lunes, 22 de abril de 2013

La receta mágica

De verdad que dietas hay como 1001 y creo que me quedo corta. Cortísima debería decir. A cada rato sale la nueva manera de perder peso, y por supuesto, siempre prometen hacerlo de manera fácil y que no pases hambre. Peor aún, algunas hasta prometen dejarte comer “de todo” y aún así, dejar de lado los kilos indeseados que te están persiguiendo desde hace rato.

Pues claro que todo eso es mentira. Así de simple. No hay manera de perder peso comiendo pasta o hamburguesas todos los días, o que sigas friendo las arepas en la mañana y te veas con un abdomen de piedra en la noche. Eso no pasa. Eso si es así de simple.

Para perder peso, tenemos que salir de nuestra zona de confort. Si estas gordo a punta de pan con queso, adivina que, seguramente vas a tener que dejar de comer ese pancito con queso por un tiempo para poder llegar a tu peso ideal. Ojo, y no es que nunca mas comerás eso, pero si vas a tener que aprender a 1) hacer las elecciones más inteligentes –digamos comer pan integral en vez de pan blanco y 2) saber que si comes eso todos los días, pues nunca bajaras de peso.

Pero lo importante no es quitarte cosas y ya. Lo importante es aprender a comer. Y eso llega cuando aprendes sobre las comidas que te llevas a la boca. Es decir, eso de hacer las sustituciones correctas, es el pasaporte a tener una vida en tu talla de pantalón sin que se te salgan los cauchitos. Y el estar consciente que ciertas comidas si te pueden hacer subir de peso, también te pone en la vía correcta de la pérdida de peso.
Y no tienes que ser un letrado en nutrición para poder entender eso. Con saber que tienes que incluir en tu dieta todos los grupos alimenticios (si, porque debes comer de todo, eso sí, natural, integral, magro) llenarte de las vitaminas y nutrientes que te dan los vegetales y frutas, de la energía que te dan los carbohidratos complejos y la fuerza constructora de las proteínas magras (plus las grasas saludables) y seguro te vas a montar en el camino.

Déjate de buscar la receta mágica. La receta mágica está en tu nevera, o en el mercado si es que no has comprado nada. Cuando los alimentos buenos entran en tu cuerpo, es cuando empieza la magia.


Foto tomada de http://healthandcare.in/healthy-food_importance/