viernes, 30 de noviembre de 2012

Viernes de aroma: Sánduche de atún con vinagre balsámico

Una receta para no complicarte. Pan, vegetales y atún:

3 onzas de atún en agua
1 cucharadas de vinagre balsámico
1/4 de taza de celery picadito
1/4 de taza de cebolla picadita
1 cucharada de mostaza Dijon
2 hojas de lechuga
2 rebanadas de pan integral
Un poquito de aceite de oliva

Súper sencillo, mezclas el atún, celery, cebolla con la mostaza y el vinagre. Pones el aceite de oliva en el pan, le pones la lechuga y la mezcla de atún. ¿Puede ser más fácil y sabroso?

¡Feliz fin de semana!


jueves, 29 de noviembre de 2012

No te engañes: Lee las etiquetas

En el mercado lo podemos ver a cada rato: “Sin grasa“, “Totalmente Natural“, “Dietético”. Claro que esto nos da como el empujón para decir, listo, me lo como y con eso ya pierdo peso. Pero la verdad es que muchas de estas comidas son de todo, menos comidas dietéticas o siquiera buenas para ti.

Quizás te va a parecer fastidiosísimo, pero es que para saber que alimentos son realmente buenos para ti, hay que hacer la tarea de leer las etiquetas. Muchas cosas súper "dietéticas" tienen cosas terribles para cualquier dieta (o tu salud en general) como porcentajes de sodio altísimos, azúcar y grasas. Un buen ejemplo son algunas barras de proteína, que si bien tienen este compuesto primordial para los músculos, también tienen tanta azúcar como para darle un coma a un diabético.

Y cuando hablamos de lo Low-Fat o Bajo en grasas, se súper mas cuidadoso. Cuando le quitan un compuesto, muchas veces le agregan a otro. Y en este caso, muchas veces la falta de sabor que queda en el producto cuando le quitan la grasa, la compensan con azúcar. Otra vez, lee bien la etiqueta.

Y si te da mucho fastidio leer etiquetas la solución es esta: vete por las opciones naturales. Frutas, vegetales, carbohidratos en granos enteros, semillas, grasas saludables y proteínas magras. ¡No tiene pérdida!

Foto tomada de http://thehungryfan.com/2012/06/busting-the-fat-free-myth/


martes, 27 de noviembre de 2012

Cómo mantenerte motivado



Una de las cosas que más cuesta cuando estamos perdiendo peso es mantenernos motivados. La falta de ese "duende" que te impulsó al principio puede llegar al principio de la semana (quizás arrancas bien pero ya el jueves quieres mandarlo todo para el carrizo) o cuando ya has perdido peso pero la máquina se estanca y por mas esfuerzo que hagas, sientes que no avanzas. 

Por eso es importante que nos enfoquemos en las energías de ese comienzo, de ese lunes, de ese día que dijiste “hasta aquí llego” todo y botaste todos dulces de la casa. Ese momento de inicio, es el que guarda el gran empujón que te lleva a completar el resto de tu programa. Y aquí te dejo algunas técnicas para que te sientas con la energía del día uno otra vez:

Se tu cheerleader: Si fue que te descarrilaste, comiste más de la cuenta, te venciste a la tentación de esa galleta en la oficina. Lo que sea. Seguro te sentirás triste y desolado. Pero no pierdas tiempo haciéndote sentir mal por ese error. Repítete a ti mismo que tienes la energía y las ganas suficientes como para salir de ese bache, para perdonarte ese error y salir airoso. Recuérdate de algún episodio donde las cosas se hayan puesto difíciles e igual, gracias a tu esfuerzo, las superaste. Tu sabes que si puedes.
Recuerda tus objetivos: En el camino vas a encontrar más de un bache (tentaciones) o simplemente la vida te va a llevar por delante y vas a sentir que no puedes. Responsabilidades que van desde tu casa, el trabajo, los amigos, la familia. Todo puede jugarte en contra para llegar a tu meta. Por eso tienes que recordarte de tu objetivo, de eso que te hizo meterte en un plan para bajar peso. ¿Fueron unos pantalones que no te entraban? Ponlos a primera vista en tu closet. ¿Una foto en la playa donde tu barriguita era lo que más resaltaba? Pégala en la nevera. Tener al frente aquello que te llevó a tomar la decisión es una manera de mantener tus objetivos siempre presentes.
Vuelve a lo básico: Quizás ya perdiste el norte en tu programa de alimentación. Tus escapadas no son eso, escapadas, sino parte de tu día a día. Se te olvidó lo que era una avena. Pues vuelve a lo básico, vuelve al día uno. Limpia tu despensa y nevera y llénala con los alimentos que sabes que sí te ayudarán en la pérdida de peso.  Si ya te metiste una vez en ese tren, verás que volver a el es más fácil de lo que crees.

