martes, 26 de marzo de 2013

Los verdaderos culpables de la gordura

Con toda la información que nos llega día a día sobre las dietas, fórmulas mágicas, porciones, tiempos de comida, mezclas y demás, más de uno debe pensar que estar en el peso correcto es algo casi de poción mágica de Harry Potter que de la fórmula simple "comer bien y hacer ejercicio".

En ese mar de información muchas personas me preguntan qué es mejor, quitar la grasa o quitar los carbohidratos. ¿Por qué? porque son conceptos que han estado dando vueltas durante años en la industria del fitness. En los 90, la cosa era quitar la grasa, lo Fat Free se volvió la ley y la gente "perdía peso" comiendo comidas supuestamente magras. Pero en el camino dejaron de lado las grasas saludables y se inventaron mil y un productos donde a falta de grasa se aumentaba el azúcar y el sodio. No muy buenos entonces.

Cuando llego el 2000 y no se acabó el mundo, se echaron por la borda todos los conceptos de que la grasa era buena y el nuevo culpable cayó en los carbohidratos. A ellos hay que huirles como el diablo. Son malvados y fueron los culpables de que tu panza se llenara de ese bojote de cauchos indeseados. Pero la cosa se llevo a tales extremos que también se pretendió satanizar a los carbohidratos buenos, como las frutas, vegetales almidonados y cereales integrales, que son fundamentales para la adquisición de energía y un sinfín de funciones en nuestro cuerpo.

Uno de los nuevos culpables de la gordura es el azúcar. Pero no sólo se podía echar la culpa al azúcar procesado, sino a todo lo que tuviera azúcar, y en ese saco se metieron productos lácteos y frutas. Todo lo que tiene azúcar hay que desecharlo. También con la misma ferocidad empezaron a aparecer los odia-gluten, que si bien es culpable de muchas enfermedades inflamatorias, había ahora que desechar hasta la avena, por su componente de gluten.

Ahora, con tanto "esto es malo, no lo comas" no wonder que la gente se pregunte "entonces qué carrizo puedo comer".

Para mi la respuesta es muy básica. Si no tienes ninguna condición médica (digamos por ejemplo eres celiaco y de verdad debes dejar los alimentos con gluten, eres diabético y tienes que controlar el consumo de azucares así vengan de las frutas o tienes el síndrome del colon irritable y de verdad es mejor que le huyas a los lácteos) deberías poder incluir todas las comidas en tu dieta, y PARA MI FORMA DE ALIMENTACIÓN  (que ojo, no quiero decir que sea ni la única ni perfecta) lo mejor es sustituir todo lo procesado por sus versiones naturales. Esto significa alejarse sobre todo de las harinas blancas, azucares procesadas, exceso de grasas lácteas (así sean fat free) y calorías vacías. 

El truco de a quién le puedes echar la culpa sobre tu gordura está en ti. Comer en exceso, así sea avena, te va a hacer engordar. La idea es comer  balanceadamente, incluir de la manera correcta todo tipo de alimento y dejar esas cosas procesadas o súper grasosas para las escapadas semanales, que como no, también tu cuerpo las necesita.

Antes de culpar al carbohidrato, la grasa o el gluten de lo apretado que te queda la ropa te invito a que hagas un diario con tus comidas. Un diario sincero (nada de estar mintiéndote que no te llevará a ningún lado) y ahí verás que tienes de mas o que falta en tu dieta. Es ahí cuando puedes empezar a ver a los  verdaderos culpables...
 


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