lunes, 28 de mayo de 2012

Comida adictiva

La comida es sabrosa, y quien diga lo contrario, no lo está haciendo bien. Es decir, todo el mundo disfruta de algún plato en particular, así sea un postre, un churrasco o un plato de avena (sí, eso también se disfruta)
El problema es que hay comidas que son más fáciles comer en cantidades hasta perjudiciales y que, para colmo de males, no podemos dejar de comer. Así como la gente se hace adicta al alcohol, drogas o lanzarse en paracaídas, también te puedes hacer adicta a comer papas fritas.

Según los expertos, la adicción a la comida se maneja a nivel neurobiológico como la adicción a las drogas, el juego o el alcohol. Agarren pues.

Y este tipo de comidas que le describo ahora, sueltan dopaminas como cualquier droga,  sobre estimulando el centro de placer de tu cerebro, así que atentos:
Comida rápida: Altas en grasas, con aditivos impronunciables y donde en la mayoría, una papa frita es todo, menos una papa real.
Comida grasosa como el queso y la tocineta: No es que sean malos como el diablo, pero normalmente se consumen con carbohidratos súper refinados y en cantidades donde la grasa es la que manda.
Cafeína grasosa: Esto les sonará cómico pero me refiero a esos cada vez más populares frapucchinos, capucchinos, mockacchinos y cualquier cchinos que además de tener el estimulante de café, están cargados de azúcar y grasas saturadas.
Cosas blancas: Pan blanco, pasta, arroz, azúcar. Este tipo de carbohidrato produce la sensación de placer causado por las dopaminas. Y si es mezclado con grasa, la sensación de placer/dopaminas es mayor, y mayor la dificultad para dejarlos.

Pero esto no quiere decir que debemos lanzarnos al abandono "porque simplemente somos adictos". Al igual que una persona batalla con su adicción al alcohol y lo primero que debe hacer es alejarse del mismo, lo mismo pasa con un adicto a la comida. Si sabes que flaqueas por el pan blanco y te puedes comer la canilla entera, no lo compres. Sal de todas estas cosas si están en tu casa y evita lugares como ferias de comida donde abundan y los olores son intoxicantes. El trabajo más duro con esto es la fuerza de voluntad, y lamentablemente no se vende en las farmacias. Depende de ti y de las ganas que tengas de hacer el cambio. De verdad, si se puede.



1 comentario:

  1. I like to eat burgers, although I know it is not good to my body.(legendbjd.com)

    ResponderEliminar