Quizás esto tips te sirven ahora, quizás no porque andas encaminado. Pero si sientes que en algún momento el camino se pone difícil respira, lee un poco y piensa que si puedes.


Foto tomada de http://www.healthylifestyleplus.com/spirit/how-to-stay-motivated-forever/

lunes, 26 de noviembre de 2012

Lunes de Des-Hinchazón



Cuando no ando en súper régimen de ponerme dura, más definida, o tratar de controlar mis muslos (incontrolables) los fines de semana me relajo... El problema es que me relajo más de la cuenta y aquí en Chile, tenemos una mala costumbre de empezar los fines de semana muy temprano en la semana. Conclusión, ando mucho más hinchada el lunes.

Si bien siempre hago ejercicio y mi primera comida del día es tan sana como para que salga en una revista, aplicar algunas técnicas des-hinchantes no es mala idea, más cuando sientes que el pantalón y el cinturón te aprietan más de la cuenta:

Sazona sin sal: Puede sonar difícil pero si cambias la sal por ajo, limón, vinagre o cuanta hierba rara encuentres en tu despensa puedes darle mucho sabor a tu comida y evitar la retención de líquido producida por la sal.
Agua como los grandes: Evita todas las bebidas carbonadas (hasta el refresco de dieta) y toma agua. Todas esas bebidas burbujeantes terminarán haciendo burbujas, justamente en tu barriga haciéndote sentir más hinchado
Corta un poco los carbohidratos: Ojo, por supuesto que hablo de los carbohidratos naturales e integrales. Pero si es día de controlar la hinchazón, lo mejor que puedes hacer es dejarlos cercanos a tu sesión de ejercicio o mejor aún, con la primera comida de la mañana.  Como fuente de energía de reserva, los músculos almacenan un tipo de carbohidrato llamado glucógeno. Cada gramo de glucógeno se almacena con alrededor de 3 gramos de agua. a menos que no hagas un ejercicio duro, tu cuerpo no necesita todo esa energía almacenada. Al disminuir los carbohidratos -temporalmente- haces que tu cuerpo acceda a ese  combustible almacenado y queme calorías y al mismo tiempo perdemos el fluido acumulado.
Cuidado con el chicle: Cuando masticas goma de mascar, tragas aire. Todo ese aire queda atrapado en el tracto gastrointestinal y causa presión, hinchazón del vientre y  expansión de la barriga, cosas que no queremos si necesitamos sentirnos desinflamados.

Estas técnicas son súper sencillas y realmente te harán sentir mejor. Ponlas a prueba durante unos días y verás como tu cuerpo vuelve a la normalidad, o al menos, a un estado menos hinchado.

Con info de http://www.prevention.com/weight-loss/flat-belly-diet/beat-bloat-10-smart-food-swaps/chuck-chewing-gum

viernes, 23 de noviembre de 2012

Viernes de aroma: Sanduche de pavo, manzanas y berro

Si celebraste el Día de acción de gracias, hoy seguro tienes comida de sobra en tu casa. Y para que vuelvas a la normalidad, pero te acabes lo que sobró del pavo, te dejo esta receta de sánduche de pavo, buena, sanita y sabrosa

2 rebanadas de pan integral
1 cucharada de mostaza Dijon
Una porción pavo en pedacitos o en lonjas
1/4 de manzana en laminitas
1/2 taza de berro

De complicado, pues nada. Le pones mostaza al pan, pones el pavo, las manzanas y el berro. Le pones la otra tapa y a comer se ha dicho.

Mantengan en su mente que el día de acción de gracias no es sólo una fecha en el calendario. Deberían ser todos los días, no por la comida, sino por la oportunidad de agradecer todo lo bueno que les ha traído la vida. Porque siempre, siempre, siempre, vamos a encontrar algo bueno que agradecer ¡Así sea este sanduchito!

¡Feliz fin de semana!

Foto y receta tomada de http://www.realsimple.com/food-recipes/browse-all-recipes/turkey-sandwich-watercress-apple-00100000068985/


miércoles, 21 de noviembre de 2012

El reto es...

