poco a poco hasta que quede una mezcla cremosa pero con cuerpo. No te pases con el agua, debe quedar con una textura similar a un guacamole.

Tu aperitivo es muy fácil: Pelas los huevos, los picas por la mitad y le sacas la yema. En nos orificios que te queden le pones una cucharada de Humus. Le puedes poner un poco de perejil por encima para que quede lindo.

Listo, un pasapalo súper proteico con carbohidratos saludables. No se puede pedir mas.

¡Feliz fin de semana!




jueves, 7 de febrero de 2013

¿Estas claro en lo que quieres?

En estos días ando súper dedicada con mi plan de alimentación y ejercicio porque engordé unos cuantos kilos (bastante, luego lo veran en el antes y después) demostrando que todos, hasta la persona que vive poníendole ojos feos a los carbohidratos refinados, podemos engordar. ¿Por qué? Porque me descuidé. Me mudé de país, estuve los últimos meses mas descontrolada de lo que debía, estaba divertida con la novedad, lo que sea. Todo son excusas porque quien engordé fui yo, yo hice las elecciones que no debía, yo comí de más y ahora estoy totalmente dedicada a mi súper plan.

Ahora, hay una cosa que hay que tener muy en claro: Los objetivos de tu plan. Porque no es lo mismo comer sano para “mantenerte” que tener que hacer más esfuerzos porque realmente quieres perder peso/quemar grasa. A menudo leo en blogs, Twitter, Facebook y escucho a gente hablando y los noto confundidos. No es lo mismo perder peso y mantenerse.

Perder peso requiere un esfuerzo adicional, salir de tu zona de confort y arriesgarte a hacer cosas que te pueden parecer un poco “distintas” (y para algunas personas no agradables) para conseguir tus objetivos precisos: Disminuir medidas, quemar grasa y tener tu peso correcto. Digo un esfuerzo adicional porque si venías haciendo algo desde hace un tiempo, manteniéndote digamos con cierto sobrepeso, así estuvieses comiendo “bien”, tienes que entender que si hay que dar el paso extra y que los pequeños esfuerzos que estabas tomando no sirven ahora. Tienes que aplicarte, comer realmente limpio (mas si ya tienes un estilo de vida healthy) ser súper cuidadosos con comer comidas libres y no agarrarse “días” enteros de bacanal y ser formalísimo con tus ejercicios. Casi que 24/7. Así funciona, no hay más.

Ahora, si tu lo que quieres es mantenerte porque estás en tu peso pero sabes que tienes la tendencia a subir y a aumentar medidas, tus decisiones a la hora de comer pueden ser distintas. Puedes ser un poco más laxo con tus comidas libres, puedes darte un gusto ahí o allá o comer esas comidas que parecen “sanas” que no lo son tanto, pero en porciones correctas. Pero entender también que comer sano, debe ser parte de tu vida. No porque estés en tu peso, puedes vivir en el festival del carbohidrato y la cerveza (vayan al primer párrafo para que vean qué es lo que pasa). Para mantenerte debes comer sano y vivir activamente. Eso es todo. Sin mucha preocupación ni medidera de porciones.

Y es que por eso son importante los objetivos: tus esfuerzos tienen que estar dirigidos hacia lo que tú deseas hacer. ¿Estás en tu peso correcto? Finísimo. Sigue comiendo sano, haz tus ejercicios y disfruta como una persona normal de algún antojito que tengas de tanto en tanto. ¿Quieres perder peso? Aprieta el cinturón. Puedes empezar poco a poco (quizás por quitarle el azúcar al café) e ir aumentando la intensidad, pero tienes que tener en mente que hay que hacer una serie de cambios de hábitos para lograr lo que deseas. Si no, te quedarás estancado.

Hoy piensa en lo que quieres. Plantéate otra vez tus objetivos, revisa si estás trabajando en pro de ellos. Nunca es tarde para organizarse, una vez más.

