lunes, 11 de noviembre de 2013

Metiendo el ejercicio en nuestros (apretados) horarios



Para no hacer deporte vamos a estar claros que todos buscamos excusas. Que si el clima está muy frío si es invierno, hace demasiado calor en verano. Tengo que hacer todo lo que tengo que hacer (porque la verdad es que todos tenemos una vida ocupada o no?) Los niños, el perro, el esposo, la novia, la mamá, el trabajo, el carro, no tener carro, el jefe del infierno, You name it, hacer ejercicios siempre puede estar de último en la lista de quehaceres, a menos que seas atleta olímpico y no te quede otra (y seguro que hasta ellos de vez en cuando dicen "ay que fastidio")

Entonces tienes que valerte de algunas herramientas para meter el ejercicio dentro de tu horario, como si de otra "obligación a juro" se tratase. De esta manera seguro que hacer el hábito se hace más fácil.
Colócalo en tu agenda: Cómo si fuese la cita con el Dr. Esto te hará sentir un poco más comprometido porque vamos a estar claros, hacer la lista de lo que tienes que hacer y no ponerle "check" al lado es como maluco. Es un recordatorio para ti, personal, que te estará señalando cada vez que veas esa agenda o lista de "to do" que tienes pegada en la nevera.
Keep it real: Es decir, mantenlo realista. Si tu horario es de verdad más maluco que de estudiante de medicina en rondas el 25 de diciembre, pues no te pongas como meta hacer 2 horas de ejercicio al día. Mantenlo en el rango de la normalidad, empieza con 10 minutos y ve agarrando tiempito cada vez que puedas. Puedes hacer 10 minutos de cualquiera de mis videos #Fitathome (porque me encanta hacerme autocuña publicitaria jejejeje) y luego puedes agarrar 5 minutos para hacer unas cuantas sentadillas, en la tarde otros 5 más para hacer planchas o flexiones. En día usas las escaleras o el ascensor para ir hacia donde te toque y le pones 10 minutos más en la noche de #Fitathome mientas ves la TV. Listo, media hora de ejercicio y ni te diste cuenta.
Trabaja en tu disciplina: Trata de hacer las cosas como con horario, todos los días, así sean los 10 minutos que te acabo de nombrar. Por qué? Porque con el tiempo te darás cuenta que te hace más falta lo que estas acostumbrado a hacer todos los días que lo que haces una vez a la cuarezma. Créeme, tu cuerpo te lo va a pedir tarde o temprano si empiezas a acostumbrarlo.

Fácil? Fácil no es. Pero es necesario y son más las ventajas que conseguirás que lo que perderás de vida social, de dormir o de ver TV. Cuando te metas en la senda, no vas a volver atrás. Date la oportunidad, lo único que puedes sacar, es beneficios.

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