Guata, pancita, michelines, rollos, panza, cauchos, tummy, Toronto, barriga… Llámala como la llames. Si no estás embarazada, tanto mujeres como hombres odian ese exceso de grasa alrededor de la cintura… Y si no lo odias, es porque eres Santa Claus.

Es una mezcla maléfica de mala alimentación con poco ejercicio. Llega más o menos fácil a nuestro cuerpo, pero desaparecerla es toda otra historia.
Aquí en Chile le dicen Guata. En mi país, Venezuela, le decíamos panza o barriga. Como sea, es fea y maluca.

En esta época de fiestas parece alborotarse más. La comida abunda, las celebraciones también. El reto, mi reto, es mantenerla a raya.
Y el tuyo, ¿cuál es?


Foto tomada de http://www.realage.com/diet-weight-loss/top-10-ways-to-lose-belly-fat#fbIndex1


martes, 20 de noviembre de 2012

Cómo evitar comer de más


Se acercan peligrosamente las fiestas. Sea Día de acción de Gracias, Navidad, Hanukkah o lo que celebren en tu hogar, en estos meses el ambiente cambia y se activa el modo "comer como si no hubiese un mañana". Y no es que le estemos parando mucho a las profesáis Mayas, pero la reuniera con los familiares y amigos, típicos de los últimos meses del año, normalmente nos llevan a comer y a beber, pero siempre de más.

Y la pregunta que siempre nos llega a la cabeza es ¿cómo controlar esas ansias? Si bien podemos estar clarísimos en lo que a nuestro cuerpo le conviene, al parecer los antojos que se desatan al ver un plato de comida rica es mayor que la fuerza de voluntad de cualquier US Navy.

Entonces tenemos que recurrir a otras estrategias. Ojo, sencillas no son, para nada, pero quizás nos den un empujoncito para que alcanzar nuestras metas de peso en esta época no se queden en promesas vacías:

Recárgate cada 3 o 4 horas: Si haces tus comidas y meriendas, es poco probable que comas a deshora o que te rindas a la tentación de comidas extra. Si, habrá una gran parte de tu mente que te dira "come así no puedas comer un bocado más" pero sin lugar a dudas, una barriguita llena, puede luchar mejor contra los antojos.
Come tu desayuno a como dé lugar: Así tengas que poner la alarma más temprano. Hagas lo que hagas, desayuna. Esto hará que los niveles de azúcar en tu sangre se estabilicen y no tengas que atacar los dulces que llevan a la oficina a mitad de la mañana. La combinación proteína y carbohidrato complejo no tiene pérdida para lograr tu cometido.
Haz comidas de gran volumen: Sorry, pero no quiero decir que comas mucha pasta. El gran volumen al que me refiero es que llenes tu plato con fibra proveniente de vegetales fibrosos, como brócoli, coliflor, y también los que tienen gran base de agua como los pepinos y la lechuga. Mezcla diversos tipos de ensaladas y juega con los aderezos para darle más sabor.
No olvides la proteína: La proteína te hará controlar los picos de azúcar en tu sangre, además de hacerte sentir más satisfecho. Y si es un corte magro como pescados blancos, pechuga de pollo o atún, ganas doble porque son calorías llenas de nutrientes sin la grasa. De igual forma, no le temas a las grasas que pueden venir de los huevos (por más saturadas que sean) o de pescados grasos pero altos en omega 3 como el salmón.

Nada de magia, solo hacer tu tarea. En este mes y el que viene, te daré mas técnicas. Lo demás cuenta de parte tuya. A seguir comiendo rico y sano sin que las fiestas hagan "fiesta" con tu cuerpo.

Con info de http://www.prevention.com/weight-loss/weight-loss-tips/tips-how-stop-overeating



lunes, 19 de noviembre de 2012

Ejercicio y gripe: Los sí y los no

Si hacer ejercicio es medio malo para mucha gente, hacerlo cuando te sientes mal o tienes gripe, es muchísimo peor. Pero la pequeña voz que tenemos dentro de nuestra cabeza, la que nos ayuda a hacer las elecciones inteligentes de comida cuando perdemos peso, puede decirnos que nos hagamos machos, nos paremos del sofá y vayamos al gimnasio. Pero ¿cuándo saber si esa voz está errada? Es decir, ¿cuándo hacer ejercicios estando enfermos no es realmente bueno?
La verdad es que en este caso tienes que escuchar a tu cuerpo. Claro que te va a costar hacer ejercicio, si en situaciones normales también te cuesta. Pero si sientes que de verdad tienes mucha fatiga, te duele el cuerpo o la respiración la sientes comprometida, quizás es mejor tomarse una pausa,
Aquí te dejo una lista de síntomas que están OK a la hora de hacer ejercicio, que son síntomas de gripe por encima del cuello. Es decir, si tienes alguno de estos, no seas flojo y sigue tu rutina:
-Nariz aguada
-Congestión nasal
-Estornudos
-Dolor de cabeza leve.