Foto tomada de http://www.sheknows.ca/health-and-wellness/articles/947351/organize-a-group-weight-loss-challenge


miércoles, 6 de febrero de 2013

Las bebidas que te "ayudan"

Si quieres perder peso toda ayuda es buena, pero hay que distinguir bien entre una ayuda mientras estas haciendo un plan para perder peso, y una pastilla mágica. Es decir, hay cosas que te pueden ayudar a tu pérdida de peso, pero no van a hacer que solas desaparezcan la grasa. Soy fiel creyente que el agua es una súper ayuda en el proceso de perder peso, pero ¿que funcione como magia? Far from true. Como dirían por ahí, entonces las ballenas deberían ser flaquísimas.
Aquí te dejo una lista de bebidas que pueden ayudarte o, en el caso contrario, echarte la partida pa’ tras cuando estás perdiendo peso. Eso quiere decir, cuando estás haciendo un plan alimenticio y de ejercicios con un fin preciso. Agarra pues:
Café: Nada malo con él, si controlas su consumo. Muchas personas lo usan hasta como ayudante para quemar la grasa en vez de comprarse pastillas de esas comercializadas como "quemadores de grasa". Funciona porque eleva tu ritmo cardiaco y te puede dar más energía en tu entrenamiento haciéndote rendir mejor y por ende, utilizar tus reservas de manera efectiva para perder grasa. Pero no lo tomes en la noche si eres muy sensible a la cafeína y no te pases de tres tazas pequeñas al día.
Te verde: Buenísimo, menos cafeína  y tiene antioxidantes que te ayudan con los radicales libres que también sueltas al ejercitar. También lo puedes tomar como energizarte antes de tu sesión porque contiene cafeína (en menor grado que el café). Ayuda con  la metabolización de las grasas en el hígado.
Agua: ¿Hay algo mas bueno que ella? No. Es finísima, barata, puedes tener tu botellita todo el día al lado, ayuda a depurar tu sistema y a que los riñones hagan un mejor trabajo, lo que le facilita al hígado hacer el suyo también mejor. Toma consejo y toma agua.
Ahora, las bebidas que no te ayudan:
Bebidas energéticas: Quizás te sientas como Hulk después de tomarte una de estas bebidas, listo para hacer press de hombros con un carro que tenga dentro una familia entera. Pero hold your horses: ese rush que te da la cafeína con el azúcar, viene rápido y rápido se da. Te llenará de calorías vacías y la cantidad de cafeína concentrada que tienen es tan heavy que puede caerte mal.
Bebidas hidratantes deportivas: A menos que estés corriendo un maratón, es decir, los 42 km, no una carrerita de 10 km, no tienes que buscar esta mezcla de carbohidratos simples con sales hidratantes. El azúcar se irá directo a tu cintura y las sales, al baño cuando hagas pipi. Toma agua y ahórrate los reales.
Jugos y refrescos: Azúcar, azúcar, azúcar. Es que  hasta si el jugo dice "100% natural" es un cúmulo de azúcar. Si quieres fruta, cómetela entera que así además agarras toda la fibra que tiene y sus demás nutrientes. De las sodas, pues nada, mas malas que el diablo. Hasta para destapar cañerías la usan (ese es un buen uso). Yo tomo de vez en cuando refresco light y sé que NO ES BUENO. Pero si voy a elegir entre el light sin azúcar pero sus demás venenos y el que tiene plomo (azúcar) y sus demás venenos, pues siempre voy a agarrar la primera opción.
There you go. Esta lista es fácil de seguir y te ayudará con tus esfuerzos, no es ninguna solución mágica pero una ayudita, nunca está de más.

