miércoles, 4 de julio de 2012

Después de la rumba...

El 3 de julio es un día bussy en mi agenda porqué conozco tres personas que cumplen años ese día, y dos son hermanos (y no morochos). En mi época de "patacaliente" y que tenía la energía para salir todo el tiempo, iba a dos reuniones y en ambas bebía y comía de todo. Ahora les llamo y les escribo en FB. Salir a mitad de la semana es algo que casi nunca está en mis planes. La tecnología me ayuda a ser aburrida, y yo soy aburrida con orgullo.

También el 4 de julio (hoy) es feriado en EEUU y el 5 aquí en Venezuela. En el sur también tienen su día libre y esto se resume, donde quiera que estés, en volvernos un poco laxos con la dieta, comer de más, beber lo que no debemos, en fin, salirnos del carril un poco. Y si estamos en plan de pérdida de peso esto pega doble: no sólo te sientes más hinchado sino que tu conciencia te golpea duro también.

Pero no todo está perdido. Todo es cuestión de pararse y seguir el camino y aquí te doy unos tips para que puedas lograrlo:
No te tortures: Si estabas más fiel que monje tibetano en un claustro de silencio, y te sientes que perdiste todo el esfuerzo porque "te pasaste de la raya" con tus comidas y bebidas, no logras nada torturándote. Ya hoy es otro día y es un día donde puedes empezar a hacer todo bien otra vez. Claro, que esta auto-indulgencia no se haga costumbre. Es decir, si todos los días quieres comerte tres perro calientes, dos brownies, un refresco y seis birras, no porque al día siguiente empieces la dieta con el alma renovada vas a perder peso. Deja que tus escapes sean cosa de una vez cada tanto y sigue tu plan. Punto.
Agua como un camello llegando a un oasis: Seguro comiste más carbohidratos procesados de los que debías, cosas con mucho sodio, azucares refinados y  un poco de alcohol. Esa mezcla es perfecta para que al día siguiente estés hinchado y deshidratado. Antes de salir corriendo a servirte una taza de café, toma agua para limpiar tu cuerpo (y tu alma, dependiendo de lo dura que haya sido tu rumba). Te ayudará a bajar la hinchazón y a reponer líquido causado por la deshidratación.
Desayuno poderoso: Quizás te provoque comerte un sanduche grasoso o quieres terminarte esa torta de cumpleaños, hold your horses. Come un desayuno que tenga lo que realmente necesitas: carbohidratos buenos y proteínas magras. Deja de lado la grasa y el exceso de cafeína que solo logrará que te deshidrates más. Empieza el día con un bang, pero uno bueno de verdad.
Si tu alma te deja, muévete: Sudar es una magnífica idea de expiar tus pecados. Y también perfecto para que vuelvas a tu rutina como si nada hubiese pasado. Claro, si lo que tienes es un dolor de cabeza de altas magnitudes, pues toma dos aspirinas y vuelve al punto dos
Por sobre todas las cosas, NO te peses: Esta parte de la súper tortura no sirve para nada. Si, vas a estar más pesado, pero deja que el cuerpo salga del exceso de cosas que no necesita y retome sus niveles. Con uno o dos días de comida sana, vas a ver como todo vuelve a la normalidad.

Aplica estos tips hoy, mañana, el lunes. Cualquier momento de esos en que no te portase como debías. Recuerda siempre, hoy es otro día, y otro día para hacer todo mejor.



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