miércoles, 17 de julio de 2013

Perder peso Vs Mantenerse

Perder peso es una de las metas de un gentío. Bueno, hay uno que otro que necesita un poco de masa muscular, y el último grupo de esos que dicen "ay es que como de todo pero no engordo" justo cuando tu estas en plena preocupación porque los pantalones no te quedan. Ellos están bienvenidos a mi blog pero la verdad es que les pongo los ojos puyuos.

El issue viene en que no podemos estar "perdiendo peso" todo el tiempo. Es decir, llega un momento donde deberíamos estar estables con nuestro peso y felices. Eso viene cuando sabemos en realidad cuál es nuestro peso saludable y no queremos forzar la vara. También cuando después de meses de esfuerzo por fin sientes que te entran los pantalones, que ya la camisa no te queda "forrada a la piel" y estas contenta. Ahí es cuando llegaste a tu peso y empieza la otra parte: el mantenimiento.

Una cosa es perder peso y otra mantenerse. Perder peso requiere de bastante esfuerzo, sobretodo porque tenemos que dejar hábitos arraigados de lado para poder abrazar otros. En mantenimiento, esos hábitos deben ser parte de nuestra vida. Y no nos debería costar tanto. Si tu programa de pérdida de peso te dejó chupado pero a penas lo terminas lo que quieres es comer fritangas y masas blancas todos los días, no adoptaste un carrizo. Claro que te pueden seguir gustando, pero en mantenimiento sabes cómo mezclarlos, como comer sano durante la mayor parte del tiempo y dejar una partecita para esos gusticos. Y lo haces no por obligación, sino porque te gusta.

Ahora yo estoy en mantenimiento. Me siento fino, con mi cuerpo, tomo mis birras (a veces más de las que debería para ser sincera!) como cosas diabólicas (porque cuando uno sabe lo que se está metiendo, como que le duele más) pero sigo haciendo ejercicio 5 veces a la semana y como sano y divino de lunes a viernes y el domingo medio medio. Es la verdad, no me voy a caer a muelas. Ahí pueden ver la diferencia entre la foto de cuando justo terminé uno de mis retos y ahora. Las medidas no han variado mucho o casi nada (el mulso si porque ahí es donde yo agarro: de 52cm a 54cm) y me siento fino. Lo que ha variado es que el espejo estaba sucio y ni de vaina me pongo un traje de baño ahora en invierno. Pero ustedes tienen la idea.

Mantenerse es seguir el camino, relajarse también, pero no dejar todo al abandono.

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