La comida es sabrosa, y
quien diga lo contrario, no lo está haciendo bien. Es decir, todo el mundo
disfruta de algún plato en particular, así sea un postre, un churrasco o un
plato de avena (sí, eso también se disfruta)
El problema es que hay
comidas que son más fáciles comer en cantidades hasta perjudiciales y que, para
colmo de males, no podemos dejar de comer. Así como la gente se hace adicta al
alcohol, drogas o lanzarse en paracaídas, también te puedes hacer adicta a
comer papas fritas.
Según los expertos, la
adicción a la comida se maneja a nivel neurobiológico como la adicción a las
drogas, el juego o el alcohol. Agarren pues.
Y este tipo de comidas
que le describo ahora, sueltan dopaminas como cualquier droga, sobre estimulando el centro de placer de tu
cerebro, así que atentos:
Comida rápida: Altas en
grasas, con aditivos impronunciables y donde en la mayoría, una papa frita es
todo, menos una papa real.
Comida grasosa como el
queso y la tocineta: No es que sean malos como el diablo, pero normalmente se
consumen con carbohidratos súper refinados y en cantidades donde la grasa es la
que manda.
Cafeína grasosa: Esto les
sonará cómico pero me refiero a esos cada vez más populares frapucchinos, capucchinos, mockacchinos
y cualquier cchinos que además de
tener el estimulante de café, están cargados de azúcar y grasas saturadas.
Cosas blancas: Pan
blanco, pasta, arroz, azúcar. Este tipo de carbohidrato produce la sensación de
placer causado por las dopaminas. Y si es mezclado con grasa, la sensación de
placer/dopaminas es mayor, y mayor la dificultad para dejarlos.
Pero esto no quiere decir que debemos lanzarnos al
abandono "porque simplemente somos adictos". Al igual que una persona
batalla con su adicción al alcohol y lo primero que debe hacer es alejarse del
mismo, lo mismo pasa con un adicto a la comida. Si sabes que flaqueas por el
pan blanco y te puedes comer la canilla entera, no lo compres. Sal de todas
estas cosas si están en tu casa y evita lugares como ferias de comida donde
abundan y los olores son intoxicantes.
El trabajo más duro con esto es la fuerza de voluntad, y lamentablemente no se
vende en las farmacias. Depende de ti y de las ganas que tengas de hacer el
cambio. De verdad, si se puede.
Foto tomada de http://www.cabadak.com/fast-food-diyabet-riskini-artiriyor








0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada