El 3 de julio es un día bussy en mi agenda porqué conozco tres
personas que cumplen años ese día, y dos son hermanos (y no morochos). En mi
época de "patacaliente" y que tenía la energía para salir todo el
tiempo, iba a dos reuniones y en ambas bebía y comía de todo. Ahora les llamo y
les escribo en FB. Salir a mitad de la semana es algo que casi nunca está en
mis planes. La tecnología me ayuda a ser aburrida, y yo soy aburrida con
orgullo.
También el 4 de julio
(hoy) es feriado en EEUU y el 5 aquí en Venezuela. En el sur también tienen su
día libre y esto se resume, donde quiera que estés, en volvernos un poco laxos
con la dieta, comer de más, beber lo que no debemos, en fin, salirnos del
carril un poco. Y si estamos en plan de pérdida de peso esto pega doble: no
sólo te sientes más hinchado sino que tu conciencia te golpea duro también.
Pero no todo está
perdido. Todo es cuestión de pararse y seguir el camino y aquí te doy unos tips
para que puedas lograrlo:
No te tortures: Si
estabas más fiel que monje tibetano en un claustro de silencio, y te sientes
que perdiste todo el esfuerzo porque "te pasaste de la raya" con tus
comidas y bebidas, no logras nada torturándote. Ya hoy es otro día y es un día
donde puedes empezar a hacer todo bien otra vez. Claro, que esta auto-indulgencia
no se haga costumbre. Es decir, si todos los días quieres comerte tres perro calientes,
dos brownies, un refresco y seis birras, no porque al día siguiente empieces la
dieta con el alma renovada vas a perder peso. Deja que tus escapes sean cosa de
una vez cada tanto y sigue tu plan. Punto.
Agua como un camello
llegando a un oasis: Seguro comiste más carbohidratos procesados de los que
debías, cosas con mucho sodio, azucares refinados y un poco de alcohol. Esa mezcla es perfecta
para que al día siguiente estés hinchado y deshidratado. Antes de salir
corriendo a servirte una taza de café, toma agua para limpiar tu cuerpo (y tu
alma, dependiendo de lo dura que haya sido tu rumba). Te ayudará a bajar la hinchazón
y a reponer líquido causado por la deshidratación.
Desayuno poderoso: Quizás
te provoque comerte un sanduche grasoso o quieres terminarte esa torta de cumpleaños,
hold your horses. Come un desayuno
que tenga lo que realmente necesitas: carbohidratos buenos y proteínas magras.
Deja de lado la grasa y el exceso de cafeína que solo logrará que te
deshidrates más. Empieza el día con un bang,
pero uno bueno de verdad.
Si tu alma te deja,
muévete: Sudar es una magnífica idea de expiar tus pecados. Y también perfecto
para que vuelvas a tu rutina como si nada hubiese pasado. Claro, si lo que
tienes es un dolor de cabeza de altas magnitudes, pues toma dos aspirinas y
vuelve al punto dos
Por sobre todas las
cosas, NO te peses: Esta parte de la súper tortura no sirve para nada. Si, vas
a estar más pesado, pero deja que el cuerpo salga del exceso de cosas que no
necesita y retome sus niveles. Con uno o dos días de comida sana, vas a ver
como todo vuelve a la normalidad.
Aplica estos tips hoy, mañana, el lunes. Cualquier
momento de esos en que no te portase como debías. Recuerda siempre, hoy es otro
día, y otro día para hacer todo mejor.