Por otro lado, si tienes alguno de estos síntomas, es hora de tomar un descanso y/o acudir al médico
Fiebre
Tos
Fatiga fuerte
Dolor en los músculos
Congestión en el pecho
Dolor de estómago o cólicos
Vómito

Hacer ejercicio con estos síntomas no es en realidad una buena idea, simplemente harán que tus síntomas empeoren y la enfermedad se extienda. Y recuerda que el ejercicio es algo que tiene que ser beneficioso para tu cuerpo, no una tortura.

Foto tomada de http://www.runnersworld.co.uk/triathlete/triathlon-racing/race-sos-feeling-sick/6068.html?print=true
Con info de http://www.losethebackpain.com/blog/2012/11/14/exercise-when-sick/?inf_contact_key=801936e4efb7e24a522ca3ba478e8be5c6dd9f0f1808a47390bbc76fa263d0e5


viernes, 16 de noviembre de 2012

Viernes de aroma: Ensalada de batata dulce asada

Esta ensalada la saqué del blog de Flavia Del Monte y se ve buenísima. Aquí en Chile (y en otras partes) a la batata dulce le dicen Camote. Como sea, es divina.
2 cucharadas de aceite extra virgen de oliva
1/4 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de pimienta recién molida negro
900gr de batata dulce, lavadas y cortadas en trocitos
2 grandes pimiento rojo, cortado en cubitos
2 cucharadas de balsámico blanco
450gr de espinaca o cortada en trozos pequeños

Instrucciones:
Precalienta el horno a 425 ° F. En un molde para hornear grande, mezcla el aceite, la sal y pimienta negra. Añade las batatas y los pimientos y mezcla bien. Déjalas hornear pero dales un ojo y revuélvelas de tanto en tanto por unos 40 minutos. Retira del horno y agrega el vinagre.  Coloca la espinaca en una fuente grande, añade la patata y mezcla bien. Listo todo.

Como es sólo carbohidrato, mézclalo con una ración de proteína, algo como un pollito a la parrilla le caería de perlas.

¡Feliz fin de semana!

Foto tomada de http://chickinthekitchen.com/2011/05/26/roasted-sweet-potato-salad-balsamic-vinaigrette-gorgonzola/



miércoles, 14 de noviembre de 2012

Cuatro movimientos infalibles


Puede que no tengas una inscripción a un gimnasio. Puede que ni te gusten los gimnasios. Tu casa puede ser del tamaño de una caja de fósforo y aún así, puedes moverte y hacer algo de ejercicio. ¡En serio! Sólo tienes que tener la fuerza de voluntad y hacer estos movimientos esenciales contra la grasa (y todo lo fofo del cuerpo)

Dips de silla:



 Siéntate en el bordecito de una silla estable con las piernas juntas y extendidas. Pon las manos en el asiento siguiendo la línea de tus hombros. Poco a poco dobla los codos y bala tu cuerpo en línea recta. Cuando tengas el cuerpo paralelo al suelo, sube otra vez. Haz cuatro sets de 12 a 14 repeticiones.

Planchas:
Difíciles, pero básicas y maravillosas al mismo tiempo. Uno de los ejercicios más completos que hay. No hay mucha explicación porque tienes que haber estado viviendo debajo de una piedra para no haber visto nunca a alguien haciendo una plancha. Mi recomendación es que si te cuestan mucho al principio, apoyes las rodillas del suelo. Y poco a poco trata de buscar el balance y mantener tu cuerpo estirado en línea recta. Haz 4 sets de 12 a 14 repeticiones.

Sentadillas:
Párate con los pies separados, siguiendo la línea de tus hombros. Dobla tus rodillas y baja tu cuerpo como si te agacharas. Debes estar muy pendiente que tus rodillas no sobrepasen la punta de tus pies. Es decir, debes agacharte "echando" el trasero hacia atrás. Levántate y vuelve a repetir. Haz 4 sets de 12 a 14 repeticiones.

