martes, 26 de junio de 2012

Alcohol y pérdida de peso

Hacer dieta es un fastidio, sobretodo porque estamos acostumbrados a verla como algo aburridísimo y que es casi un castigo y lo vemos muy lejos de adquirir hábitos que nos acompañen durante toda la vida. Por eso yo abogo es por un estilo de vida saludable, no por una dieta de pollo hervido y lechuga sin sal.

Pero hay que entender que cuando tenemos que perder peso en serio, hay más cambios que tenemos que hacer. No hablo de "como comer para el resto de tu vida" sino de apretar las tuercas porque en realidad tienes kilos de más que debes sacar de tu cuerpo. Ahí es cuando tus hábitos saludables debes apretarlos para ver cambios reales.

El problema es que muchas veces queremos cambiar de verdad nuestro estilo de vida y queremos perder peso pero "seguir viviendo" o "seguir disfrutando". Y claro que si, la vida no tiene que ser mala como Voldemort. La vida tiene que ser divertida y la comida es parte de ella. Pero tenemos que entender que si hablamos de sobrepeso, TENEMOS que hacer más esfuerzos porque fueron ese bojote de elecciones de "la vida es una", "tengo que disfrutar un poquito" los que nos llevo a cambiar la talla de pantalón. Y ojo, cuando se llegue a su peso ideal la idea es incorporar los hábitos saludables al día a día y poderse dar unas licencias.
Cuando queremos perder peso en serio, una de las licencias que debemos controlar de verdad es la ingesta de alcohol. No me vengan con el cuento que el whisky me ayuda con la tensión y que la dieta mediterránea es buena. Tener un peso saludable también te va a ayudar a tener tu tensión como debe ser y sobre la dieta mediterránea es un estilo de vida, que puedes usar una vez que ya estés delgado. Olvídate que vas a perder peso tomando vino. 

El problema del alcohol es que, además de tener calorías vacías, se metaboliza diferente que los alimentos. Si bien tu cuerpo usa las proteínas, carbohidratos y grasas como diferentes fuentes de energía, una vez que consumimos alcohol, tu cuerpo le presta más atención porque es una toxina y empieza a trabajar en como metabolizarlo. Y como no puede trabajar con el resto de los alimentos, estos son "guardados" inmediatamente como grasa (la manera que tiene el cuerpo de almacenar energía) y pasa hasta 48 horas tratando de limpiar tu cuerpo de la caña. Eso quiere decir, dos días que vas a estar haciendo tu dieta fajado, pero tu hígado aún está tratando de limpiar las toxinas del alcohol y no está trabajando en quemar grasas

Y la solución no es no comer cuando bebes, además que vas a terminar hablando estupideces más rápido de lo que crees, el alcohol tiene calorías vacías que se van a metabolizar como grasa. Eso es todo.

Así que incluir alcohol cuando estás perdiendo peso, significa acumular grasa. Y no es lo que queremos ¿cierto?

Vas a decir que bueno, pero una copita. Está bien, tomate tu copita, pero hazlo en tu día libre y limita a ese consumo a uno o dos tragos. Y listo. Y como dije UN DÍA a la semana.

Y vuelvo al principio, estoy hablando de perder peso, una vez que ya estés cerca de tu peso ideal o en fase de mantenimiento, puedes ser más laxo pero sin volverte loco porque es facilísimo volver al punto de partida. Piensa en eso siempre.

Foto tomada de http://www.elle.com/Beauty/Health-Fitness/Alcohol-and-Calories-Does-Drinking-Cause-Weight-Gain

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