miércoles, 22 de febrero de 2012

Come sano fuera de casa



Estas súper apurado, no te gusta cocinar o simplemente no quieres hacerlo. Lo tuyo es comer fuera y listo. Nada de lavar platos y recoger la cocina. Ok, fino. NO es mi recomendación para estar en forma pero esto tampoco tiene que significar que seas talla XXL el resto de tu vida.

Te doy unos tips para que comas sanito cuando estas en la calle. Lo preferible es que esto sea cuestión de "una vez en tanto", porque comida como la de la casa, ¡no la tumba nadie!

Come porciones como las de tu casa: En los restaurantes te sirven como si no hubiese un  mañana (A menos que te metas en uno demasiado "trendy" donde los platos parecen una muestra médica). Divide tu plato de manera visual en las porciones correctas: la mitad para la ensalada, un cuarto para el carbohidrato y un cuarto para la proteína. Todo lo que sobre, pídelo para llevar.
Evita la picadera de pan: Si cada vez que te sientas en la mesa de un restaurante sale corriendo el mesonero a ponerte una bandeja de pan con mantequilla, míralo con los ojos puyuos y dile "no gracias". Si hay otras personas en la mesa que quieren comer pan, respira y pide agua, bastante agua.
Ojo con las preparaciones: Lo principal es evitar todo lo que sea gratinado, rebosado, frito, en salsa de, crispy, cremoso, etc... Trata de pedir platos a la plancha o al vapor. No te pongas negativo pensando que no va saber bien, una pechuga de pollo a la plancha es un rock y si tienen pescado, pues mejor.
Substituye: Si el plato viene con puré, papas fritas, papas gratinadas etc, pide versiones básicas, al vapor o vegetales. El aderezo échaselo tú, pide aceite de oliva, vinagre balsámico, sal, pimienta y ¡Listo!

Recuerda que si quieres perder peso todo está en planificar y hacer tus elecciones correctas. Nadie las va a hacer por ti, y la barriguita extra la llevas tú. Con un poco de esfuerzo e imaginación hasta en un restaurante puedes comer bien.


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