jueves, 16 de mayo de 2013

No hay manera de sudar una mala dieta


Esta es un mito que veo que se repite bastante. Si  hago ejercicio, no necesito hacer dieta. Si la cosa fuese así de sencilla, la gente que camina y no tiene carro, o los que realizan actividades físicas durante su jornada, como limpiar la casa, deberían estar delgados cierto? Y con la moda de ejercicios intensos como el CrossFit o hasta el Insanity, nada, esto bastaría para estar en tu talla correcta. Lamentablemente no es así.
Si bien para las personas que están en su peso, el ejercicio puede ser parte de su rutina para mantenerse sano, para aquellos que quieren perder peso, el hacer ejercicio como receta mata rollitos, no es la solución.
La verdadera quema de grasa y pérdida de peso empieza por la boca, por aquello que nos comemos y como nuestro cuerpo reacciona a eso. Para que puedas perder peso, necesitamos un déficit calórico que se logra, con un poco de ejercicio y por supuesto, con los cambios en la dieta.
Así hagas ejercicio súper intenso, si comes mal, no vas a cambiar de tallas y peor aún, lo que puedes hacer es acumular grasa encima de tus músculos que estas torneando. Eso de "endurecer la grasa" es un mito de pasillo, acumular grasa sobre los músculos si es una realidad, y por eso muchas veces ves a personas que a pesar de estar ejercitando, se ven hinchadas. Porque aquello de "si hago ejercicio puedo comer de todo" no es tan cierto.
Y como la cosa de la pérdida de peso es ese déficit, imagínate que pasas 40 minutos en tu elíptica, sales sudado y contento porque quemaste 500 calorías. Si después ese día te comes una pizza (ojo no completa, digamos unos dos pedazos) listo, recuperaste esas 500 calorías. Adiós déficit calórico.
Así que mantén eso en mente: No hay manera de sudar una mala dieta. Para perder esos rollitos, dieta y ejercicio. ¡No hay más!