Si hay un alimento bueno,
bonito, barato y poderoso, esa es la espinaca. Si estas pendiente de perder
peso, mantenerte o estar simplemente más fuerte que Popeye, tienes que
incluirla en tu dieta.
Una taza de espinaca te
ofrece mas vitamina K que cualquier otro
nutriente (y sin tener que tragarte una pepa). La vitamina K es necesaria para
la coagulación correcta de la sangre y para mantener tus huesos ultra duros.
Además es una súper
fuente de vitamina A, magnesio y hierro que es un most para mantener los niveles de energía durante el día. Y si no
eres comedor de carne roja, seguramente tus nieves pueden estar un poco bajos. Además,
necesitas esa energía para poder hacer tus sesiones de jercicio.
En esta hoja verde
también puedes encontrar vitamina C, vitamina E, potasio, calcio y fibra
dietética. Esto hace que te sientas más lleno cuando lo comes y así no quieres
comerte la nevera completa. Es decir, es todo un multivitaminico energético (y
seguramente más barato)
Mucha gente se queja que
"no le gusta" pero también es porque cuando chiquitos quizás se las
daban bien lavadas y te obligaban a comerla sin chistar. Pero ya eres una persona grande asó que puedes
darle una vuelta a la rueda. Juega un poco con ellas: en tortillas, en
ensaladas con ajo, aceite de oliva y sal, hasta en dips hechos con yogurt o requesón, para que cuando hagas una
reunión ofrezcas un pasapalo sano a tus amigos. Eso si es un regalo ¿no? Eso sí,
recuerda lavarla bien porque si las compras en ramo, ¡vienen ultra mugres!
Así que no arrugues la cara y come espinaca.
Foto tomada de http://blisstree.com/eat/raw-garlic-spinach-and-mushroom-tarts-recipe-for-mothers-day-brunch/


