Foto tomada de http://www.naturalgrocers.com/products/drinking-water


lunes, 4 de febrero de 2013

Plan control de daños después de una comedera

En Estados Unidos este fin de semana fue el Superbowl, que para muchos significó un superbowl de comida chatarra, grasa saturada, sodio y azúcar como para matar a un diabético. A todos nos ha pasado, se nos va la mano con el día libre y amanecemos el día siguiente hinchados y con ratón moral. Pero no todo está perdido. La idea es levantarse y seguir en el camino, y para lograrlo puedes poner en práctica estos consejos:

-Nada de lloraderas: Arrepentirte de lo que te pasó puede servirte si lo vas a tomar como un aprendizaje de "no lo volveré a hacer". Pero quedarte pegado en lo que comiste, como te sientes, en que tu dieta se fue para el carrizo, no va a ser que vuelvas al camino. Es decir, la quejadera no quema grasas. Ayer ya paso y tienes la próxima comida o día para retomar tu régimen.
-Sal de las tentaciones: Si de verdad mueres por seguir comiendo esa torta o papas fritas que estuviste engullendo el día anterior, tenerla de frente todo el tiempo no te va hacer más fuerte, te va a hacer más propenso a que caigas otra vez en la tentación. Sal de toda la comida, dónala, repártela entre tus amigos (que no anden pendientes de bajar de peso porque si no es como maluco). Tú tienes la opción de sacarla de tu vista. Busca la manera y empieza el día de cero.
-Toma agua como si no hubiese un mañana. Te vas a sentir hinchado como un globo después de todos esos carbos procesados y el exceso de sodio. Así que lo mejor que puedes hacer es tomar agua como camello que llega a un oasis. Eso sí, distribúyela en el día. En mi Instagram (Clementinax) puedes ver lo que yo llamo "el truquito del agua" que es una manera fácil de mantenerte hidratado todo el día sin mucho esfuerzo.
-Nada de carbos procesados ni azúcar blanca. Ni con el café. De hecho lo mejor que puedes hacer para ir reparando tu cuerpo es hacer un día de dieta alta en proteínas y baja en carbs, y los carbs que comas que provengan mayormente de vegetales. Te vas a sentir que el peso sale de ti rápidamente. Te lo prometo.
-Haz un poco de cardio, así sea suave. Si el alcohol estuvo presente y te tomaste hasta el agua de los floreros, ni de broma vas a poder hacer una sesión fuerte de ejercicio, pero hasta una caminata suave te hará bien. Si no tomaste, pues mejor porque de esa manera maximizas la quema de grasas por que tus reservas de glicógeno están al máximo en tu cuerpo. Eso junto a la dieta baja en carbos del día siguiente puede ser súper beneficioso para ti. Si tomaste alcohol te ayudará a bajar la cantidad de líquido que has retenido en el cuerpo pero la quema de grasas se puede retrasar un poco más mientras tu hígado limpia lo que ingeriste al día anterior.

Eso es todo, es fácil y no necesitas una receta médica para montarte otra vez en tu tren de salud. Hoy es otro día así que ¡empieza a trabajar en ti desde ya!

Foto tomada de http://www.fitnessbyd.com/4-diet-damage-control-tips-post-super-bowl


viernes, 1 de febrero de 2013

Viernes de aroma: Huevos al tomate

Esta es una receta facilita para que le des una vuelta a tu clásica tortilla de huevos y no diga que es aburrido comer el desayuno. Es la comida más importante y también puede ser una de las más ricas (¡y fáciles de hacer!)

1/4 cebolla pequeña, cortada en rodajas finas
1/4 pimentones rojos cortados en cuadritos
1/2 taza de tomate
Un huevo
Pan de pita integral
Sal y pimenta al gusto
Calienta una sartén pequeña a fuego medio. Añade 1/4 cebolla pequeña, cortada en rodajas finas y saltea hasta que se dore, unos 5 minutos.
Añade 1/4 pimentones rojos cortados en cuadritos y 1/2 taza de tomate en trozos.
Calienta aproximadamente 1 minuto, luego suavemente rompe un huevo en ella.
Tapa la olla y cocina a fuego lento hasta que lo blanco del huevo esté firme, de 5 a 7 minutos.
Sirve con un pan de pita integral pequeño  y ¡listo!.

Feliz fin de semana