Plank:


Como una plancha pero estática. Colócate en la posición como si fueses hacer planchas. Pero quédate quieta por un minuto o lo más que puedas. Descansa y vuelve a repetir. 


Fotos:
http://www.modernmom.com/article/toned-calf-thighs-exercises-at-home-for-women






martes, 13 de noviembre de 2012

Ejercicio contra la diabetes



La Diabetes II está como loca, atacando a diestra y siniestra a un sin fin de mortales. Pero, sin ánimo de defenderla, la culpa no es de ella. De verdad. La culpa la tenemos nosotros que hemos hecho de nuestros hábitos alimenticios un desastre. Comemos azúcar y carbohidratos refinados más veces de lo que debemos, y nos movemos cada vez menos. Estamos dejándole la puerta abierta a esta enfermedad y lo peor, es que a ese paso, dejamos que ella gane.

Hoy leí en Prevention que según ciertas investigaciones, el ejercicio puede ser tan efectivo como las medicinas cuando se trata de la diabetes II. Y señalan que así sea un poquito de ejercicio puede ayudar muchísimo. Durante el ejercicio la glucosa se dirige del torrente sanguíneo hacia el músculo. Mientras más músculo se tenga, mas exceso de azúcar puedes almacenar. Además está el obvio beneficio del ejercicio: perder peso. Al tener unos kilos menos, puedes mejorar tu respuesta de insulina y bajar los niveles de glucosa en la sangre.
Aquí te dejo algunos ejercicios que puedes practicar:

Ejercicio con intervalos: Todos los ejercicios aeróbicos ayudan a controlar el azúcar en la sangre pero el ejercicio con intervalos, es suficiente para bajar los niveles de glucosa hasta un 13 % en 24 horas en pacientes con diabetes dos. Esto es para que lo hagas al menos una vez a la semana, pero debes hacer por lo menos cuatro días de ejercicio, así sea moderado, en los restantes días.

Pesas: Darle duro a los "hierros" te dará mayor control sobre los niveles de azúcar en la sangre que sólo haciendo ejercicio cardiovascular. Un estudio demostró que se bajo el riesgo de enfermedades del corazón en un 20 % y en un 40 % las complicaciones en los ojos y en los riñones de los pacientes con Diabetes II. Y el mejor combo es hacer cardio y pesas. Recuerda incluir rutinas de al menos 20 minutos dos o tres veces a la semana.

No quiero decir con esto que boten el Gulofage y se metan al gimnasio, si están en tratamiento, pues síganlo. Pero si pierden peso, verán mejorías en su cuerpo. Y si tus niveles de glucosa recién empezaron a echar broma, pregúntale a tu médico antes de tomar medicación. Quizás con un poco más de esfuerzo (fácil no es, en eso estamos claros) tu salud puede mejorar un montón.

Foto e info tomada de http://www.prevention.com/fitness/fitness-tips/exercise-and-type-2-diabetes-lose-weight-workout?page=2

lunes, 12 de noviembre de 2012

Para toda la vida

Estuve viendo este fin de semana algunos consejos de entrenadores, todos súper pro ellos, sobre técnicas para bajar de peso. Los protocolos que leí me parecían que apuntaban realmente a una pérdida de peso sostenida y saludable, con ejercicios intensos que seguro podrían a la gente lo más cercano al cuerpo que siempre habían sonado. Finísimos todos, en serio.'

Pero lo que me parecía es que eran técnicas que si bien te ayudarán a conseguir tus objetivos, no los veía como planes de vida a largo plazo. Es decir, la idea de comer limpio y hacer ejercicio es que comas bien, pues claro, te muevas, obvio, pero que aprendas a hacer las elecciones inteligentes a medida que pasa el tiempo, no que tu vida se vuelva una esclavitud de comida medida y ejercicios intensos. Es decir, lo ideal es que aprendas a comer, no sólo que pierdas peso.

Si bien una dieta extrema te puede llevar a conseguir lo que deseas con tu cuerpo, es más útil un programa donde si bien vas a dejar de comer cosas a las que estabas acostumbrado, a la larga puedas vivir de esa manera, dándote, porque no, tus gustos de vez en cuando. Porque si, más de una vez se te va a aparecer una papa frita o un bojote de queso en el camino. El truco es saber cuándo puedes decir que si, y cuando puedes decir que no.

