jueves, 12 de septiembre de 2013

Frutas, frutas, frutas...

De esto ya he hablado antes pero la verdad, es como el tema del momento. O por lo menos para mí lo es. Y es el nuevo terror que se está creando alrededor de un producto que en realidad es malo sólo si te lo comes podrido, que son las frutas.

Al igual que en los 90 las dietas eran cero grasas, luego en el 2000 pasamos al miedo a los carbohidratos, ahora el máximo culpable es el azúcar. Y si bien las cantidades de azúcar en los alimentos han aumentado de manera drástica, la verdad es que el gran culpable de nuestra gordura, somos nosotros mismos. Pero eso es tema de otro post.

Al ser el azúcar el culpable de nuestros rollos, no sólo mentales sino los corporales, diabetes y otras enfermedades, ahora también a la pobre fruta le echan el carro. Porque la fruta es básicamente un azúcar simple. Es fructuosa y si el azúcar es malo, pues ellas también.

Desde personas que pretenden vivir con el abdomen marcado 24/7 (cosa que no es sana ni normal, esa gente que ustedes ven en los concursos, están justamente concursando, necesitamos grasa para vivir) hasta personas con kilos y kilos de sobrepeso, empezaron a preocuparse por el azúcar que tenía una manzana o un cambur. Cosa que me da un poco de risa porque estoy segura que los del 2do grupo no se pusieron gordos porque comían demasiadas manzanas al día.
Entonces, cómo es el cuento del azúcar?

La fructosa es un hidrato de carbono simple que, junto con la glucosa,  forma la sacarosa (azúcar de mesa). Se encuentra en muchas fuentes como la miel, frutas, flores y hasta algunas hortalizas. Y es una de las tres formas básicas de azúcar que nuestro cuerpo puede utilizar como combustible (las otras dos son la glucosa y galactosa).

Comer una gran cantidad de azúcares refinados sin duda puede causar problemas más allá de la gordura. Su consumo tiene propiedades adictivas que son parecidas a las que tienen las drogas, lo que conduce  a los antojos, los atracones y hasta a síntomas de abstinencia, tal cual como los drogadictos. El consumo indiscriminado de azúcar no se relaciona solo con la gordura, sino con el síndrome metabólico, diábetes2, enfermedades cardiovasculares y hasta un aumento del riesgo de cáncer en hombres y mujeres.

Varios estudios han relacionado justo la molécula de la fructuosa con todos estos males, y al ser el azúcar malo, se debe reducir al mínimo o hasta evitar el consumo de frutas. De hecho, un estudio de la de la Universidad de Lausanne mostró que una dieta alta en fructosa por siete días aumentaba los depósitos de grasa en el hígado y músculos, aumentaba los triglicéridos en las pruebas en ayunas. En este estudio pusieron a  16 individuos a consumir una solución de 3.5  kg de fructuosa por kilo de peso corporal. Eso quiere decir que si una persona pesa 90 kg, la solución era de 315 gramos de fructosa al día. Eso quiere decir como unas 80 tazas de fresas, o 45 plátanos o 26 manzanas. Y para comer esa cantidad seguramente tendrías que estar en una isla sin más nada que comer, sólo manzanas, o solo bananas...

Otro estudio de la Universidad de Suiza puso a un grupo de 15 personas a beber una bebida que tenia 60 gramos de fructuosa y los resultados demostraron que la presión arterial se elevaba a las dos horas de la ingesta. Esa es la misma cantidad de fructuosa que puedes encontrar en 8 bananas, 15 tazas de fresas o 5 manzanas.

Entonces, qué es lo que quiero decir con esto? que si, efectivamente la fructuosa puede ser mala, pero para poder ver todos esos efectos negativos tienes que consumir grandes y desproporcionadas de cualquier alimento te va a llevar a tener efectos negativos.

Y la realidad no son los gramos de fructuosa que consumimos en el día los que te deben preocupar, es la suma de esto con las azucares escondidas que tienen miles de productos, como refrescos, cereales, productos light y esos productos fat free o sin grasa a los que les adicionan azúcar para realzar su sabor.

Comer hasta 20 gramos de azúcar al día es perfectamente sano y de hecho si estas sustituyendo otros azucares refinados, como galletas, refrescos, productos de panadería, que tienen cantidades de azúcar mucho más concentrada, como por ejemplo una inocente dona glaseada que tiene 19,15 gr de azúcar por digamos, una manzana que tiene 9.5 gramos de fructuosa. Además de la fibra, tener cero grasas saturadas, ningún aditivo, tiene vitaminas y sabe más sabroso que comer pescado con las manos y chuparse los dedos.

Si no quieres comer frutas porque sientes que eso va a retrasar tu progreso, no te vas a ver "rayado", ultra delgado, etc etc etc, buenísimo. Es tu decisión. Yo si creo que las frutas son parte indispensable de cualquier alimentación balanceada. No digo dieta de concurso  o esas cosas que no son del día a día, sino una dieta para justamente VIVIR delgado, sano y feliz.

Y los dejo porque me voy a comer un plato de avena con cambur.


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