miércoles, 13 de febrero de 2013

Tips para echarle una mano a tu metabolismo

El lunes hablamos sobre el metabolismo, esa palabra tan renombrada que casi gastamos. Si bien nos encanta echarle la culpa de nuestros males (Sobretodo esos males que se acumulan como rollitos en la cintura) ¿porqué no buscar la manera de darle una manito?

Aquí te dejo unas estrategias para que consigas eso: Poner tu metabolismo a quemar como horno nuevo.
Trabaja en el músculo: Levantar pesas, tu cuerpo, las bolsas del mercado. Es decir todo trabajo de resistencia para tu cuerpo que logre la ruptura de la fibra muscular y que nos ayude a incrementar nuestra masa muscular. Mientras más músculo, más quemas. ¿Por qué? Porque el musculo pide más que niñito en Navidad. Es desgastante para el cuerpo mantenerlo, tiene que gastar muchas calorías para que esté vivo. Y  por eso tú quemarás más grasa.
Duerme bien: Esto suena sabrosísimo ¿no? Para que tu metabolismo funcione, tienes que dormir. Pero no piensen que hablo en una cura de sueño. Sino que de verdad dediques tus horas nocturnas a cerrar los ojos y entregarte a los ojos de Morfeo. Mientras duermes, tu cuerpo se recupera y es donde la magia de los músculos también empieza a darse (Ellos se "reparan" durante tu descanso). Además dormir poco está asociado con el aumento de hormonas como la adrenalina y el cortisol que si bien son las hormonas de alerta, también son las que hacen que acumules más grasa en tu barriga.
Divide tus comidas y vencerás: Para que el horno quema-calorías de tu cuerpo funcione tienes que alimentarlo. Pero en vez de darle tres golpes al día, que seguro hacen que llegues a la próxima comida más hambreado que Tom Hanks en El Naufrago, aliméntalo poco a poco, pero sin descanso. Eso es cada tres horas. Tus niveles de azúcar estarán totalmente estabilizados y no tendrás ataques de hambre. Claro, esto es si lo alimentas con la comida correcta, porque no vayas a pensar que puedes comerte una hamburguesa con papas cada tres horas y tener la pancita plana. Eso no funciona así.
Muévete un poco más: Tú dirás "que más si ya hago ejercicio". Eso es perfecto pero tu cuerpo necesita moverse un poco más, y no pasar horas sentado calentando una silla. Para los que tenemos trabajos sedentarios (sí, yo no vivo con una cuerda de saltar o montada en una caminadora) es difícil, porque estar sentada en la computadora todo el día puede hacer que tu metabolismo se ponga un poco más lento (como tus ánimos). Así que trata de moverte un poco, párate a tomar agua varias veces. Estirarte. Estaciona lejos tu carro, agarra las escaleras en vez del ascensor. Ve a caminar 10 minutos a la hora del almuerzo. Cualquier cosa que ponga tu cuerpo en movimiento.

Aplica esto y ve que tal. A ver si le dejamos de echar la culpa al pobre metabolismo en vez de a los dulces que nos comemos a mitad de la tarde la próxima vez que te preguntes, ¿y de dónde salieron estos kilos?

Foto tomada de http://informe21.com/metabolismo/%C2%BFcomo-acelerar-el-metabolismo


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