Así que si están haciendo un programa que sea muy intenso, los felicito porque de verdad van a llegar a su meta. Pero piensen en el futuro, que no puede ser sólo de privación. Piensen en aprender a comer bien, a hacer las elecciones correctas y a disfrutar lo que el mundo les traiga.

Foto tomada de http://sexydiabetic.com/stop-t2-with-extreme-diet-give-me-a-break/


viernes, 9 de noviembre de 2012

Viernes de aroma: Omelet de espárragos

¿Suena fancy verdad? Pero no se preocupen mucho. Este omelet de espárragos es fácil y rico, perfecto para empezar el fin de semana, o cualquier día de la semana también.

1/2 taza de clara de huevo
2 huevos grandes
1/4 taza de leche descremada
2 cucharadas de cebollín
250 gr de espárragos ya cocidos picados en pedacitos
2 cucharadas de perejil
1/2 cucharaditas de pimienta negra
1/2 de sal
2 cucharadas de ricota

Mezcla la clara de huevo con los huevos, la leche y ponle sal. Echa los cebollines. Ponle la sal y las cucharadas de perejil.
Echa los espárragos y cocina por unos 2 a 3 minutos. Ahora echa las cucharadas de ricota. Dobla la tortilla y dale la vuelta. Cocina por unos 2 o 3 minutos más.

Queda un omelet grande para dos personas, ¡así que disfruten con uno más!

¡Feliz fin de semana!

Receta y foto http://www.southbeachdiet.com/food-fitness/recipe-for-asparagus-omelets-with-goat-cheese/15540/F


jueves, 8 de noviembre de 2012

Esos númeritos que torturan...

Uno de los peores errores que cometemos las mujeres es pesarnos. Si, el saber cuánto hemos aumentado, perdido, ver si esos benditos números se mueven es algo que nos tortura, a veces nos emociona y un bojote de otras veces nos hace sentir mal.  Amamos y odiamos a la balanza, dependiendo de lo que nos diga.
Y la verdad es que pesarse a diario se vuelve una tortura porque los números pueden cambiar drásticamente. Un día te sentirás que perdiste peso y el sol sale para todos (o al menos para ti) pero si los números suben, esa alegría se disipa y odias al mundo. Prefieres dejar todo y echarte a comer helado porque total, sientes que hagas lo que hagas, no vas a adelgazar.

El peso puede fluctuar hasta en el día por la cantidad de comida que consumes, el agua que retienes, y hasta por tus hormonas. Estas fluctuaciones diarias son las que nos alejan del big picture: tú meta a largo plazo.

Y si bien el peso tiene que ser como un control o chequeo que debemos hacer de vez en cuando, la mejor manera de saber si tus esfuerzos están dando frutos no es con esos números. Es con tu cuerpo. Chequéate bien, fíjate cómo te queda la ropa, si la sientes más floja (eso vale más que una tableta de chocolate, en serio) si te sientes con más energía, si ahora rindes más haciendo ejercicios...Esas son los signos reales de que vas en el buen camino.

Y si todavía quieres pesarte, hazlo, pero no todos los días. Hazlo una vez a la semana, y no lo hagas justo después del día en que te portaste horrible con tu dieta. Hazlo digamos cada martes, siempre a la misma hora, siempre en la misma balanza. Así tendrás una idea más clara sobre como es tu avance. Pero siempre ten en menta, el que habla es tu cuerpo, los números, no son más que eso.

Foto tomada de http://ginaaliotti.com/bye-bye-scale/


martes, 6 de noviembre de 2012

Cinco pasos para evitar los baches

Si estás perdiendo peso seguramente habrás caído en la tentación una o más veces de lo que querías. Te sientes mal y piensas que hasta ahí llego la cosa. Que ya no hay nada que hacer y es mejor echarse al abandono y comprar la talla siguiente de pantalones. Pues no. Bajones en la fuerza de voluntad los tiene todo el mundo, hasta Terminator. Así que deja la lloradera y vuelve al carril. Lo importante no es sólo olvidar el tropezón, sino buscar la manera de no caer siempre en los mismos baches. Esto lo puedes lograr con estos cinco pasos:

