Yo todavía no tengo
chamos, tengo un esposo adolescente y un gato echao, y con eso basta por ahora.
Pero no porque no baje a La Guaira no es que no sepa que quede lejos. Es decir,
se que es un rollo. Es una experiencia súper gratificante, un camino lleno de
cosas divertidas, sorpresas y también momentos tensos. Pero por sobretodo,
alegrías. Lo se, lo he visto de cerca y felicito a todas mis amigas que han
dejado atrás sus egoísmos para convertirse en lo que es el trabajo más difícil
y sobrevaluado del mundo: ser madre.
En esa súper aventura de
ser mamá, esposa, profesional, hija, amiga, hermana etc, hay un factor que
muchas veces se descuida en los hogares que es el de la alimentación. No es que
se desnutran a los chamos, pero al igual que agarramos lo primero que se nos
ocurra para comer nosotros, a los pequeños también optamos por darles algo, que
si bien son tentempiés, pueden ser opciones que no son las mejores. Con la
falta de tiempo y de ganas de pelear en cero, es mejor darles algo que sabemos
que van a comer, a sentarnos con ellos horas a que se terminen la sopa o ensalada.
En beachbody.com sacaron
una pequeña lista con las comidas que deberíamos sacar de nuestra nevera no sólo
por nosotros, sino también por los peques. Ojo, claro que pueden disfrutar de
algunas de ellas de vez en cuando, pero tratar que ese de vez en cuando, sea lo
mas espaciado posible.
Nuggets de pollo: Aunque uno piense que
"al menos esta comiendo pollo"
esta opción no es la mejor del salón. Normalmente son como un
conglomerado de sustancias con una esencia de pollo, donde se incluye desde la
piel del pollo, altos niveles de sodio y todos los aceites saturados que se
puedan imaginar. Hacerlos al horno no arregla las cosas.
La opción mas saludable
es hacerle tiritas de pechuga de pollo deshuesada a la plancha. Con el aderezo
correcto (un poco de sal, ajo, pimienta y ralladura de limón), estos palitos de
pollo son sabrosísimos y sanos.
Cereales azucarados: Hasta a los viejos nos
encantan, ¡y para los chamos es como droga! Solo acérquense a la tabla
nutricional para que vean que la mayoría tienen hasta el doble de azúcar que los
cereales dirigidos a los adultos. Y la verdad es que ningún ser necesita esa
cantidad de azúcar. Si le van a dar un dulce, es mejor que se lo den como
merienda, en serio.
Una opción es darles
avena, la pueden preparar con frutas, cacao en polvo, miel, etc. Es sólo
cuestión de acostumbrarse.
Perros calientes: Si, son sabrosísimos,
pero Dios que son malos. Es grasa apilada, llena de sodio y aditivos, nitratos
y nitritos, etc etc etc y no hemos llegado a la parte de los aceites
hidrogenados. De verdad no vale la pena. Por más nazi que parezca, esto no debe
estar en sus neveras, déjenlos sólo para cuando vayan a un cumpleaños y listo.
Jugos y refrescos: Otra droga psicotrópica
pa los chamos. Tienen azúcar como para darle un coma a un diabético y de igual
forma los tenemos en las casas. Porque son sabrosos, porque están a la mano. La
verdad es que por sabroso que sea, un jugo nunca reemplaza a un jugo natural. A
ese último ¡no hay quien lo tumbe! Los chamos se acostumbraran facilísimo al
sabor de las frutas (sin azúcar añadida) y se lo disfrutaran tambien
Tosticos, pepitos, etc: Este es el tope de las
drogas. ¿No han ido a una piñata y visto como esos chamos andan como en trance
de tanta azúcar de tostico y refresco?
Hasta enratonados se levantan al día siguiente. Ojo, no digo que no se los
coman, pero estas comidas tienen que estar dirigidas sólo a esas celebraciones
especiales y no tenerlas en la despensa de la casa
Hasta con los chamos todo
es cuestión de costumbre. Lo que no le das a en la casa, simplemente no se lo comerán.
¡Recuerda que por eso eres su mamá!