lunes, 9 de septiembre de 2013

Técnicas para pasar la meseta de pérdida de peso

Si andas de cabeza en tu programa de pérdida de peso y de repente, todo se paraliza, es normal que te pongas más triste que los músicos del Titanic. Pero muy al contrario de ese barco, esta pelea no está perdida y no tienes que pensar que se acabó el show. Eso es que llegaste a la meseta o plateau. 

La meseta o plateau es cuando uno está haciendo todo "lo correcto" y de repente, deja de perder peso. Para que la superes, revisa si no te está pasando nada de esto, haz tus cambios y vuelve al camino:

Cambia todo: Puede que lleves demasiado tiempo haciendo el mismo tipo de ejercicio y además, comiendo igualito desde hace unos cuantos meses. Buenísimo si ya tienes los hábitos pero es hora de apretar la máquina. Cambia de clase en el gimnasio, ponle más peso a tu sesión de resistencia y corta un poco (sólo un poquito) los carbohidratos.
Chequea tus porciones: Como ya llevas tiempo en esto, seguro te sientes un maestro en el arte de saber cómo se ve en tu plato "media taza de arroz". Pero recuerda que el "ojo por ciento" es una ciencia inexacta. Vuelve a medir todo y se honesto contigo y tu plato.
Duerme un poquito más: Se que decirle a alguien que duerma más es casi como decirle que saque tiempo para hacer ejercicio. Uno dice "y de dónde?". Pues si apagas la TV más temprano quizás puedas meter media hora más de sueño que le dará un bajón a tus niveles de cortisol (la hormona del estrés) que es amiguísima de la acumulación de grasa abdominal.
Muévete más: Ya te dije que cambiar tu clase de "zumba extrema" era una buena idea. Pero también lo es moverse más en el día. Deja de usar el ascensor, párate más lejos de la puerta de tu trabajo, carga las bolsas del mercado y haz más viajes al termo de agua (Que también serán más viajes al baño)
Ojo con tu comida libre: Puede que te de un miedo que te diga esto, pero la comida libre hay que tenerla bajo control, sobre todo cuando más cerca estás de tu meta o las cosas se detuvieron en la meseta. Haz la comida libre, porque tu cuerpo la necesita, pero no hagas de ella un bacanal romano. Haz una comida sabrosa, con postre y todo y baja la Santamaría. No estés picando todo el día porque sientes que "te lo mereces".

Recuerda que estas son técnicas para aperar el cinturón cuando todo disminuye en velocidad o mejor dicho, se para completamente. No estoy hablando de que esto sea un estilo de vida ni tampoco de hacer cambios cuando las cosas están funcionando. Lo que no está roto, no se arregla.

Aplica estas técnicas y vuelve al camino.

1 comentario:

  1. En este enlace te dejo una página donde existen productos para la ayuda de pérdida de peso.

    http://goo.gl/s3NrlX

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