jueves, 8 de noviembre de 2012

Esos númeritos que torturan...

Uno de los peores errores que cometemos las mujeres es pesarnos. Si, el saber cuánto hemos aumentado, perdido, ver si esos benditos números se mueven es algo que nos tortura, a veces nos emociona y un bojote de otras veces nos hace sentir mal.  Amamos y odiamos a la balanza, dependiendo de lo que nos diga.
Y la verdad es que pesarse a diario se vuelve una tortura porque los números pueden cambiar drásticamente. Un día te sentirás que perdiste peso y el sol sale para todos (o al menos para ti) pero si los números suben, esa alegría se disipa y odias al mundo. Prefieres dejar todo y echarte a comer helado porque total, sientes que hagas lo que hagas, no vas a adelgazar.

El peso puede fluctuar hasta en el día por la cantidad de comida que consumes, el agua que retienes, y hasta por tus hormonas. Estas fluctuaciones diarias son las que nos alejan del big picture: tú meta a largo plazo.

Y si bien el peso tiene que ser como un control o chequeo que debemos hacer de vez en cuando, la mejor manera de saber si tus esfuerzos están dando frutos no es con esos números. Es con tu cuerpo. Chequéate bien, fíjate cómo te queda la ropa, si la sientes más floja (eso vale más que una tableta de chocolate, en serio) si te sientes con más energía, si ahora rindes más haciendo ejercicios...Esas son los signos reales de que vas en el buen camino.

Y si todavía quieres pesarte, hazlo, pero no todos los días. Hazlo una vez a la semana, y no lo hagas justo después del día en que te portaste horrible con tu dieta. Hazlo digamos cada martes, siempre a la misma hora, siempre en la misma balanza. Así tendrás una idea más clara sobre como es tu avance. Pero siempre ten en menta, el que habla es tu cuerpo, los números, no son más que eso.

Foto tomada de http://ginaaliotti.com/bye-bye-scale/


1 comentario:

  1. TOTAL Y ABSOLUTAMENTE CIERTO CLEMENTINA..... YO LA ODIOOOOOOOOOO JAJAJAJAJAJA

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