jueves, 22 de marzo de 2012

Es tu cuerpo, estes donde estes...

Hoy vi en la TV un programa donde hablaban de la gordura en los Estados Unidos. Nombraban el aumento de las porciones de comida (pueden leer de sobre esto en mi arículo en Inspirulina "Sírvete lo justo"), el uso de productos como el Jarabe de maíz alto en fructosa y otras cosas...

Me llamó la atención el hecho que señalen a los EEUU casi como los causantes de esta debacle de obesidad cuando es un problema que podemos ver en todas partes del mundo. Hace un tiempo también leí que Europa, que era considerado como un continente de gente delgada, ha sobrepasado también sus propios límites de obesidad. Y seguro esas estadísticas se repetirían en otros lugares donde el acceso a la comida procesada es un acto seguro.

Aquí en mi país vivimos con el cuento que las latinas tenemos curvas pero que están "buenas" y que el latinoamericano en general tiene buen cuerpo. Pero yo salgo para la calle, y no veo eso. Veo exceso de azucares procesadas, fritangas, carbohidratos refinadísimos y gordos desnutridos (Ese exceso de grasa al rededor de la cintura) para donde volteo.  Y quizás esto se repita en otras partes, y si bien no le ven los "rollitos" que se le salen a las personas por los cinturones, es fácil ver que la comida que se encuentra en la calle no es la mejor, y que la gente la consume todo el tiempo.

Y para mí, el rollo no es vivir en cierto lugar y que eso te haga gordo. El mismo país de donde supuestamente hay más gordos, es el país donde la industria del Fitness es más grande, hay carreras especializadas en el área, gente súper metida en la disciplina, y una amplia opción de alimentos para escoger a la hora de nutrirte. Si es el país donde hay más gente obesa, pero igual, con mayor número de opciones para no serlo.

Creo que el lugar donde vives no te define ni te debe limitar. Es una responsabilidad individual el tomar las riendas de tu vida. En mi país muchas veces no encuentro un bojote de productos, y de problemas estamos hasta los teque teques, pero eso no me define ni mis elecciones (así tenga que hacer substituciones) ni mi manera de ver el mundo ni el compromiso que tengo conmigo misma.

Tómate tres segundos y piensa, deja de ver las cosas hacia fuera y ve que tu vida y tu cuerpo y tu salud, lo puedes mejorar si le pones en empeño necesario. Y no estoy hablando de las personas que tienen ciertos padecimientos que les pueden mermar la vida, porque de esos también los hay en todas partes. Estoy hablando de lo más básico: lo que te llevas a la boca, se traduce en cómo te ves después. Estés donde estés.




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