jueves, 11 de octubre de 2012

Cuando la autocrítica se vuelve una excusa


Muchas veces lo que nos decimos a nosotros mismos es más grave de lo que hacemos. O de lo que decimos de los demás. El gen de la crítica es diabólico y lo peor del caso, es que cuando lo usamos en nuestra contra, surgen hasta excusas para no avanzar. Nos volvemos derrotistas, apagados y sin ánimo, porque hay algo "malísimo" en nosotros que no nos deja avanzar.

Y claro, como no es nuestra culpa, es mejor dejarlo "todo así", cuando somos nosotros mismos quienes nos echamos la partida pa tras. Lee estos comentarios y fíjate si alguno ha salido de tu boca. Y si es así es hora de cerrarla, ponerse a hacer algo, y dejar la quejadera.

Tengo genes gordos: Yo no los he visto en un microscopio pero no creo que un gen se diferencie del otro, o que uno venga en talla S y el otro en talla XXL. Esto lo decimos porque seguramente vemos a otros miembros de nuestra familia también gorditos, y en vez de fijarse en la alimentación que llevan, es mejor decir que es algo genético, está en tu ADN. Te fuñiste. La obesidad está ligada en gran medida a hábitos y factores culturales y son estos los que si puedes cambiar. Fíjate si en tu casa las porciones son gigantes, si comen con mucha grasa saturada o azúcar como si no hubiese un mañana.
Mi metabolismo es más lento que el caballo del malo: Esta es finísima porque todo el mundo habla del metabolismo como si fuese un nivel que se midieran en la mañana. Le echamos la culpa a ese conjunto de acciones químicas que pasan en nuestro cuerpo en vez de movernos o comer lo correcto. Si bien la pérdida de masa muscular puede hacer que la quema de grasa en tu cuerpo sea más lenta, o que los estrógenos hagan que nosotras las mujeres acumulemos mas grasa en ciertas partes de nuestro cuerpo, con los ejercicios correctos y la alimentación adecuada este "metabolismo lento" se puede revertir.
No veo cambios nunca así que mejor ni me esfuerzo: Si de verdad estas esperando que en una semana veas cambios impresionantes, pues seguro no la pegas. Los cambios de hábitos que se reflejan en un cuerpo más esbelto y más sano pasan poco a poco, no de la noche a la mañana. Y si de verdad eres constante con tu dieta y programa de ejercicio, los cambios van a llegar. Si no llegan, tienes que revisarte y ver si eres lo suficientemente sincero con lo que comes o ejercitas. Si tus escapadas son más bacanales romanas que "darse un gustito", la preparación de tus alimentos no es la más sana, tus porciones son un poco “generosas” y la cantidad de ejercicio que haces es bastante baja porque andas cansado” puede empezar a darte cuenta de por qué no ves cambios. Llevar un diario es una buena manera de medir lo que estamos haciendo.
Más nunca voy a tener la barriga plana después de dar a luz: Ok, primero, no te andes comparando con artistas de Hollywood que a la semana estaban tomándose fotos con las barrigas planas como tabla de surf en una alfombra roja. Seguramente tu cuerpo, y tus obligaciones diarias (digamos !ser mama!) hagan que el proceso sea más lento. Lo otro es que tienes que tomar en cuenta cómo era tu abdomen antes de dar a luz: ya tenias pancita? entonces ya tenias grasa acumulada que ahora se le suma a la diástasis del recto abdominal que es la separación de los músculos rectos abdominales. Pero con ejercicio, y otra vez, dieta correcta, puedes volver a tener una barriguita plana y tonificada. Sorry, pero las estrías si que no las cura esto. Y de que vas a tener que trabajar, y trabajar bastante, puedes estar segura.

De verdad, antes de criticarte y excusarte tras tu propia critica, abre los ojos. Pierde el miedo, Pon manos a la obra y veras que con esfuerzo del bueno, si puedes cambiar.


Con info tomada de http://caloriecount.about.com/blog/partners/10-unhealthy-fitness-self-talk-traps-b587706?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=newsletter_20121011&utm_term=title2

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