jueves, 5 de diciembre de 2013

Tips para no comer de más en Navidad




Con la Navidad pasa algo, como que la comida se multiplica por donde vayas, o la generosidad es una cosa muy buena y la gente la práctica, o que se yo. Si antes las tentaciones siempre han estado ahí, en Navidad parece que se salen de sus cuevas porque para donde volteas hay alguien que te ofrece una galleta, ves panes de pascua y panetones hasta en tus sueños, y si eres de Venezuela, el pan de jamón y la hallaca se vuelven los aromas hasta en los carros. Estamos fregados.

Por eso es tan fácil comer de más. Y no es que "lo tienes que hacer", porque la misma fuerza de voluntad que has aplicado en otros momentos el año puedes aplicarla ahora, pero como siempre digo, no hay que dejarle todo el trabajo a la pobre. A la fuerza de voluntad hay que darle una manito, pero con la tentación haciendo de las suyas, pues es un poco más difícil. Ojo, más difícil pero no imposible.

Entonces, antes que el monstro navideño de "cómetelo todo" te ataque, te doy unos tips para prevenir esa comedera indiscriminada que tiene la forma de la barriga de Santa.

Respira! Ok, no es que te llenes de aire, pero cuando te sientas especialmente ansioso y quieras comerte hasta el envase, para y respira. Hazlo conscientemente, deja que tus pulmones se llenen de aire, que tu cuerpo reciba toda esa energía. Unos segundos de estar focus te darán esa "iluminación" de que estás comiendo por comer y no porque necesitas nutrirte.
Pregunta capciosa: Esto Te va a dar en el alma, pero pregúntate, Cómo me voy a sentir una hora después de comerme esto? Porque si piensas en la satisfacción inmediata, mamones, vas a querer comerte todo. Pero si piensas en lo que viene después, en lo que has estado logrando y porqué mandar todo por la borda "porque es Navidad", seguro te hará alejar de esa fuente de tentación.
Busca tu focus visual: Hace tiempo hable de esto en mi cuenta de Instagram, y es tener algo que te recuerde lo que estás haciendo. Es una técnica que vi en un programa de TV, donde una chica se agarraba una pulserita que tenía cada vez que sentía que iba a atacar el pote de helado. Funciona buenísimo. Te hace recordar por qué estás haciendo lo que haces, hacia donde quieres llegar y si esa comida te va a ayudar o te va a hacer retroceder en tu meta.

Como lo he dicho antes, yo no hablo aquí de comer lechuga y atún durante las fiestas y vivir encerrado bajo una piedra. Sino de evitar las tentaciones y dejar esas comidas buenísimas navideñas, para cuando sea el momento, no durante todo el mes. Recuerda, tu cuerpo no sabe que es navidad y la grasa tampoco. Comparte, disfruta, sin sentirte que tienes que dejar tus metas de lado en esta época del año.

Foto tomada de http://static.caloriecount.about.com/newsletter/full/newsletter_1660648_2ce6a058309cd546bca1968eacf96a5a.jpg

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