A la hora de comer muchos son o totalmente automáticos y agarran lo primero
que vean, o se llevan por sus antojos y piensan en lo que les
"provoca" comer, y muchas veces aparecen esos diminutivos que no le
hacen nada de bien a tu barriga: "un dulcito", "un
cafecito", "un sanduchito", "una pastica"....
Si de verdad estas comprometido con tu régimen y tu cuerpo, aquí te dejo
tres preguntas que en realidad deberías hacerte antes de llevarte cualquier
trozo de comida a la boca:
Qué quiero: Si leen el post
sobre los antojos, pueden entender la respuesta. Un antojo de dulce no quiere
decir sólo que quieras un helado, sino que tienes una baja de azúcar. O algo
salado, que tu cuerpo está deshidratado. También al hacer esta pregunta, te das
cuenta si tienes una necesidad real de comida o si es, simplemente, un antojo
por fastidio y ganas de "masticar" algo.
Qué necesito: Aquí la respuesta
son los nutrientes. Dependiendo de la hora, de lo que ya hayas consumido o lo
que no, tu cuerpo necesita ciertos nutrientes para poder funcionar o quemar
grasa (sea cual sea el caso).
Qué voy a comer: Acá entra la
planificación. Ya sabes qué quieres y qué necesitas. No es cuestión de tomar un
pedazo de alimento, puede ser que si necesites una comida completa que llene
tus necesidades. Y si por ejemplo estás en la calle, es más fácil hacer una
elección inteligente cuando ya tienes las dos otras preguntas listas.
La idea es hacer de tu alimentación algo natural, pero no automático. Es
importante que disfrutes y entiendas que lo que comes, te ayuda a lograr tus
metas y a tener un cuerpo súper más sano.








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