lunes, 11 de junio de 2012

Dejar los miedos

La semana pasada mi sobrinito (que de ito no tiene nada y es un hombre que estudia en la universidad) y que ahora anda en su nota de gimnasio (cosa que me parece buenísima) me pasó un video de un chico que en cuestión de meses, se volvió de gordito con mucho pelo facial a un hombre que bien podría haber sido doble o extra en la película 300. La grasa se evaporó de su cuerpo y lo que dejó fue un torso definido que muchos modelos envidiarían.

Este chico, que con ciertas limitaciones (estuvo meses de inactividad debido a una herida lumbar) decidió que era hora de ponerse en forma de nuevo y poco a poco, lo lorgó y más allá de eso, en el video señala que su historia no terminó ahí sino que continuo, obviamente por los hábitos que creó el chico. Su formula fue básica nada de pastillas mágicas ni métodos extremos: Entrenamiento adecuado y alimentación real. Listo, a los 70 días estaba más duro que Schwarzenegger en su época de Mr Olimpia y hasta más proporcionado diría yo. Lo postee en mi página de FB porque de verdad que me pareció un éxito.

Personas me comentaron que si el chico obviamente era muy joven, que si era imposible conseguir esa meta en tan poco tiempo, que seguramente no trabajaba ni tenía hijos (ni amigos) que no conocí la delicia del tequeño, que no quería a su mamá...Ustedes nómbrenlo. A veces cuando vemos logros de personas que parecen casi mágicos, en vez de tomarlos como inspiración, nos sentimos un poco atacados, o quizás atacamos en defensa de lo que sentimos realmente, que es miedo al cambio.

Toda transformación requiere que uno se arme de valor, que deje atrás la zona de confort y nos lancemos a lo desconocido. Para algunos puede ser una nueva carrera, dejar el trabajo, terminar una relación. Para otros, puede ser algo tan básico como cambiar hábitos e incluir cosas nuevas en su vida, y si, estas cosas son alimentos y ejercicio. Siempre le digo a la gente “si engordaste comiendo pizza, empanada, pasta, dulce hamburguesa no pienses que podrás rebajar lo que ganaste comiendo eso”. Nos da miedo dejar lo que conocemos y meternos en un camino que no conocemos y sabemos que no nos va a dar la comodidad a la que estamos acostumbrados.

Buscando más cositas para inspirar (porque yo sí creo que en el ejemplo ajeno podemos ver una fuente de inspiración) me encontré con este video de este Sr. que perdió 150 kg, sigue en su camino para mejorar su salud y lo hizo todo con la fórmula infalible de alimentación y ejercicio. El cambio obviamente no es sólo en la talla, sino en la manera en que ve el mundo. Y para lograrlo seguramente dejo atrás muchos miedos que lo paralizaban y no lo dejaban avanzar.
Véanlo y llénese de valor, venzan sus miedos. Si ellos pueden ustedes también. Se los aseguro.



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