Compra inteligentemente: Haz una lista de lo que necesitas y trata de apegarte a ella. Ve al mercado con la "pancita llena", nunca con hambre porque si no vas a querer comprar todo lo que te pase por delante, esté o no esté en tu dieta.
Limpia la nevera y despensa: Ya sabes, ojos que no ven,  barriga que no come. Si tienes puras opciones saludables en tu nevera y despensa, pues adivina, eso es lo que vas a comer. Si en cambio siempre tienes algún dulcito o postecito tentándote cerca, es más fácil que caigas en la tentación. Además, tener snaks saludables es bueno para toda tu familia.
Olvídate del postre: Si sales a cenar, no caigas en la tentación de ver los postres. Eso de comerte un pedacito puede llevarte fácilmente a que te comas el postre completo sin que te des cuenta. Si todos en tu mesa piden postre (malvados!) pregunta si tienen fruta o pide un te caliente con limón para bajar la ansiedad.
Ten contigo tu snack saludable: Tener en la cartera, en la despensa o en la oficina un stach de cosas saludables te hará más fácil la batalla. A la hora de la merienda agarra tu fruta, o nueces o hasta un batido de whey protein. Ve siempre cargado!
Regala lo que te regalen: más de una persona le gusta regalar cosas divinas. ¿Por qué? ¡Porque son divinas! Y si tienes en tu casa esas tentaciones, cajas de chocolates, cajas de galletas y pare de contar, es muy difícil que centres tu atención en lo que debes. Que es no comerlos. Así que la próxima vez que te regalen chocolates, regálaselo a tu primo, vecino, a la compañera de la oficina, lo que sea. Simplemente sácalos de tu vista.

Fácil no es, pero se puede. Y claro que tienes que poner de tu parte porque las cosas que de verdad cuestan no llegan rápido. Pero si sigues estas estrategias, el próximo bache te va a parecer solo un huequito en el camino.



lunes, 5 de noviembre de 2012

Comida súper adictiva

En Prevention.com hicieron una lista de las comidas más adictivas del planeta. La verdad es que lo que para mí es más adictivo, es aquello que te guste más. Digamos, si no te resistes a los helados, there-you-go, esa es tu comida adictiva. Es todo aquello en lo que sientes que no te puedes controlar.

Claro, es como difícil decir que eres adicto a al brócoli o a la lechuga, porque en la mayoría de los casos, aquello que te hace adicto son esos productos que tienen componentes químicos que hacen que tu cerebro actúe de manera rara. Esa combinación diabólica de sal, azúcar y grasa hace que tu mente piense y sienta como un adicto, en serio. Casi toda la comida procesada tiene estos componentes y carecen de proteína magra y fibra, que ayuda a matizar el efecto de la droga.

Agarra la lista y chequea donde está tu adicción:
Pan blanco: Nada de fibra, puro carbohidrato procesado que dispara el azúcar de tu sangre tan rápido como una cucharada de azúcar.
Donas: Bueno, el pan blanco, más azúcar, más aceite donde se fríe. No hay mucho que explicar aquí.
Pasta: No es que sea mala per se, pero entre que la porción siempre supera una taza, la bañamos de salsas con grasa saturada y le ponemos kilos de grasa láctea saturada como el parmesano, estamos listos.
Torta: Desde la más sencilla, al igual que la dona, es harina refinada, con azúcar y mantequilla. Ok, no es frita pero tampoco es que el ejemplo de un buen desayuno, ni una buena merienda.
Papitas: Son una joya porque tienen lo peor de todo, en serio: a pesar de ser un vegetal, o pretende ser, tiene grasa, sal y muchas marcas, por ser un producto súper procesado, también le ponen azúcar a la mezcla.
Galletas: Según estudios, solo ver comida tentadora hace que tu cerebro suelte dopamina, la hormona de la felicidad. El rollo es que una vez que se empieza a soltar la hormona de la felicidad, tu cerebro pide más y más. Por eso es tan difícil comerse solo una.
Chocolate: En 1997, el Journal of Psychophysiology encontró que los auto designados choco adictos tenían comportamientos físicos y respuestas emocionales que se parecían a los adictos de cualquier droga. Claro que el chocolate negro es bueno, pero quien se reconoce un choco adicto, seguro muere por todas las versiones de leche, llenos de azúcar y grasas saturadas.
Helado: Este de verdad que le gusta hasta al diablo mismo. Distintos sabores, texturas y de verdad que es difícil servirse sólo la porción correcta. Estudios en animales han demostrado que el consumo elevado de dulces procesados como el helado puede reducir el atractivo de los alimentos que antes podías considerar como gratificante. Digamos que antes te gustaba comer una manzana, después de un helado, la manzana te importará poco. Y a la hora de querer un mochi,  queremos más helado. Agarren pues.

