lunes, 18 de noviembre de 2013

Cómo parar esa comedera involuntaria




La picadera, los monchis, el estar comiendo poquito a poquito una bolsa entera de maní, son esas cosas que "inocentemente" nos hacen llenarnos de kilos extra. Y esto no aplica sólo a la comida no tan sana. También la comida sana nos puede hacer llenarnos de peso extra, porque que sea sano, no quiere decir que no tenga calorías.

Y la comedera involuntaria vemos que se acrecienta más en los fines de semana, o cuando estamos haciendo un trabajo de esos que nos aburren, o viendo TV. Es decir, cuando dejamos que nuestra mente divague por ahí y el fastidio hace que "necesites" comer algo, cuando en realidad lo que necesitas es ser serio y concentrarte en otra cosa.

Si este es tu caso, aquí te doy unos tips para no hacer de esa comedera involuntaria una talla más de pantalones.

-Busca snaks que te cueste comer: No es que te cueste comer porque sean malucos, sino que te cueste comer porque te tome tiempo hacerlo. Mientras más lento comas, le darás tiempo a que el azúcar llegue lentamente a tu torrente sanguíneo. Prueba comiendo frutas que tienes que pelar, como naranjas o pistacho. Mientras más te tardes, menos comerás.
-Sírvete tu merienda como si fuese una comida: Tenemos en la mente que la merienda es algo rápido que podemos comer casi de pie. Pero qué tal si te la comes en un plato, con calma, acompañada con un buen vaso de agua? Eso hará que sientas que estás comiendo, no "picando" y hará que tu espera entre horas de tus comidas sean menos tortuosas. Total, estás haciendo al menos cinco comidas al día!
-Enfócate en tu comida: Toma en cuenta los otros dos puntos y piensa antes de comer. No te distraigas viendo TV, o caminando, ni nada. Piensa en cada bocado y concéntrate. Esto hará que comas más lento y además, disfrutes más tu comida.
-Limítate mentalmente: Ok, la merienda no fue suficiente y de verdad quieres caerle con todas las ganas a esa galleta. Hazlo pues, más se perdió en la guerra. Pero limítate a una galleta. Cómetela casi con remordimiento pues. Mientras comes, piensa en tus metas, en lo que quieres lograr. Eso te ayudará a no sobrepasarte con tus monchis.
-Toma agua tibia: Cuando ya estés a punto de morder a la persona que tienes al lado, respira y tómate un vaso de agua tibia. En serio eso te va a ayudar mucho con tu "hambre feroz".

Recuerda que aquí estoy hablando cuando estás en tu régimen haciendo tus cinco comidas diarias. De igual forma puede que te de más hambre, pero la verdad es que esa hambre que viene más de la cabeza que de tu cuerpo. Calma y paciencia. Tu puedes ganar esta pelea, en serio.


Con info de http://www.jillianmichaels.com/fit/lose-weight/snack-smarter#slide=6
Foto tomada de http://fitmetabolism.com/3-ways-to-curb-night-time-snacking/
 

2 comentarios:

  1. Qué consejos tan tan tan prácticos y válidos, Clemen!

    Yo los aplico, especialmente el de sentarme a comer casi con cuchillo y tenedor mis meriendas. Eso de comerse la manzana a bocados no me gusta. Te la comes rapidísimo, no te llega saciedad y te quedas con ganas de seguir devorando la nevera.

    También aplico el consejo de mi merienda con un gran o dos vasos de agua. Para ir llenando el estomágo

    También me ayuda no tener comida en la oficina. Nada de galletas ni de chocolatinas. Nada de nada, terminas siempre picando.

    También me ayuda cuando salgo a tomar una coca cola zero por ahí, en España siempre ponen un platito de patatas fritas o de maiz frito o maní. Algo que es ESENCIAL es NO PROBAR NI UNA SOLA PATATA. Porque si empiezas...ya no hay stop. Es imposible controlar la ansiedad que genera querer acabarte la bolsa entera.

    Otra cosa que me ayuda es incluir siempre proteínas en todos los platos. Quesos descremados, yogures desnatados, fiambre de pavo, huevo cocido. Eso ayuda a incrementar la saciedad.

    y también ayuda en los momentos de mucha ansiedad hacer deporte. Y si ya no puedes contigo mismo y realmente quieres devorar esa bolsa de patatas fritas, no lucho contra mi misma. Me pongo un plato de patatas fritas, me remuerde la conciencia y entonces salgo a hacer deporte para compensarY ceno más ligero, si puedo...Porque el problema de estas guarrerías es que no aportan nutrientes, no dan saciedad, y encima no te alimentan con lo que tu cuerpo te sigue pidiendo comida porque necesita más.

    En fin, sigamos luchando con esas pequeñas tentaciones diarias. Las batallas nunca se ganan al 100% pero me vale la regla del 80-20%...¿Te suena, :)?

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    1. Esa regla del 80 20 es lo MAXIMO Leti jejejejejeje...
      Por cierto como han ido tus ansias de dulcito después de la comida?
      Un beso!!!

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