jueves, 24 de octubre de 2013

¿Por qué no pierdo peso?



Ok, ya sabes que los dulces, las bebidas azucaradas, las grandes cantidades de grasas, las súper porciones, el alcohol y el sedentarismo son como los enemigos de la pérdida de peso. Y si no lo sabías, pues buenísimo, te estás enterando en este momento. Pero qué pasa cuando estás ganando peso y llevas una vida sana? Pues eso, lamentablemente, también pasa.

Aquí te dejo unos factores que debes tener en cuenta si de verdad, pero de verdad estás haciendo lo correcto pero igual, esos números no se mueven en la dirección correcta.

Falta de sueño: Pues aunque no lo creas, el tiempo que le dedicas a las ZZZZZZ tiene mucho que ver con el tamaño de tu cintura. Cuando estás cansado, pues tus niveles de stress también aumentan, y eso hace que tu cuerpo acumule grasa. No sólo porque al estar más cansado, tu cuerpo buscará más alimentos como manera de llevar el doble esfuerzo que le pones a tu cuerpo. También tendrás más hambre porque pasarás más horas despierto y mientras más tiempo estés levantado, más horas para comer. Y si estas comidas son hechas tarde en la noche, pues más probable que se vayan directo a tu cintura (trasero, muslos, lo que usted quiera)
El estrés: Este es el mecanismo del cuerpo para sobrellevar situaciones donde sentimos que estamos en peligro. Es un mecanismo milenario, y claro, esos niveles de estrés en el mundo antiguo quizás no tenían que ver con tráfico, cuentas y jefes insoportables, sino con leones persiguiéndote para comerte. Pero igual, estrés es estrés. Y la respuesta de tu cuerpo es alterar las hormonas que controlan el hambre y el almacenamiento de grasa (adrenalina, leptina y cortisol). Si estas muy estresado, quizás es eso lo que hace que tu peso no se mueva.
Medicamento: Pues si, es así de triste, pero algunos medicamentos pueden hacerte ganar peso. Esteroides, terapias de reemplazo hormona, medicamentos para la migraña, para la depresión, para la presión sanguínea. La lista es larga, y si, pueden ser los culpables de tu aumento de peso. Muchos afectan el apetito como algunos otros, merman la energía o te hacen retener líquidos. Si estas teniendo alguno de estos efectos segundarios de tu medicación, debes hablar con tu médico. Eso si, NUNCA debes dejar de tomar tus medicinas porque te sientas que estas engordando. Si son parte de un tratamiento, pues tienes que seguir con el.
Condición médica: El hipotiroidismo no controlado, una deficiencia en la hormona tiroidea puede hacer que tu metabolismo decaiga. Síntomas de este padecimiento incluyen fatiga, letargo, inflamación, voz ronca, intolerancia al frío, dormir mucho y hasta dolores de cabeza. Pero no es tan sencillo como hacer check en todas las casillas. Un médico debe hacerte una prueba para determinarlo.

Lo que si debes estar claro es que todas estas condiciones pueden hacerte subir de peso pero son controlables. Y antes que salgas a decir que es eso lo que te pasa, recuerda que aquí hablo de cuando tienes todo bajo control y aún así aumentas de peso. No es una cuestión de estar merendando papas fritas y decir que no adelgazas por tu medicamento para la tensión. Y si, quizás te cueste mas, pero no es motivo para tirar la toalla. Quizás en tu caso debes esforzarte un poco más, pero de que puedes estar en un peso saludable, si puedes. Claro que puedes.


 

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