lunes, 26 de marzo de 2012

Motivación a como de lugar


Para hacer ejercicio muchos debemos buscar motivación hasta debajo de las piedras. Es decir, mientras a unos les sale natural y hasta se sienten mal cuando no hacen algo, otros sienten que el estar sudando pegando brincos o levantando una pesa no es simplemente normal. Se sienten más raros que pollo con tres patas. Y es por eso que debemos no sólo mantener "los ojos en el premio" sino que además tenemos que contar con algunas estrategias para cuando el sofá sea más tentador que la caminadora.

Aquí te dejo unas ideas queleí en fitnessmagazine.com y que puedes poner en práctica para cuando quieras echarte al abandono. Tú puedes, y si todavía crees que no, lee y aplica esto:

Mantén tu ropa/bolso de gimnasio cerca: si ejercitas en casa, tener ese monito con tu franela "lista para sudar" cerca te ayudará a comprometerte con tu causa. Si lo ves todo el tiempo es un recordatorio que debes ponerte a mover (o al menos debes arreglar la casa). Lo mismo si vas a un gimnasio con tu bolso de ejercicios. Si lo mantienes cerca, dentro del carro por ejemplo, no hay excusa para no ir a tu clase de lo que desees hacer en el gym. Si en cambio lo pones lejos de tu vista, entre tanto apuro diario, buscar ese conjunto de ejercicios y cambiarte será lo último que te pase por la cabeza.
Empieza a hacer ejercicio desde el trabajo: Si te vas en transporte público, se osado y quédate dos cuadras más lejos para que empieces a caminar. Usa las escaleras en vez del ascensor. Estaciónate lo más lejos que puedas de la puerta de tu edificio. Y hasta llegando a casa, vuelve a subir las escaleras. Esto no será una sesión completa de ejercicios pero sentirás que empezaste a hacer algo. El incluir un ejercicio más planificado se te hará más fácil si ya te estás moviendo.
Utiliza las redes sociales como diario de ejercicio: La motivación puede venir de cualquier lado, y tus amigos pueden ser parte de esto. ¿No has visto esas personas que colocan "Fulanito corrió 3 km hoy" en su página de Facebook? No sólo llevan control de lo que están haciendo sino que siempre reciben feedback positivo y hasta inspiran a otros a moverse también. Si es un amigo del colegio que llevas años sin ver, es mejor que empieces a hacer algo antes de ese próximo reencuentro.
Haz panitas de gimnasio: No sólo tus amigos de la niñez serán los que te pueden dar ánimos. Hasta amigo de las personas con la que compartes clases. Así vengan de universos completamente distintos, el que compartan el gusto por el step extremo habla que tienen intereses en común. Además sirve para que cuando tengas más tentación por ir a ver American Idol que ir al gym, tus "panitas de clase" pueden llevarte por el buen camino. Si no ejercitas en un gimnasio puedes hacer grupos para caminar, y ponerse la obligación de verse siempre a tal hora en equis lugar. No vas a querer ser tu el arruga del grupo ¿cierto?

En esta vida tenemos que darle la vuelta a todo, si la motivación te falla, busca algo que te haga llegar un poquito más allá. De que se puede, se puede.

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