miércoles, 6 de junio de 2012

Plan para detener la adicción al azúcar

El azúcar es rico, pero el exceso es malo. En eso estamos claros. Lo que pasa es que es una de esas sustancias que empezamos a comer y no paramos, y para colmo de males, esta hasta en la sopa. Literalmente. Sólo volteen el producto que vayan a consumir y vean su tabla nutricional. Todo tiene azúcar como para tirar al techo.

Y como la comemos todo el día, a toda hora, nos volvemos adictos. Suena súper fuerte esa palabra pero el comer azúcar sin parar, es una adicción. Comemos y vivimos con antojos, con "ansiedad" y muchas veces no sólo de lo dulce, sino también de harinas refinadas, grasas saturadas, hasta cosas saladas como papas fritas o chips que comemos a mitad del día porque necesitamos un "monchi" que nos aguante. Y seguimos comiendo porque las ansias no se acaban.

Y como toda adicción, debemos controlarla antes que esta tome completamente control de nuestra vida. Ayer les dije que hacerse adicto al ejercicio era fino, pero comer comidas que sólo nos harán sentir bien por dos segundos y con remordimientos (y rollitos) las horas siguientes, es un no no.

Para que saquen la cuenta, los niños no deberían consumir más de 12 gramos al día, mujeres no más de 24 y hombres no más de 36 (esto según la American Heart Association). Y esto no habla de la azúcar añadida, sino del azúcar que comemos todo el día, en todos los alimentos. Una lata de refresco de 330 mililitros, aproximadamente 39 gramos de azúcar. Agarren pues.

Si sientes que eres una de esas personas que no puedes dejar de comer, que el azúcar te mata y no la puedes sacar de tu dieta, y que los monchis y snacks están a la orden del día para ti, te propongo un plan para parar eso. Claro, no va a ser fácil, pero pelo a pelo lo logramos. Es como el refrán:"Roma no se construyó en un día" ¿cierto? Pues aquí vamos:

Agrega algo: Como vamos a quitar el azúcar, necesitamos agregar algo, es como una ecuación para mantenernos equilibrados. Claro, no vayan a pensar que vamos a cambiar el azúcar por cana. Planifica una actividad, un hobbie, un libro, algo que vas a tener como vía de escape cuando lleguen las ansias. Ponte a tejer, camina, haz vuelta canela. Lo que sea, pero que no sea comer azúcar.
Mantén tu azúcar en sangre estable: Esto es más fácil pero siempre le huimos y es haciendo elecciones correctas de comida. Elimina todo lo blanco y come carbohidratos integrales o naturales como arroz integral o batata junto a tu porción de proteína magra e incluye grasas saludables en algunas comidas. Mantén en cuenta que debes comer cada 3 horas (3 comidas principales y dos merienditas) en las que no vamos a comer azúcar, y el único azúcar vendrá de las frutas. Cambia ese monchi de mitad de la mañana por digamos, una manzana y unas avellanas. Ojo hay que estar muy pendiente de las porciones. No es que vas a comer 20 raciones de fruta al día.
Piensa que te estás haciendo un detox: Vas a sentirte mal, te va a doler la cabeza, vas a tener ganas de pegarle a alguien. Eso viene seguro. Pero recuerda que estas quitando algo que te estaba haciendo mal y  por eso al salir de tu cuerpo, este reacciona peleando. Toma agua como si no hubiese un mañana y prueba con algunas tazas de tilo durante el día. Aléjate de las fuentes de la "droga"(lugares con chucherías, comida rápida, galletas, etc) y en tu casa, sácalas. Si no las ves, no las comes.
Busca apoyo: Es una tarea dura, así que busca a alguien que te acompañe. No te juntes con personas que te echen la partida pa tras y te saboteen. Busca personas que estén en la misma nota, salgan a caminar, intercambien tips, lee este blog. Siempre vas a encontrar a alquilen dis[puesto a darte una mano.
Ponte en modo detective: Lee todo, no te peles una tabla nutricional. Fíjate que hasta lo más inocente (Como ese cereal que le das a tus hijos) está cargado de azúcar como para matar a un diabético. Puedes hacer cambios también en tu hogar que no solo te ayudaran a ti sino a todos los que quieres.
Y si recaes: Pues empieza otra vez. No te dejes tumbar por un bache  o porque te pasaste en una comida. El día tiene 24 horas y siempre hay tiempo para rectificar. ¿Te comiste esa galleta que estaba pagando en el escritorio? Fino. Pasa la pagina y empieza otra vez. Con paciencia y salivita. Recuerda eso siempre.

Anota tu día uno y ponlo en una agenda, la nevera, en donde puedas. Si llegas a un mes libre de azúcar, pues triunfaste. Luego trata de mantenerte y no volver a viejos hábitos. Todo está en lo que realmente quieras.



2 comentarios:

  1. Que fino que te gusto... Para ti esto es nada, tu has hecho planes súper más estrictos verdad?
    Y verdad que si se puede? Besos!

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