El azúcar es rico, pero
el exceso es malo. En eso estamos claros. Lo que pasa es que es una de esas
sustancias que empezamos a comer y no paramos, y para colmo de males, esta
hasta en la sopa. Literalmente. Sólo volteen el producto que vayan a consumir y
vean su tabla nutricional. Todo tiene azúcar como para tirar al techo.
Y como la comemos todo el
día, a toda hora, nos volvemos adictos. Suena súper fuerte esa palabra pero el
comer azúcar sin parar, es una adicción. Comemos y vivimos con antojos, con
"ansiedad" y muchas veces no sólo de lo dulce, sino también de
harinas refinadas, grasas saturadas, hasta cosas saladas como papas fritas o
chips que comemos a mitad del día porque necesitamos un "monchi" que
nos aguante. Y seguimos comiendo porque las ansias no se acaban.
Y como toda adicción,
debemos controlarla antes que esta tome completamente control de nuestra vida.
Ayer les dije que hacerse adicto al ejercicio era fino, pero comer comidas que
sólo nos harán sentir bien por dos segundos y con remordimientos (y rollitos)
las horas siguientes, es un no no.
Para que saquen la
cuenta, los niños no deberían consumir más de 12 gramos al día, mujeres no más
de 24 y hombres no más de 36 (esto según la American Heart Association). Y esto
no habla de la azúcar añadida, sino del azúcar que comemos todo el día, en
todos los alimentos. Una lata de refresco de 330 mililitros, aproximadamente 39
gramos de azúcar. Agarren pues.
Si sientes que eres una
de esas personas que no puedes dejar de comer, que el azúcar te mata y no la
puedes sacar de tu dieta, y que los monchis y snacks están a la orden del día
para ti, te propongo un plan para parar eso. Claro, no va a ser fácil, pero
pelo a pelo lo logramos. Es como el refrán:"Roma no se construyó en un día"
¿cierto? Pues aquí vamos:
Agrega algo: Como vamos a
quitar el azúcar, necesitamos agregar algo, es como una ecuación para mantenernos
equilibrados. Claro, no vayan a pensar que vamos a cambiar el azúcar por cana.
Planifica una actividad, un hobbie, un libro, algo que vas a tener como vía de
escape cuando lleguen las ansias. Ponte a tejer, camina, haz vuelta canela. Lo
que sea, pero que no sea comer azúcar.
Mantén tu azúcar en
sangre estable: Esto es más fácil pero siempre le huimos y es haciendo
elecciones correctas de comida. Elimina todo lo blanco y come carbohidratos
integrales o naturales como arroz integral o batata junto a tu porción de
proteína magra e incluye grasas saludables en algunas comidas. Mantén en cuenta
que debes comer cada 3 horas (3 comidas principales y dos merienditas) en las
que no vamos a comer azúcar, y el único azúcar vendrá de las frutas. Cambia ese
monchi de mitad de la mañana por digamos, una manzana y unas avellanas. Ojo hay
que estar muy pendiente de las porciones. No es que vas a comer 20 raciones de
fruta al día.
Piensa que te estás
haciendo un detox: Vas a sentirte mal, te va a doler la cabeza, vas a tener
ganas de pegarle a alguien. Eso viene seguro. Pero recuerda que estas quitando
algo que te estaba haciendo mal y por
eso al salir de tu cuerpo, este reacciona peleando. Toma agua como si no
hubiese un mañana y prueba con algunas tazas de tilo durante el día. Aléjate de
las fuentes de la "droga"(lugares con chucherías, comida rápida,
galletas, etc) y en tu casa, sácalas. Si no las ves, no las comes.
Busca apoyo: Es una tarea
dura, así que busca a alguien que te acompañe. No te juntes con personas que te
echen la partida pa tras y te saboteen. Busca personas que estén en la misma
nota, salgan a caminar, intercambien tips, lee este blog. Siempre vas a
encontrar a alquilen dis[puesto a darte una mano.
Ponte en modo detective:
Lee todo, no te peles una tabla nutricional. Fíjate que hasta lo más inocente
(Como ese cereal que le das a tus hijos) está cargado de azúcar como para matar
a un diabético. Puedes hacer cambios también en tu hogar que no solo te
ayudaran a ti sino a todos los que quieres.
Y si recaes: Pues empieza otra vez. No te dejes tumbar
por un bache o porque te pasaste en una
comida. El día tiene 24 horas y siempre hay tiempo para rectificar. ¿Te comiste
esa galleta que estaba pagando en el escritorio? Fino. Pasa la pagina y empieza
otra vez. Con paciencia y salivita. Recuerda eso siempre.
Anota tu día uno y ponlo en una agenda, la nevera, en
donde puedas. Si llegas a un mes libre de azúcar, pues triunfaste. Luego trata
de mantenerte y no volver a viejos hábitos. Todo está en lo que realmente
quieras.








2 comentarios:
Excelente!
Que fino que te gusto... Para ti esto es nada, tu has hecho planes súper más estrictos verdad?
Y verdad que si se puede? Besos!
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