Yo no digo que no hay que comer estas cosas, pero si se comen, que se hagan con prudencia, en tu día libre, con control. Tan simple como no volverse locos y tirarse al olvido. Con un poco (bastante-mucha) de fuerza de voluntad, si se puede.



viernes, 2 de noviembre de 2012

Viernes de aroma: Cuscus de pollo

Esta receta la saqué de www.fitnessmagazine.com y se ve buenísima. Un poco larga, pero vale la pena

2 cucharadas de aceite de oliva
¼  taza de almendras fileteadas
3/4 libra pechuga de pollo cortadas en cubos
¼ cucharadita de sal
¼ cucharadita de pimienta negra
1 cebolla cortada en pedacitos
1 calabacín en rodajas finas
2 zanahorias en rodajas finas
1 cucharadita de canela en polvo
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de cilantro molido
¼cucharadita de cúrcuma
1 ¼taza de caldo de pollo desgrasado
1 tomate grande, picado
½ taza de garbanzos enlatados, escurridos
1/3 taza de pasas
3/4 taza de cuscús
¼taza de perejil picado
½ concha de limón rallada
Jugo de un limón

INSTRUCCIONES
1. Calienta el aceite en una olla a fuego medio-alto. Añade las almendras, y tuéstalas hasta que estén doradas como dos minutos y las pasas a un recipiente
2. Échale sal y pimienta al pollo y cocínalo por 10 minutos. Agrega la cebolla, calabacín y zanahoria y cocina 6 minutos. Mezcla la canela, el comino, el cilantro y cúrcuma, saltea por 1 minuto.
3. Agrega el caldo de pollo, tomate, garbanzos, la ralladura de limón y las pasas, y ponlo a fuego lento. Pon el pollo en una olla, tapa y cocina a fuego lento 10 minutos. Con una cuchara saca el pollo y las verduras en un tazón de servir. Sazona con jugo de limón. Tapar y mantener el calor.
4. Añade el cuscús al líquido que queda en la olla, tapar y apagar el fuego. Deja reposar 5 minutos. Sirve el pollo y las verduras sobre cuscús, adórnalo con las almendras y el perejil.

Lo que queda es comer y disfrutarlo
¡Feliz fin de semana!



jueves, 1 de noviembre de 2012

Plan de ataque contra las ansias dulceras


Ok, ponle que celebraron Halloween y tienen un dulcero loco en la casa. O no celebraron nada de eso pero igual tienen tantos dulces como para matar a un diabético. Sí, eso pasa. De repente tu gaveta o caja de "dulcitos" sobrepasa la capacidad y la tentación está ahí presente llamándote todo el día.

Pues la solución puede ser botarlos todos, donarlos, o repartirlos. Esa es la mejor. Sácalos de tu vista y aplica aquello de Corazón que no ve, pancita que no siente. Pero si a pesar de no ver dulce a metros a la redonda y todavía tú mente no pueda controlar las ansias dulceras, aplica este plan de ataque:

Aumenta tu consumo de fibra: Come una manzana más, come más vegetales oscuros como brócoli, acelga, o más granos como frijoles. Desayuna avena. No le quites la piel a la papa o batata cuando la comas. Lo que sea pero trata de comer un poquito más de fibra.
Nada de azúcar: Esta guerra se gana peleando así, mientras mas azúcar, mas azúcar quieres. Pues elimínala. El azúcar que entre en tu cuerpo sólo puede entrar por las frutas y vegetales (si todo tiene un poquito de azúcar). De azúcar añadida, nada. Ni siquiera leche (por uno o dos días)
Toma agua como camello en el desierto: Si  te tomas dos litros, hoy toma dos y medio. Permanecerás lleno e hidratado. Perfecta mezcla.
Ponle proteína a cada comida: No comas ningún carbohidrato solo. Trata de agregar algo como pollo, whey protein, jamón, atún, lo que sea.  La proteína te ayudará a controlar el efecto de ansiedad azucarera.
Come durante el día: La mejor manera de controlar las ansias es comiendo. Claro, lo correcto. Come 5 o 6 comidas pequeñas durante el día y no tendrás ansias de atacar "la dulcería.
Haz ejercicio: Muévete, no te quedes echado. Te sentirás mejor, tus endorfinas subirán y el ansia dulcero desaparecerá mientras sudas.

Este es el plan de ataque. Ponlo en práctica hoy y no veas atrás (o por lo menos, no veas la caja de dulces pues)