miércoles, 11 de diciembre de 2013

Tips para no engordar (tanto) en Navidad


La  Navidad es divertida, pero enero viene con un remordimiento más duro que un sancocho de pato. Todos queremos gozar, decimos que es "una vez al año" y pensamos que eso nos salva de las calorías extras que consumimos. Pero no es así. 

La Navidad, por bonita que sea, no perdona, y si comes de más, pues tus pantalones seguro te van a apretar en enero. Créeme, haz la prueba para que veas.

Pero mi blog no es de noticias malucas, es de darles herramientas con las que puedan sobrevivir así sea un poquito al debacle de Santa y el Niño Jesús.
Así que aquí les doy más tips para las fiestas, tomen nota:

Mastica: Suena a refrán de viejita pero la verdad es que muchas veces "tragamos" la comida antes de saborearla. No que esto es una vez al año? Pues agarra esa excusa para disfrutar cada bocado de tu plato. Como si fuese el último. Recuerda que el estómago tarda unos 15 a 20 minutos en mandar la señal de "estoy lleno" al cerebro, así que toma tu tiempo.
Evita los snack súper grasulentos: Ok, ya sabes que tu cena viene con plomo. Si estas en Venezuela, seguro la hallaca, el pan de jamón, el pernil (la ensalada de gallina NO se las perdono, es un no-no en mi libro!) Y en otras latitudes, galletas, pan de pascua, pavo, salsas, estofados, pare usted de contar. Si a eso le vas a sumar los 20 mil snack diabólicos que se te aparecen por la cara, estás listo. Y no quiero decir que no comas nada, pero prefiere unas aceitunas, algunas almendras, unos pedazos de jamón de pavo enrollado (como un tubito, saben?) pero balanceen la cosa.
Ojo con los tragos: Ok, no hablo de ser abstemio pero Navidad no tiene que ser sinónimo de resaca del día siguiente. Toma tus traguitos, con moderación. Recuerda que todo el alcohol, todo, son calorías vacías. Para ser más exactos 7 calorías por cada ml. Y si eres de los que tomas tragos mezclados con bebidas o refrescos, estás listo. Mi recomendación siempre será vino, un whisky y cómo no, una cervecita (pero si te tomas la caja, adiós luz que te apagaste!)
Es el alma de la fiesta: Quieres perder calorías en esa misma cena Navideña llena de agresores contra tu cintura? Vuélvete un profesor de zumba improvisado. Baila todo, hasta los comerciales. Si es una cena más formal que un flux marrón, pues nada, que triste que sea así en navidad, pero entonces ese día no peles hacer tu sesión de ejercicio duro en el gym. No hablo de hacerla doble, haz lo que te toca que eso ya está bien.

Por último recuerden balancear la cosa. Si saben que lo que viene es bueno, pues ese día traten de comer lo más limpio que puedan. No se salten comidas que eso hará que lleguen hambreados y sin sentido común a la fiestecita. Coman su desayuno, merienda, almuerzo y quizás yo me saltaría las dos últimas comidas del día para compensar por la gran cena. Aunque nunca dos buenas es igual a una con plomo, pero ustedes entienden la idea. Disfruten, abracen mucho (en esta época la gente se los permite) sean inteligentes y ganen sus batallas.

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