martes, 28 de febrero de 2012

Ahhh era eso...

Hay hábitos que de verdad nos juegan el gol en contra. Nos fajamos, sudamos como cochino chiquito, pero tenemos ciertas cositas dentro de nuestra cabeza, acciones que no podemos evitar, que nos echan la partida para atrás.
Aquí te dejo algunos de ellos, identifícalos y di "ahhh era eso!"... Sácalos de tu vida y así podrás tener una vida mas fit y con menos sensación de "que es lo que estoy haciendo mal"

Te portas bien todo el día pero en la noche te vuelves loco: Les pasa a más de uno, amanecen cada día con más ánimo que presentador de programa de concurso. No comes ni un monchi durante todo el día y te sientes de 20 puntos. Pero a medida que se va apagando la luz, los ánimos empiezan a decaer. Se impone el cansancio y con el las malas elecciones. La solución es estar pendiente te hacer tus cinco comidas completas (importantísimas las dos meriendas) y alejar de tu casa las tentaciones como chips o pan blanco. Lo que sea tu pecado, sácalo de tu vista.
Moncheas mucho antes de cenar: Llegas a la casa y empiezas a picar. Un pedacito de queso, un poquito de pan, este chocolatito no me va a hacer nada. ¿Te suena familiar? si llegas a la casa con hambre y queda mucho tiempo para la cena, pero no tanto como para hacer una merienda, toma agua y distráete. No te quedes pegado en la cocina. Y si de verdad el hambre te esta matando, pues cena temprano que a nadie le va a caer mal eso.
Trabajas en tu casa: Sea cuidando a los chamos o que tengas tu oficina en tu casa, el acceso a la comida es súper 24/7. Te fastidias y con solo unos pasos, estas frente a la nevera "viendo que hay". Esto no tiene que ser así. Vuelvo a lo de las meriendas, mientras mas fiel seas con tus comidas completas (5 o 6 si tu jornada es realmente larga) puedes tener en tu mente el pensamiento que cada 3 horas vas a comer algo y que no es necesario ir a saludar a tu nevera cada tres horas.
Te comes los monchis de tus chamos: Claro que a los niños les encanta un dulce, si a uno que es un viejo también le gusta ¿no? Les das una galleta y tú te comes dos. Deja un poco de la pastita que le hiciste, y terminas poniéndole más queso y comiéndola tu. Y de ahí pa lante, el carro va en bajada. Una cosa importante que puedes hacer con tus chamos es controlares el consumo de dulces, y ofrecerles otras alternativas. Recuerda que en tu casa tú puedes ser un dictador y hasta que ellos no paguen por su comida, pues que aprieten. Ofrécele frutas, yogurt, y otras cositas sanas que puedas compartir con ellos. Sobre lo que sobra de tu bebe, no lo adereces ni nada, simplemente no te lo comas y punto.



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